domingo, 15 de agosto de 2010

MUCHOS MOTIVOS PARA VIVIR, UN MOTIVO PARA MORIR

El menosprecio se resume en dos actitudes o sentimientos. Por un lado, la superioridad. Por otro lado, el egoísmo, acompañado por tres gramos de envidia. Es mi forma de pensar. Pienso que aquellos que únicamente piensan en sí y que además se creen superiores a los demás (me da igual el motivo), si además sienten cierta envidia (simplemente porque eres distinto a ellos y te ven feliz), menospreciarán a quien se les ponga por delante en cualquier lugar y/o momento. De todas formas, para mi no es preocupante. Aquellos que desprecian algo, en cierto modo, tienen desprecio a la vida en sí. El menosprecio se ve en los ojos de las personas a una distancia alarmante. El que vive quiere ser feliz, gozar de una buena comida, tener un amor para toda la vida, disfrutar de la compañía de sus seres queridos, leer un buen libro, beber un buen vino... el que vive quiere hacer muchas cosas, y no tiene, por tanto, tiempo de menospreciar a nadie. No tendría tiempo, no podría ser feliz pensando en cómo amargar la existencia de los demás. Sin embargo, el que muere, sólo quiere una cosa: dejar de vivir. Y mientras tanto maneja el arma que mejor sabe manejar: el menosprecio hacia aquello que, simplemente, o no le gusta, o no lo entiende.

3 comentarios:

  1. Bueno, el menosprecio muchas veces es un sistema de defensa de los que tienen muchas limitaciones o muchos complejos. Es cierto lo que dices...

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  2. Muy sabias estas tus últimas palabras, las recordaré siempre: "... el que vive quiere ser feliz (...) no tiene tiempo de menospreciar a nadie.El que muere sólo quiere una cosa: dejar de vivir. Y mientras tanto maneja el arma que mejor sabe manejar: el menosprecio hacia aquello que simplemente o no le gusta o no entiende".

    Almas negras, podridas, que sólo ansían transmitir su negrura a los demás...

    Si me permite quisiera mencionarle algo de un comentario suyo anterior, y es que no quiero que piense que su rinconcito queda relegado en el olvido. Simplemente mire las visitas diarias y hablamos...
    Pasa que hay gente que entra, lee y no comenta (mal echo, por cierto, porque un blog se alimenta de comentarios). Incluso yo misma he de entonar el "mea culpa" puesto que en ocasiones he entrado y no he plasmado mis opiniones, aunque reconozco que era por miedo a parecer "pesada" jejejeje

    Por cierto, visto que ya vamos teniendo más asiduidad el uno en el saloncito del otro voy a aflojar un poco las riendas del protocolo y permitirme tutear, cosa que sólo hago con mis asiduos.

    Un beso y nos seguimos leyendo.

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  3. Gracias a ambos. Sé que me leéis asiduamente y no tengo pensado dejar de escribir (aunque no tenga comentarios, jejeje...). Diego, el otro día comenté una de tus entradas... pero no sé por qué, no ha salido. Sabes que te leo.

    Saludos.

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