domingo, 25 de julio de 2010

LA MISA DE LOS RICOS

No podemos remediarlo: nos gusta el protagonismo. Día grande en España; el día de Santiago. Y en lugar de dejar que el peregrino, con su lucha y sudor, con su fe, sea el protagonista de tal acontecimiento, tras dos horas interminables de misa no hemos visto otra cosa en la tele (si es que la cadena escogida era la que transmitía dicha misa...) que obispos con la cara regordeta, políticos con el semblante serio (con lo agusto que estarían en el chalet...) y otras diversas personalidades, las cuales, además, rodeadas de cinismo, le piden al apóstol que acaben con la crisis y que ayuden a los pobres y a ellos mismos. ¿A ellos mismos de qué? No creo yo que la crisis la estén sufriendo ellos. Les basta con llegar en su avión privado a Santiago de Compostela, alojarse en el mejor hotel, vestirse con sus mejores galas, soltar el discurso y a vivir. Aunque yo sea cristiano, ya lo dije en otras ocasiones: creo a mi manera. Y en esto que nos venden, no creo. Porque el que realmente deja ingresos en estas "pseudo-fiestas" religiosas es el ciudadano de a pie, más o menos rico, pero con su trabajo, sus problemas, que probablemente haya tenido que pedir días de vacaciones para poder estar hoy allí, en Santiago, para después no poder entrar en la catedral pues es más importante que estén los que tienen que aparentar. Así que no pidamos nada al Apóstol, que demasiado cansado está ya al conseguir que España, al menos, gane el mundial de fútbol. Y en cierto modo, esto le ha dado alegría a los españoles, así que mejor ni nos quejemos. Porque me atrevería a decir que el fútbol no deja de ser otra religión que ya quisiera el cristianismo poder igualar en número de seguidores... En fin, que Dios los cría (nunca mejor dicho) y ellos se juntan...

5 comentarios:

  1. No estoy muy de acuerdo en que la Iglesia no tenga por qué hacer dinero. Es necesario. Desde siempre ha habido guerras religiosas que aún existen. Es necesario el dinero para financiar estas empresas.

    ResponderEliminar
  2. No creo en la iglesia, porque para mi es todo falsedad. Hay muchas personas buenas, que se dedican a hacer el bién, y a ayudar a los que lo necesitan, sin darse a conocer. Gracias a ellos, se solucionan grandes problemas, de los muchos necesitados que hay, en estos momentos de crisis.Etoy de acuerdo contigo.

    ResponderEliminar
  3. No he dicho que la iglesia no necesite hacer dinera o que la iglesia no tenga que hacer dinero. Es cierto que tienen sus acciones benéficas y demás... Sólo digo que no todo se salva con fe y que no deja de ser demagógico el hecho de que ese dinero que consiguen sirve, en su 90 por cien (por decir un porcentaje), para enriquecerse ellos mismos. Tendrían que ayudar más las buenas causas y predicar y no criticar tanto la homosexualidad, el uso de los preservativos... y tantas otras barbaridades con las que de vez en cuando nos sorprenden.

    ResponderEliminar
  4. DE ACUERDO CONTIGO EN ESTE REFLEXION...LA IGLESIA CATOLICA COMO LA MAYORIA DE LAS GRANDES RELIGIONES NUBLAN SUS ACTOS DE CARIDAD CON EL ANSIA DE PODER Y PIERDEN DE VISTA LAS NECESIDADES ACTUALES Y SOBRETODO EL CORAZON DE LAS PERSONAS QUE SUFRE DE TANTA CARENCIA...RESPECTO A LA FE, TODA ES RESPETABLE, PERO TAL Y COMO LA MISMA PALABRA SIGNIFICA ( ES LA CREENCIA CIERTA EN LO QUE NO SE PUEDE VER) LA MAS ADMIRABLE ES LA DE LA GENTE SENCILLA,FE EN EL SUELDO DE FIN DE MES, EN LA SALUD DE LOS SUYOS,EN MUCHAS COSAS QUE SE DAN POR HECHO,PERO EN MUCHAS OCASIONES NO ES ASI...ESA ES AL RELIGION QUE NECESITAMOS, ESE DEBERIA SER EL AMOR...

    ResponderEliminar
  5. Realmente, yo no tengo nada nuevo que añadir al comentario de Marga, pues estoy totalmente de acuerdo con ella.

    ResponderEliminar