miércoles, 19 de mayo de 2010

RIVALIDAD HISTÓRICA

Recuerdo muy vagamente la Semana Santa de mi infancia. Cuando apenas tenía 6 o 7 años, en años sucesivos, hasta los 10 o 12 años, sólo sabía que aquella, esta tradición, se convertiría en una de mis pasiones. El Jueves Santo, en Linares, cuando la Hermandad de la Columna no existía, salían dos procesiones a la calle. El Prendimiento y el Rescate. Ni siquiera llegué a ver al Prendimiento el Martes Santo, ni mucho menos, sus primeros años de costaleros. Para mi, el Domingo de Ramos era especial, porque podías estar todo el día en la calle. La tarde del Lunes Santo era algo extraña porque había una procesión muy pobre, y el Martes y Miércoles Santo estaban vacíos. Se hacían muy largos hasta que llegaba el Jueves Santo. Y ese día, había un pique por las dos hermandades a las que anteriormente me refería. Era la época en que los horarios apenas se cumplían, los retrasos eran la norma habitual de los desfiles, y si te gustaba el Rescate no te podía gustar el Prendimiento, y viceversa. Recuerdo un año que desperté a mi padre en la madrugá para ir a ver el Nazareno, y creo recordar que hasta hubo años que salía a las 6 de la mañana.

El Viernes Santo se tornaba triste, pues además aún existía ese miedo, ese poder religioso que decía que no se podía estar en la calle hasta muy tarde, que había que ir de luto... no en vano, es Cristo el que ha muerto. Un amigo de la infancia salía en la Banda Chica de la Expiración (la cantera de la gran banda por entonces...) y mi amor platónico era parte de los nazarenos del Santo Entierro. Aún recuerdo aquella banda con las bombillas dentro de los tambores y mi padre, esperando en la Plaza Nueva, conmigo y con mi hermano, a que pasara el Santo Entierro. Nos pillaba cerca de casa. Lo que nunca pude entender es esa rivalidad entre cofradías. Es cierto que siempre tuve predilección por aquellas cofradías con sede canónica en la Iglesia de Santa María. Por algo nací en la Calle Zambrana. Pero para mi, todas las cofradías son iguales, dignas, admirables y respetuosas. Y aún dudo de si fue un sueño o no, pero siendo muy pequeño, ya amaneciendo el Viernes Santo, tengo una imagen de la Virgen del Rosario, prácticamente sola, avanzando por la calle los castillos o la calle canalejas... Cosas que hoy en día son inimaginables. Por cierto, a las fotos les he aplicado un efecto, es que ahora me ha dado por el Photoshop, hay que intentar no aprender lo olvidado y en el photoshop siempre he sido un manitas...

1 comentario:

  1. yo este año todavia escuche a alguien que por su comentario era del prendimiento, decia lo de siempre que este año habian jodio al rescate dos veces y riendose osea que todavia queda algo de ese pique

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