lunes, 20 de diciembre de 2010

UN LARGO CAMINO

En algún momento de nuestras vidas, decidimos emprender un largo camino. Literal o metafórico. Los caminos existen desde que damos nuestros primeros pasos. Y siempre estarán ahí. Mi timidez se expresa con el silencio, que es más fuerte que la osadía de mi valor. Es extraño. Llevo varias semanas examinando este comportamiento. Mi exceso de timidez hace que hable menos de lo habitual. Consideremos habitual lo que puede hablar un hombre o mujer normal dentro de un grupo de amigos. Más adelante, termino por coger confianza. Entonces, mi timidez se transforma en charla. Conversación. Hablo más de lo que jamás hubiera podido pensar que pudiera ser capaz de hablar. Eso es naturalidad. Nada indiscreto, eso sí. Llego a hablar tanto que se me olvida algo fundamental en mi. Escuchar. Porque mi timidez ha reforzado esa cualidad. Escucho con atención todo lo que me dicen. Ofrezco ánimos, apoyos, consejos. Pero con aquellos que pierdo mi timidez, me convierto en algo egocéntrico. Es cierto que todo tiene sus ventajas y desventajas. Lo importante es darse cuenta, y en ello estamos. Soy el primer crítico conmigo mismo. Este es otro camino que me queda por recorrer.

5 comentarios:

  1. La vida es un largo camino que toma muchas direcciones, a veces por decisión propia, y otras por las circunstancias. Lo importante es ir aprendiendo mientras lo recorremos, saber, como dices, cuándo nos equivocamos, ya sean errores forzados o no. En el caso del egocentrismo del que hablas considero que es más que normal. La timidez, de una manera u otra, nos aisla, y cuando nos encontramos en una situación en la que nos liberamos de ella, nos sentimos tan bien, que podemos excedernos a la hora de buscar la atención de los demás. Pero no creo que ello tenga nada de malo, ni creo que llegue a ser tan excesivo como para que tengas que sentirte mal. Son cosas que se arreglan a medida que nos acostumbramos a dejar de lado la timidez, y a tomar las relaciones con los demás como algo natural. Aunque hablo por mi propia experiencia, que puede ser muy diferente de la tuya.

    Un fuerte abrazo

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  2. Hola Anto.

    Estoy de acuerdo en muchas cosas de las que dices. Puede que el egocentrismo sea normal, pero no me gusta, e intento evitarlo. Efectivamente, mi timidez se convierte en confianza, y este es un gran problema porque me creo que los demás van a tener la misma confianza conmigo... y no siempre es así. Bueno, hay que seguir aprendiendo de la experiencia.

    No me siento mal por ello, sólo que no me gusta que el egocentrismo le gane la batalla a la timidez, prefiero mostrarme reservado antes que egocéntrico. Otra cosa que tengo que mejorar.

    En fin, que parece que me estoy vendiendo como un egocéntrico y nada más lejos de la realidad, simplemente con aquellas personas (muy pocas) que cojo confianza me pasa algunas veces que no les presto demasiada atención y todo lo que me cuentan lo comparo con mi propia experiencia y termino diciendo: "pues yo... y yo... anda que yo..."

    Gracias por tus consejos y ayuda. Un abrazo!!

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  3. Eso que comentas es muy normal, Manolo, sucede que cuando estamos a gusto con una persona o un grupo de amigos nos apetece tanto que perciban nuestra cercanía que quizás nos pasamos horas hablando de nosotros mismos y sin apenas escuchar a los demás. A mí me sucede e incluso en los comentarios que os dejo, en los cuales siempre acabo hablando de mí misma (¿lo ves jajajjajja ahora mismo está apando?).

    Eso es buena señal, demuestra que quien tenemos enfrente es considerado merecedor de nuestra confianza y de compartir aspectos de nuestra vida, que no nos avergüenza desnudar (sin pasarse) el alma ante esa persona.

    Es el eterno problema de los tímidos e inseguros, siempre tememos meter la pata y acabar hartando a aquellos que nos importan... cuando la mayor parte del tiempo no sucede eso ni remotamente.

    Besos querido amigo

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  4. Esta pasando, quise decir al final del primer párrafo... ainssss las prisas.

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  5. Hola Akasha!!

    En cierto modo, tus palabras me han resultado razonables. Es cierto que me cuesta ganar la confianza con las personas y no a todos les hablo tanto. Supongo entonces que tienes razón.

    Tú para nada escribes demasiado, a mi siempre se me hace corto, jeje...

    Creo que en este caso no es inseguridad... o puede que sí. no sé, la verdad es que todo esto me vuelve a hacer pensar y a darle vueltas al tema.

    En fin... muchos besos!!!

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