sábado, 25 de diciembre de 2010

LA MANO DEL DESTINO

Caminando por las calles de la ciudad, echo la mirada atrás y observo los cambios acaecidos. Las tiendas han cambiado, los rincones del lugar tienen distinto aroma, quizá el mismo color. Tras una Nochebuena normal, ni mejor ni peor que cualquiera, el día siguiente vuelve a recordarnos nuestros momentos. Una Navidad en la cual, a pesar de todo, tampoco cambió en demasía nuestras vidas. Me impactó mucho ver a mi abuelo tumbado, en el suelo, ya muerto, cuando acudí al lugar en donde había fallecido, mas o menos a esta hora hace hoy justo catorce años. Pocas cosas nos pueden sobrecoger hoy en día. No recuerdo la celebración que tuvimos en casa aquella Nochevieja. Cinco días después del entierro de mi abuelo. Lo que sí recuerdo es que estuve triste, pero animado a la vez. Después de las uvas, estuve un rato con el ordenador. Por aquél entonces, estaba estudiando. Pero tenía un encargo pendiente y debía hacer unos diseños. Y me pareció triste acostarme, así que aproveché para trabajar en ello. Hay cosas que no cambian, y el que es como es, seguramente, siempre será así. Al año siguiente, volvieron a llegar estas fechas, y las cosas se mantuvieron igual. Los mismos mantecados, las mismas comidas y bebidas... y una persona menos. Como cada 25 de diciembre, la Navidad se encarga de recordarnos que la gente se muere el día que le da la gana. Es como elegir el momento en el cual decidimos empujar nuestros destinos. Ni siquiera podemos decidir el día más importante de nuestra vida... el último día de nuestra vida. Podría ser hoy...

8 comentarios:

  1. No te haces una idea de que manera puedo hacer mías tus palabras, la única diferencia está en que mi día fué anoche, la "supuestamente" noche más buena de todo el año, y la cuál, hizo ayer tres años, que no ha vuelto a ser la misma para nosotros. Ya estas fiestas se había llevado a mi abuela hará siete años, y hace tres, la Navidad quiso hundir más en la llaga y llevarse en esa ocasión a otra persona más importante si cabe de mi vida.
    El primer aniversario, el segundo y éste, el tercero, han sido iguales, odiosos, tristes.
    Anoche, entre más de veinte personas, me sentí la persona más sola del mundo, porque me hago esa pregunta tantas veces ¿porqué justamente ese día?, esa noche, cuando yo me encontraba en la cocina de mi casa, el que fué mi propio hogar, construido por mí y por otra persona, que también voló de mi lado, aunque de otra manera, justo en ese momento donde intentaba salir de el peor momento de mi vida, y va, y esa muerte, esa despedida que nunca sabes ni crees que pueda llegar...
    En fin, me siento mal, estos días están siendo demasiado duros y no sé donde ni cómo proyectarnos exteriormente para que no hagan nido en mí...

    Pasa buena noche, Manolo.
    Un abrazo muy fuerte.

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  2. Comparto ese pensamiento fatalista que te acompaña en estas fechas, pues yo misma experimento esa melancolía innata.

    Odio intensamente estas fechas y se me hace duro visualizar en mi cabecita imágenes de aquellos qe me dejaron sentados a la cabecera de la mesa y mordisqueando su trocito de turrón (a duras penas dada la escasez de piezas dentales jeje). No solo se percibe su ausencia en estas fechas, todo el año están presentes, pero en estas fechas de impuesta afabilidad es que añoras la mirada acuosa de esos seres.

    Ánimo Manolo y May, nos quedan 15 días escasos.

    Besos

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  3. Hola May. Me gustaría que no me comprendieras por que eso significaría que no habría dolor en ti y que estos días serían unos días normales, ni mejores ni peores que otros días del año.Así que no me puedo alegrar por sentirme comprendido. Tampoco quiero hacer un drama de todo esto, las cosas pasan y eso no se puede cambiar. Con el paso de los años, las heridas se curan, pero la cicatriz queda para siempre.

    Lo tienes todo muy reciente. La edad nos hace más blandos. Lo digo porque con apenas 20 años, mi herida sería menos dolorosa que la tuya... de todas formas, eso es algo que yo no debo juzgar, los dolores no se pueden comparar, y los sentimientos son únicos de cada persona. Así que lo único que puedo hacer es decirte que, en cierto modo, también te comprendo, y que cuentas con todo mi ánimo y mi apoyo. Aunque eso ya lo sabes...

    Besos y que tu felicidad no dure una noche, no... espero que dure todas las noches de tu vida.

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  4. Hola Akasha.

    es obligatorio pasar por estos días una vez al año. Pensemos en que una vez al año, no hace daño. Aunque pequemos de ingénuos. Pero al menos, nos sirve de consuelo. Si en estas fechas intento estar un poquito más feliz, no es por mi, es por la gente que me rodea. Aunque sigan sin comprenderme, pero bueno, por ellos quiero pensar que puede merecer la pena. Pero si por mi fuera, en nochebuena me comía un bocadillo de chorizo y me metía en la cama antes de que canta un gallo, y el día de Navidad me tiraría en casa todo el día leyendo un buen libro. Hay quien no entiende que la felicidad de las personas no es la misma para todo el mundo.

    Se piensan que las cosas con las que unos son felices, son las mismas cosas que les sirven a los demás para encontrar la felicidad. Y no respetan que uno puede ser feliz con ese bocadillo y ese libro... esa es la falsedad de estas fiestas.

    Un beso.

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  5. También me siento identificada en cierto modo. Hace años también perdí a un familiar querido.El año pasado fallecieron dos también muy cercanos, uno para navidad y otro para año nuevo.
    Esas personas siempre están presentes, ya sea para estas fiestas o para cualquier otro acontecimiento. Al menos nunca las olvido.
    Pero si bien hace años me dolía horrores, ahora cada vez duele menos, me hago a la idea de que yo sigo aquí al igual que el resto de las personas que quiero y que tengo que disfrutar de ellas.
    Pero como bien dices Manolo, no todos somos felices con las mismas cosas y hay que respetar lo que cada uno desea.

    Un beso

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  6. ¡uf! Acabo de regresar y leer tus palabras me ha llenado de desasosiego, "podría ser hoy.." tendriamos que disfrutar más de todo, cuando perdemos a las personas es cuando más las valoramos, pero, pienso, que ha de ser así porque sería insoportable pensar en ese momento final todo el tiempo.
    Esta Navidad ha sido dificil para mi, las cosas están mal y no parece que se vea mucha luz de modo que me identifico con tu nostálgia y la reivindico.
    Un abrazo.

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  7. Hola Anne... la verdad es que cuanto más viejos nos hacemos, más tenemos que recordar, y eso hace que, queramos o no, más odiemos estas fechas que tampoco tienen nada de especial. Sólo comer y beber más de lo habitual. Incluso para los no católicos, que seguramente habrá más de uno que no conozca el origen de estas fechas. La Navidad no es más que eso, y coincide con el final del año, y por eso se prolongan tanto estas fiestas...

    Es normal también que con el paso del tiempo, nos duela menos. Pero siempre nos dolerá algo, al menos eso pienso yo...

    Un beso.

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  8. Hola Wendy. Tú lo has dicho... no hace falta esperar a Navidad para regalar, para desear una feliz noche a los demás, para ser mejores personas... eso hay que hacerlo todo el año, y de ahí lo absurdo de estas fechas. Conozco gente que se pasa el año discutiendo y luego, por ser Navidad, forzosamente, hay que regalarle algo a esas personas con las que discutes o simplemente no te caen bien...

    Es lo que me empeño en explicar año tras año...

    Un beso y espero que no te haya sucedido nada malo, ya que dices que ha sido difícil para tí... imagino que para mucha gente. Como decía, besos!!

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