martes, 1 de noviembre de 2011

DEJANDO HORAS POR EL CAMINO...

...porque a veces tengo la sensación de que el cuerpo me lo avisa. Y no sólo el cuerpo, sino la mente y el alma. Cuando empiezo un ciclo de noches, hasta el día anterior duermo con normalidad, y por las noches, como debe ser. El día que comienzo el ciclo no puedo levantarme a la hora de comer, ni dos horas antes, ni siquiera puedo levantarme a las 11 de la mañana. Me levanto, como es habitual, sobre las 9. Después, me cuesta horrores dormir siesta, porque no tengo costumbre, porque no tengo tiempo, porque tengo cosas más importantes que hacer... y claro, esa noche, me alcanza el sueño quiera o no quiera. A la siguiente noche, ya tengo el cuerpo más o menos hecho, pero cuando llego por las mañanas y me acuesto, apenas duermo 6 horas... y ciclos tan largos se pagan. La última noche, para más INRI, cuando llego a casa apenas duermo 4 horas, para poder volver a dormir de noche con normalidad. Estas son las horas que me voy dejando por el camino, trozos de vida irrecuperables que tarde o temprano el cuerpo terminará demandando para sí, y no sabré donde encontrarlas. Ni que decir tiene que tengo que estar a todo... pero esto es ya otra historia.

4 comentarios:

  1. Hola Manolo y trabaje hace años durante seis por la noche y se lo que es no dormir por el dia, a veces llegaba a casa desayunaba llevaba a las niñas al cole y me iba al gimnasio jejeej y creo que no estuvo mal ya que aunque perdi horas de sueño las gane en vivir. yo lo veo así, jejeje
    un arbazo y arriba ese animo, ya te queda menos para cambiar de turno
    un abrazo amigo

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  2. Creo que eso es lo que sentimos todos los que trabajamos en horarios intempestivos. Debido a la temprana hora en que me levanto cada mañana, debiera acostarme cada día a las nueve o diez de la noche para poder estar descansada, y sin embargo me da la sensación de que hacerlo me arrebataría horas de mi vida, pues en esas horas es cuando se puede uno reunir con la familia y descansar tranquilo. De otro modo todo se nos vuelve trabajar y dormir. ¿Y la vida para cuando?

    Ánimo, el trabajo a turnos es terrible, pero es lo que toca hoy por hoy.

    Un besito y procura descansar- y vivir.

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  3. Hola orthos...

    Yo también tengo experiencia en trabajos nocturnos, pero aún así, no puedo dejar de sentirme a veces como expliqué en la entrada. Es probable que tengas razón en que horas de sueño perdidas, horas de vida ganadas... pero tampoco es plan de ganar horas para sufrir, ¿no? Jeje... para eso, mejor dormir.

    Un abrazo!!

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  4. Hola Akasha!!

    Pues sí, procuro descansar y vivir todo lo que pueda, y por supuesto, seguiré luchando por conseguir estar cada día mejor, de eso que no te quepa duda.

    Realmente, en mi trabajo se prefieren las noches, y no lo digo yo, sino todos mis compañeros, se está mucho más tranquilo y apenas hay llamadas... pero todo tiene su parte mala, y en este caso es la peor calidad de vida. Dormir de día descansa menos el cuerpo.

    Afortunadamente, sólo son unas 7-8 noches al mes.

    Besos!!

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