sábado, 23 de julio de 2016

AMOR Y DESPRECIO

Se desprecia lo que se ama cuando se ama a lo que se aprecia. Cada vez más somos cada vez menos. Vuelta tras vuelta, decisión tras decisión, el paso está dado, y sólo sabremos el resultado cuando alcancemos esa meta tan desconocida en nuestras mentes. Y ese es el objetivo. Amar. Despreciar.

Ningún tipo de obsesión es bueno. Todas pueden buscar la victoria, sin duda alguna, pero precisamente es la obsesión lo que también puede llevarnos a la derrota. Descontrolada y sin prejuicios, como el desprecio al amor, como al amor al desprecio. Voluntario o involuntario, el desprecio se convierte en la mejor arma para odiar a algo o a alguien. Y es que no debemos confundir las cosas que nos hacen felices con las que nos complacen; aunque éstas últimas también nos hagan felices, es una felicidad temporal, interesada quizá, llena de prejuicios o escasa de bondad. Felicidad a medias. La sonrisa de un niño o el respeto de la gente es la felicidad plena. 

El resto es pasajero. Hasta la propia vida. Por eso mismo, ¿para qué amar si no se puede apreciar sin despreciar de forma disimulada? No es mi mejor día, lo sé. Pero tampoco es el peor...

Y con eso me conformo.


sábado, 16 de julio de 2016

NUEVAS LUNAS

Mas aunque mis anhelos fueran tus promesas, mis promesas podrían fracasar, y llegaríamos al dilema de lo personal y lo impersonal. La libertad de ser libre no se puede sentir a cada momento, ni pregonar a cada instante. Me extraña la quietud de quien tiene por bandera la maldad de lo imposible. Son sólo gestos, no palabras. La soledad es mala si la queremos ver como tal. Lo mismo ocurre con cualquier otro estado, ya sea pasivo o indiferente. Cada día, por muchas veces que amanezca, vemos el mismo sol. Ingenuos aquellos que piensan que las cosas cambian sólo con el pasar del tiempo. No es suficiente. Además de ver pasar el tiempo, hay que saber actuar.

Pero sí, después sólo queda esperar... a que pase el tiempo. Y, día tras día, aunque creamos que vemos nuevas lunas, nuevas personas, nuevos soles y viejos recuerdos, realmente sólo ocurre una cosa. Que nos hacemos más viejos y que con cada novedad, la vejez se anota un tanto.

Podemos anclarnos en el pasado si lo deseamos o no, vivir del presente o, simplemente, no pensar en el futuro. Pero mañana amanecerá. Será que pagamos justos por pecadores... aunque también puede ser que los pecadores sean justos. Ahora no estás, y mañana volverás. Y no por eso dejan de pasar los días.

Y el mañana llegará. Y cuando llegue no será que no lo advertí...

sábado, 9 de julio de 2016

PAPÁ

Papá. A veces, te despiertas gritando papá. Y cuando no estoy, en la ignorancia de la distancia, ni te oigo ni te escucho. Ni puedo acudir a ti. No sé si sueñas o si me necesitas. O quizá ambas cosas. Sueñas entre balanceos, y giras sobre ti misma mientras lamentas, mientras deseas, mientras respiras actos ajenos o impropios. Repercusiones de no pensar, de actuar tarde, o de dejar hacer. Cualquier opción me vale. Pasamos del "¿Da está?" al llanto, al agua, sentada sobre una baranda que sujeta las ilusiones de quien tiene no más de tres años. Todos los llantos valen igual, intencionados o provocados, vistos u ocultos. Y en medio de la noche te pierdes con la mirada de un lugar que no debiera ser diferente, pero que lo es. Cierras los ojos y me abrazas, tumbada, huyendo del sudor y buscando a... Papá.

Ahora todo lo quieres hacer tú, sepas o no. Entiendo que es normal. Y tú decides donde va cada objeto, cada persona, cada cosa que ves e intentas entender. Sonrisa embaucadora cuando aprecias novedad e ilusión en algo que no conoces. Miles de palabras con apenas 4 consonantes, suficientes para hacer entender. Para mi sólo te hace falta una.

No sé explicar lo que siento cuando me despido de ti una y otra vez, y otra, y otra... es como verte morir y no saber dónde encontrarte mientras me buscas con la mirada...

Al fin y al cabo, son todo altibajos. Después, cuando me vuelves a ver, corres y me abrazas, y sonríes, y es como volver a verte nacer. La vida está descompensada, pero intenta compensarse ella sola aunque sea de vez en cuando...

Papá... ojalá lo entiendas algún día, ojalá pudieras entenderlo ahora. Sí, papá. Dime, hija...

sábado, 2 de julio de 2016

ENTRE LA RAZÓN Y EL ERROR

No somos la sombra ni de nuestra propia sombra. Desde el cariño y la ilusión, conducimos valores demasiado importantes como para detenernos en la reflexión de saber lo que controlamos y lo que se nos puede escapar. Nadie habla de maldad, sino de poca capacidad visionaria sin pérdida de pasión. Los valores de la vida los otorga la propia vida, y no las personas. Nos movemos, sin pretenderlo, en una cuerda demasiado delgada y corremos el riesgo de caer al vacío. Los fracasos de uno no son los fracasos de los demás, ni tienen por qué serlos. Hay mil formas de llegar a un mismo sitio, pero hay caminos poco éticos, que ni debieran existir. No todo vale para conseguir lo que los demás ni siquiera se han planteado. Es lo peor que una persona puede hacer, y lo peor que le puede pasar; intentar guiar a alguien por donde no desea ir.

Simplemente egoísmo. Puro egoísmo. Uno no puede ser lo que los demás quieren que seamos. Porque uno se puede equivocar... pero los demás también.

Y eso no nos convierte en mejores personas.

La libertad tiene un precio, o al menos eso dicen, nos enseñan desde que nacemos y lo vemos en la vida tras cada parpadeo, tras cada latido de corazón propio y ajeno. Pero todo en la vida tiene un precio, y la libertad no iba a ser menos. Si nos dejamos guiar por esas personas, que quieren lo mejor para nosotros pero al mismo tiempo nos lo imponen, el daño será mayúsculo. Cada vez mayor.

Porque nadie sabe qué es lo mejor para nosotros. Ni siquiera nosotros mismos. Y no cabe el perdón cuando alguien se equivoca por uno mismo.

sábado, 25 de junio de 2016

EL CAZADOR CAZADO

En clave de broma todo se puede malinterpretar; como la vida, la suerte, la muerte o el amor. Momentos en los que, una sonrisa, puede valer más que mil motivos cargados o desiertos de valor. Algunos saben a lo que juegan; otros juegan por probar. La derrota de los segundos quizá sea más fácil, pero la de los primeros es, sin duda, más dolorosa. Más que en el odio, creo en el rencor, porque lo primero genera lo segundo, pero lo segundo se puede generar sin lo primero por el simple hecho de no saber aceptar a tiempo lo que debemos aprender que es inevitable, inexpugnable, inalcanzable. 

Se caza al mentiroso igual que al cazador que no ha tomado las debidas precauciones. Cuanto más alto es el escalón, más fácil la probable caída. El panorama es tan insólito como ver caer nieve en el desierto. Precisamente la tozudez no es algo que se mejore con el paso de los tiempos; y es que, aunque no lo creamos, estamos preparados para todo en esta vida. El problema es que nunca esperamos que nos pase nada, pero cuando llega, llega, y se afronta. Como si pudiéramos hacer otra cosa...

Lo que nace de la nada desaparece en la nada. O como si nada.

Lo que pasa es que no enteran.

sábado, 18 de junio de 2016

FESTÍN DE CUERVOS

Este es el cuarto libro de la saga. Terminé de leerlo hace una semana o así, y ya he empezado con el quinto tomo (y último por ahora) de la colección de Juego de Tronos. Es de los más cortos, con unos 800 páginas más o menos, siendo el segundo más corto. George R. R. Martin vuelve a crear ese ambiente que caracteriza a toda la colección contando en este libro solamente una parte de la intriga de los 7 Reinos, ya que hay personajes que no aparecen en el libro, pero que el autor no quiere incluir para evitar un libro con demasiadas páginas. Por tanto, este tomo como el siguiente, que ya he empezado, aunque con tranquilidad, podemos decir que se desarrollan en paralelo, contando en Festín de Cuervos el desarrollo de la trama de los personajes que aparecen en el viejo continente dejando para el siguiente tomo los personajes del Muro y de más allá del mar en las ciudades libres.

El lector tendrá que tener en cuenta que no son libros consecutivos, sino lineales en el tiempo. Por lo demás, nada más que destacar. Si gusta la saga, gusta el libro. Quizá, por poner una pega, el hecho de que los personajes principales cuentan o narran demasiados sueños o historias pasadas que hacen a veces olvidar la trama principal del personaje en cuestión. Podría el autor haber ahorrado alguna página aunque, de todas formas, incluso una pesadilla o mal sueño puede ser importante en el desarrollo de la historia. Ahora a por el último, del cual llevaré ya aproximadamente una octava parte del mismo, y que me lo estoy tomando con más calma porque el sexto y séptimo libros ni siquiera están terminados por el autor.

Esperemos que no se retrase.

sábado, 11 de junio de 2016

ASUMIDO

Cafres hay en todos lados. Cualquier gusto, afición o hobby puede convertirse en fanatismo. Entonces es cuando hay que criticar, y no faltar al respeto sin opinión alguna. Porque si tenemos los pies en el suelo y sabemos lo obvio, es decir, que una victoria o derrota de nuestro equipo no nos da de comer, que la escucha de nuestra canción favorita en la radio no nos soluciona la vida o que la religión no es la verdad absoluta sino que todo es cuestión de fe, podremos por tanto respetar y ser respetados en todo nuestro yo, sin caer en el desprecio a lo demás. Hay gente que le gusta el fútbol y gente que "le gusta el fútbol". El pueblo necesita entretenimientos, y no saber distinguir entre esto y el respeto es caer en lo de siempre, en la prepotencia y el desafío hacia los demás queriendo destacar por unas ideologías. Tan detestable me parece alguien que mata a otro por ser de diferente equipo como otro alguien que se piensa mejor que los demás por ser simplemente de un sexo, religión o condición humana.

Cada cual que lo entienda como quiera.

El caso es que existe la gente desmemoriada, y además sin escrúpulos. Empiezo a pensar que es verdad aquello que me han dicho ya más de una vez y es que nunca me quisieron. Por mucho que se empeñen en hacerme creer lo contrario. No me queda más remedio que admitirlo, y asumirlo. Sobre todo, asumir. Hay muchas cosas por asumir, y cuanto antes se asuman, más fácil me será la vida. No queda otra. Menos doloroso será el dolor que nos vayan a hacer.

Asumido.