domingo, 1 de julio de 2012

SOMBRAS PARALELAS

Hasta los corazones más enamorados se cansan. Hasta las almas más nobles tienen conciencia. Hasta las conciencias más puras tienen puntos negros que esconder. El disimulo te roza la nariz, envidiosa de sus vecinos de arriba, que siempre juegan con dos colores. Hasta las sombras no siempre guardan las líneas paralelas. Cinco luces no son mejor que dos si éstas tienen la fuerza de los ojos que iluminan el hilo de la vida. Después de todo, nadie es capaz de elegir su destino. Es el destino quien nos elige a nosotros. Recalco lo que ya he dicho otras veces, y seguramente, mantendré durante toda la vida: para darnos cuenta de lo que tenemos, es necesario perderlo. Solo así, sabremos valorarlo. No sé qué me pasa estos días, pero tengo miedo a la noche, al verano sin luz, a la cama con sábanas, a la almohada sudada, a los cabellos largos de terciopelo azul. Tengo miedo a las sombras de mi pecho, que juegan a morir, y aceleran la angustia y muestran la forma que no quiero sentir. Sombras paralelas, llenas de temores, de contactos en gris. No soy tu sombra... naces de mi. Tú eres la sombra... no te rías de mi, maldita, traicionera, que me debes la vida, y no sé estar sin tí.

4 comentarios:

  1. ¡Ay ¡ Manolo, que triste estás.
    Te recomiendo que olvides tus miedos, y mires hacia delante, que todavía te queda mucha vida por vivir. Sé que eres fuerte y podrás con todo lo que la vida te depare.
    No te desanimes y sigue tirando del carro, y procura que alguien te ayude un poco, para que la carga te sea más llevadera. Sabes que no estás solo, que hay muchas personas que te quieren, y que tú quieres a la vez… que siempre estarán ahí, para ayudarte, en todo lo que necesites.

    Procura animarte, porque como bien sabes, si tú estas triste, yo lo estoy también.
    Haz como cuando eras pequeño y tenias miedo. Deja la luz encendida o la persiana subida, para que el miedo se escape por ella, y ya verás, como te sientes mejor.
    Anímate y muchos besos…

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  2. Prefiero no perderlo y valorarlo mientras lo tengo a mi lado. Quizá si lo pierda no vuelva a encontrarlo.
    un abrazo amigo

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  3. Hola, Manolo, que mal me sabe ese dolor tan profundo, hay que darle un tiempo de duelo pero, como bien dice María, hay que airearlo para que no se pudra dentro, las cosas con el tiempo se ven de otra manera.
    Animo, amigo

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  4. Hazle caso, las madres siempre saben lo que dicen, además de conocer mejor tus temores.

    Esta semana he sentido que me llamabas, igual es que me estoy volviendo loca; pero estoy aquí en tal caso, por si me necesitas.

    Un abrazo, de los ya olvidados :)).

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