sábado, 21 de marzo de 2015

MIL VIENTOS

A veces, no cabe lugar el perdón sin un mínimo de arrepentimiento. Nos escuchan desde la distancia, si es que tenemos suerte. Déspotas, autoritarias, dominantes sobre quienes tienen debilidad de mente, escasa personalidad. Argumentos inexistentes que cobran vida por el énfasis al pronunciar. Egoístas, egocéntricas, falsas defensoras de la justicia que no ven más allá de su verdad...

Los vientos corren en todas direcciones y, por desgracia, eso no se puede cambiar. Me preocupa que incluso aquello que es obvio parece evidenciar la falta de carisma, compromiso, o simplemente el poco saber estar de quien dice actuar siempre con la mejor de las predisposiciones.

Pero nada parece importar. Mis deseos son basura, y las apariencias una realidad. Así que me tomaré la libertad de sentirme como quiera cada día al despertar.

Según el viento que toque.

Según mi inútil verdad...

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