viernes, 14 de junio de 2013

UN VIEJO CONOCIDO

Todos los comienzos son difíciles de asimilar. Y todos los años siento que, cuando empieza el verano, se abre algo nuevo ante el horizonte. Aquellos veranos de juventud en los que terminaba toda una vida y comenzaba una nueva experiencia siguen estando presentes en la vida, y nunca podrán desaparecer. Cuando llega el verano empieza algo nuevo que antes deseábamos como interminable y ahora queremos pronto su final. Y es que el tiempo no perdona, y aunque siga sintiendo que empieza algo nuevo en mi vida cada vez que me presentan al nuevo verano, cada año lo espero con menos ilusión y menos ganas. Quizá sea cuestión de voluntad, de no tener miedo, de confianza, de saber plantar cara al enemigo. Quizá sea que el recuerdo más fuerte que tengo de mi mejor época vivida está asociado a los calores de esta época. Especulaciones. Ya mismo termina el verano y aparecerán las luces de Navidad... y volveremos a echar de menos al verano.

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