lunes, 29 de abril de 2013

SILUETAS DE COLORES

Me parece más que insuficiente el poco agradecimiento que se reconoce a las personas que realmente lo merecen. Superfluo, casi innatural, poco rico en matices, mucho más allá de los límites de lo superficial. Siempre he vivido de trajín en trajín, palabra que me ha venido a la mente casi por instinto; muy escuchada en mi infancia. Y no por eso deja de ser real o poco verdadero. Después, uno se da cuenta de la realidad, y ese es el problema, que siempre nos damos cuenta de las cosas una vez que han pasado. Siluetas de colores se dibujan en las tareas cotidianas que siempre hemos vivido, algunas veces en tercera persona, y otras veces totalmente de frente. No alcanzo a conocer cuántas oportunidades merecemos a lo largo de nuestra vida en todos los aspectos, en cada uno de estos "trajines". Señal de que seguimos soñando. Y entre trajín y chapuza, las siluetas cambian de color y la rugosidad me muestra el siempre deseado gris...

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