sábado, 20 de agosto de 2016

RAÍCES

Hay vínculos que no nacen de la tierra de nuestros orígenes, pero siembran raíces cargadas de verdadera amistad. La sangre no tiene nada que ver, ni el rojo de los lazos que nos venden en todos los cuentos de hadas. Después de todo, mil palabras llevan hacia ti, como decía la canción, y mil palabras hacen que nunca se puedan olvidar de ti. Es extraño cómo valoramos aquello que no tenemos cuando realmente nunca hemos llegado a tenerlo. Los sueños a veces se cumplen y otras no, pero siempre se sueñan, que por algo, sueños son. Y en el momento de soñar, son tan reales como fuerza tenga nuestro corazón. Se disfrutan. Se sufren. Aunque sean sueños. Sólo dejan de existir al despertar.

En mi mundo, raíces echa quien sueña con volar, aunque pueda parecer contradictorio. Los pájaros se encargan de recordárnoslo a cada momento. No somos ciegos, por lo que no podremos evitar verlos aunque no queramos. Como los sueño. Siempre los vemos. Aunque no queramos. Siempre.

Uno siembra raíces donde quiere... o donde le dejan. Cualquiera de las dos opciones me valen. Aunque a veces no sepamos distinguir los colores...

No hay comentarios:

Publicar un comentario