sábado, 19 de diciembre de 2015

MUJERES DE DOBLE CARA

Hace un año, dijeron esto de mí:

"Pena y lástima es lo que siento por ese hombre que hace años creció, siendo tan sólo un niño inocente, en el seno de una familia, si puede llamarse así, que jamás ha conocido el Amor, la Ternura, el Cariño, los Besos, la Ilusión, los Sueños...

Por ello, desde su infancia hasta su avanzada madurez, tan sólo pudo conseguir dibujar en su rostro una disfrazada sonrisa a base de constantes ANTIDEPRESIVOS.

PENA siento por aquel niño, que fue víctima inocente de mamar tristeza desde que nació..."

A ver. Reflexionemos:

Todo tiene su primer año, y hay cosas que no se olvidan por muchos más que pasen. Ni esas dos personas que lo dijeron, ni nadie, sabían de una situación ni tienen derecho a juzgar por el simple hecho de juzgar, y más aún creyendo lo que ven (o quieren ver) e ignorando todas las llamadas de ayuda que habían podido escuchar.

Cuando alguien no tiene argumentos para defender algo que no se puede defender, lo más fácil es acudir a la demagogia, la descalificación o el insulto barato. Lo importante es no dejar pasar por alto la oportunidad para arremeter contra lo que ellas mismas fueron incapaces de entender. No siento odio, ni venganza, ni rencor. Ni miedo tampoco. Así que no temo dar nombres porque ni miento ni oculto la verdad. Y ellas sí mienten, y, sobre todo, ocultan, ocultan mucha verdad y engañan callando. Olga quizá no sabía que su hermana (mi ex-mujer) me había amenazado con una falsa denuncia por maltrato. Marga seguramente no sabe que se querida mujer Olga dijo que su hermana merecía a alguien mejor que yo y que yo era un hijo de puta. Y si lo saben, con más motivo demuestran su maestría en el arte de la falsedad.

Pensaban que me iban a quitar a mi hija y que me iban a desplumar, típico pensamiento feminazi de quien no valora al hombre y se cree, por el simple hecho de ser mujer, un ser superior y con más derechos. Yo sí que siento pena y lástima por ellas y por su familia, porque ellas no saben lo que es la pena y la lástima. 

Sí, sí sé lo que es una familia, una familia que no me ha abandonado nunca y que me ha ayudado a llegar donde estoy. Porque no estoy hundido en la mierda, como ellas piensan. Porque según ellas, el cariño y la ternura es decir palabras bonitas y dos minutos después gritar a tus padres porque algo no es como uno quiere. Los besos son los sustitutos del falso amor, y la ilusión es regalar un tupper del todo a cien mientras te hacen una foto (hay que aparentar siempre) en el momento de quitar el papel de regalo el día de Reyes. Un sueño es abandonar a una hermana en estado avanzado de embarazo de alto riesgo y luego presumir de sobrina como si fuera un muñeco de trapo o un objeto de usar y tirar. Por tanto, el amor son todos esos sentimientos juntos que hacen de la mentira la gran falsedad. Así que antes de juzgar una familia que no conocen, una FAMILIA con mayúsculas como la mía, que se miren el ombligo y arreglen los problemas de la suya, una familia llena de complejos, malos modos e incomodidad absoluta. Porque yo si he estado en su casa, pero ellos no han estado en la mía.

Incultos son también los que confunden los antidepresivos con los ansiolíticos. Porque jamás he tomado un antidepresivo. Quizá ellas no puedan decir lo mismo. Y los ansiolíticos no son malos. Los toman el 60% de la población y la ansiedad es una enfermedad más hoy en día. Yo al menos no oculto lo que soy. A mi sí me ocultaron una enfermedad. El complejo de inferioridad por una condición sexual, mujer que ama a mujer, es más grave que cualquier enfermedad. Mi enfermedad, según ellas, es mala... pero no me va a impedir cuidar a mi hija. Otras enfermedades sí que lo pueden impedir.

Así que, queridas mías, antes de juzgar, hay que aprender a quererse. No sabéis lo que mamé pues no estuvisteis ahí. No me hace falta dibujar sonrisas, porque nunca usé la falsedad como arma; algo que manejáis muy bien. Sonreí mucho mejor cuando desaparecisteis de mi vida, estoy feliz, tengo lo que quiero y lucharé por mi hija SIEMPRE mientras me quede un aliento de vida. No os deseo ningún mal, pero el tiempo pone siempre las cosas en su sitio...

Debe ser vuestra condición humana... que sentís pena por los demás sin motivo, y no veis quién da pena realmente. Eso sí que es tristeza, y no lo que vosotras os pensáis. El arrepentimiento que veo me lo demuestra día a día...

Qué pena...

PD: Primos y tías que sólo saben una parte de la historia, que se abstengan de opinar y se preocupen de otras cosas más importantes de sus vidas, que seguro que las hay, como aprender a escribir bien o buscarse otro país, si fuera necesario. Yo me entiendo.

1 comentario:

  1. Paso por aquí no solo para felicitarte las fiestas, sino también para agradecerte otros 365 días a nuestro lado, al lado de las palabras, 365 días en los que me has dejado muchas entradas sobre las que reflexionar, en las que te he visitado en incontables ocasiones para poder leerte y ver lo que publicabas, y cuando no lo has hecho, lo he echado en falta, así que te lo agradezco, no solo porque me visites, sino por lo que me das cuando yo te visito a ti.

    Tengo 547 seguidores, de los cuales estoy tremendamente orgullosa, pero paso por aquí porque para mí no sois un número, sois personas detrás de una pantalla y de un teclado que dejan su tiempo y su esfuerzo en escribir lo que creen que nos puede interesar a todos, y es de agradecer, pero no miento, no ha sido mi año y mi tiempo en mínimo, no para leeros, sino para dejar comentarios de mi paso por el blog, suelo hacerlo cuando me voy a la cama, antes de dormir, así puedo ver lo que me queréis contar, pero las cosas del móvil, hacer comentarios es una auténtica tortura y el ordenador… la vida es demasiado ajetreada para ponerse horas y horas dedicadas a comentar, supongo que no soy la única a la que le pasa y no es excusa, pero si es sinceridad, del mismo modo que de corazón deseo poder seguir acostándome cada noche y visitaros al menos otros 365 días al año.

    Felices fiestas, feliz Navidad, feliz salida y entrada de año, en definitiva feliz 2016, espero que sea pleno en todas las facetas de tu vida.

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