sábado, 9 de mayo de 2015

TIEMPO DUPLICADO

O lo que es lo mismo, el doble del ansiado para poder tocar todo un diminuto cuerpo. Y, destino caprichoso o delincuente, roban vida en forma de segundos que me hacen pensar más allá de las vías del tren. Segundos que transforman el aire que respiramos en una especie de dogma, de forma de vida, de creencia inexistente para poder existir.

El caso es que nueve más nueve no deja de ser el doble de nueve. El doble de la original, aquella que esperas que pase pronto y que se hace eterna. Por eso, segundas partes no suelen ser nunca buenas. Después, todo fue demasiado rápido. Crecemos el doble cuando existen niños a los que cuidar, y la distancia hace que sea el doble la nostalgia y el arrepentimiento que, a posteriori, nunca debimos mostrar. El pasado es el doble de pesado y se multiplica por mil en cuanto a términos de imposible olvido.

Nadie dijo que sería fácil. Pero ni para unos va a ser tan difícil como puedan imaginar ni para otros tan fácil como se pueden pensar.

Después de todo, seguimos estando en manos del destino... y para algunos puede que llegue antes que para otros.

Hasta el doble, o más...

No hay comentarios:

Publicar un comentario