sábado, 2 de mayo de 2015

MAYORÍA DE EDAD

Es evidente que ni soy perfecto, ni lo pretendo. No lo hago todo bien, y espero no hacerlo todo mal. Cuando las cosas pasan, pasan porque hay una serie de hechos o circunstancias que determinan dichos hechos. A veces aguantamos un envite, y otras veces nos colmamos de paciencia y padecemos de por vida. Todo en la vida es decisión. Y es difícil saber por qué uno no se decide antes o después. Sólo la muerte decide el momento, y también alcanza una mayoría de edad que te hace reflexionar.

A partir del hecho, nos quedan dos opciones. Anclarnos y mirar el pasado, o sobreponernos y mirar el futuro. Entiendo que haya gente que no sepa mirar el futuro y tenga envidia de quienes saben hacerlo. Hay señoras aburridas que prefieren dejar a la familia a un lado para culturizarse viendo a solas los "Kikos" y "Pantojas" de turno en programas tan instructivos como son los "sálvame, sálvate, vive deluxe... y viceversa", mientras intentan buscar un argumento medio coherente para algo que no sabe cómo defender y sin molestarse siquiera en escribir correctamente.

Quizá debiera pedir, a otras personas, el "besómetro" que mida cuánto quiero y amo a mi familia. Así quedarían satisfechas del todo quienes confunden los antidepresivos con los ansiolíticos, ya que parece ser que tomar estos últimos (me refiero a los ansiolíticos, nunca he tenido un antidepresivo en mis manos...) durante más de 10 años es bueno mientras uno no se salga del tiesto, como diría cierto profesor mío de latín.

También hay gente que se deja influenciar por las opiniones de una de las partes sólamente, que duda de la madurez de las personas y regalan palabras como inestabilidad o inseguridad sin contrastar los datos. El único desasosiego y dolor se lo crean ellos mismos preocupados más por unas ideologías independentistas que por contrastar información de unos hechos acontecidos por no dar cierto brazo a torcer... estos sí que dan pena, débiles de mente, que se creen lo primero que les cuentan, y orgullosos de razón. Espero no toparme nunca con alguno así...

¿Qué buscamos, entonces? ¿Inventar por inventar? Tengo las pruebas de todo si alguien necesita comprobar el por qué de mis actos, y mi conciencia está tan tranquila que soy feliz a mi manera, y también entiendo que no lo soporten.

Pero eso también se me escapa a la razón. Yo, por ejemplo, no necesito pastillas para caer redondo en la cama. Antes de hablar, deberían pensar las cosas... Será que tienen la conciencia revuelta.

Al tiempo...

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