sábado, 13 de diciembre de 2014

UNA VIDA FRUSTRADA

O casi frustrada... una vida llena de sinsabores. Podríamos decir que casi siempre hice lo que quise, pero pocas veces quise lo que hice. La libertad es mala consejera ante la falta de experiencia, ante la inutilidad de los antiguos que no saben cambiar de mentalidad o la capacidad de saber adaptarse a unos cambios que aún no conocen. Tampoco podemos culparlos... sería demasiado injusto. Somos demasiado mayores cuando ya sabemos lo que queremos, y cuanto más viejo se es, más difícil cambiar el camino que tomamos casi por inercia.

Quisiera hacer tantas cosas que me falta tiempo para ellas, y cuando consigo algo de tiempo, una hora al día, o dos días al mes, me encuentro demasiado cansado y no consigo avanzar. Básicamente, me muevo por impulsos de motivación. Y poco más... y así es complicado prosperar, y más aún soñar. Porque los sueños no existen; es el dinero el que nos permite soñar. Y hay momentos en los cuales no te los puedes permitir. Desgraciadamente, esos momentos aumentan con la experiencia... y volvemos al principio.

Cuando me doy un capricho, me pesa demasiado, y me cuesta una eternidad. Así que mejor me hago a la idea de que lo que no puede ser, no puede ser... que para eso sí que voy adquiriendo experiencia.

1 comentario:

  1. Brindo por nuestra amistad y quiero que sepas que estoy muy feliz de tenerte entre mis amigos bloggeros.

    Muchas gracias por un año más a mi lado.

    Felices fiestas!

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