lunes, 25 de noviembre de 2013

ABSTRACTO

Y lleno de color. Matices. Y obviedades demasiado obvias que no necesitan ser explicadas. Sarcasmo libre de ser conducido por la estupidez del ser racional. Nos falta coraje y nos sobra valor. Y el valor viaja con la frente empapada en el sudor del trabajo realizado con el esfuerzo de nuestra conciencia. A veces, la indiferencia del ciego es peor que la ignorancia de quien puede ver y no quiere saber. Pero solo a veces. Otras veces, la importancia carece de sentido, y lo que sentimos carece de importancia, como nos quieren hacer creer. 

Más o menos sabemos que lo que tenemos que hacer. También sabemos lo que debemos hacer. Ni menos ni más. Por eso, no se entiende que no siempre hagamos lo que debemos y no hagamos lo que siempre queramos. Parece lioso, pero no lo es. Sólo debemos intentar comprender. Todo parece abstracto mientras permanece rodeado de la sencillez del momento.

En fin. Centrémonos en lo que interesa, porque lo que no interesa, no merece la pena darle mayor importancia. Cuando la prepotencia sobra, nos gana la miseria, y la injusticia de pedir por pedir ciega nuestras pasiones. No puedo entender ciertos comportamientos cuando saben que no tienen derecho a exigir absolutamente nada. Todo me cansa un poco, y al final, terminamos harto de demasiadas cosas a lo largo de nuestra vida.

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