lunes, 5 de agosto de 2013

LOS ÁNGELES NO SUEÑAN

Canción negra sin color, dulce aroma a flor, mis respuestas de vida muestran el invierno y el calor, el tiempo de la duda, la pintura y el amor, desventura de mi sudor, cementerio expuesto al sol. Canción impregnada en sudor, ángeles que ya no son pretensiones de mi ensoñación, que sueñan con la libertad de la muerte y del vigor, de la energía y de la razón. 

Y ahí andamos, intentando contar los ángeles que un día me abandonaron, y jamás los volví a ver volar por las letanías de mi compasión. La vida se pierde el mejor día, y el peor perdura por siempre en nuestros recuerdos. Aún es pronto para saber si el demonio volverá a usar sus poderes que apagan la llama de mis canciones; aunque canciones no me faltan. Las mismas que escucho cuando siento que las ganas de vivir tampoco me sobran.  Afortunadamente, aún cuento con algo de Esperanza para bañar la melancolía que se escapa por los poros de mi piel. 

Porque si algún día tuve ángeles, perdieron la belleza de contar sus sueños a mi Dios. Porque a veces te sueño con demasiado temor, como intentando taparme los ojos de la misma forma en la cual uno no quiere ver, ni saber, ni conocer. Que no hace tanto tiempo que íbamos de la mano, intentando seguir tus pasos, demostrando que cada aliento sale justo del corazón. El pasado nos debe demasiadas cosas que no sabemos aprovechar...

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