domingo, 9 de junio de 2013

SIGUIENDO TUS PASOS

Todos tenemos un caminar. Todos tenemos los pasos de alguien para poder seguir. Para que sean seguidos. No podemos negar que las influencias existen. Cuando enseñamos un ejemplo es porque nos gustaría que ese ejemplo fuera parte de nuestros pasos, de nuestro caminar. Al usar algo de ejemplo lo estamos envidiando. Sí o sí. Aunque nos molestemos en negarlo si no es propio instantes después. Dicho esto, aclaro: no sólo debemos tener unos pasos como referencia; dichos pasos deben ser también ejemplares. Aunque eso ya lo dejo a criterio de cada uno. Lo que está meridianamente claro es que todos y cada uno de nosotros nos gustaría parecernos a alguien. Y ya que todos tenemos un caminar... ¿No será que estamos repitiendo el mismo camino una vez tras otra? Así que además de seguir un camino y que éste sea ejemplar, quizá también alguien nos tendría que ayudar a ver si es el correcto. Una vez más, llegamos a la raíz. Y vuelta a empezar.

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