jueves, 16 de mayo de 2013

EL VALOR DE LA TRISTEZA

La tristeza no se inventa como si fuera una mentira sin maldad. La tristeza no se compra a quien te la quiera vender. La tristeza no se expresa en los rostros que camuflan la felicidad. La tristeza no se sueña con quien no se molesta en soñar. Mi tristeza tiene por nombre tu falta de caridad. Mi tristeza no tiene dueño... forma parte del lugar. Deambulo sin camino guardando en el bolsillo los pasos que tú no quieres dar... por lo que no puedo hacer otra cosa que sentirme perdido, sin destino propio, condicionado por la fortaleza de mi espíritu que choca sin cesar contra un ego que no tiene moral. Y así descubro el origen de una tristeza que jamás tendría hueco en un corazón libre, aventurero, deseoso de descubrir nuevos retos, lleno de vitalidad... pero me clavé un cuchillo impregnado de Esperanza, y ya se sabe... en mi caso, Esperanza y tristeza caminan juntas y no sabemos dónde nos van a llevar...

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