martes, 30 de abril de 2013

POCO NATURAL

O, simplemente, artificial. Sin recursos. Etéreo. Falsa modestia. Sed de poca paciencia. En definitiva: poco natural. Si lo pensamos friamente, podemos observar que estamos rodeados de cierta artificialidad en torno a nuestros aposentos. A nuestra vida. Algo que no permitimos que se nos modifique al antojo de los demás. Y, sin embargo, no podemos vivir sin aquello que llamamos artificial, que existe por todas partes, sin lo cual no podríamos tener la existencia que tenemos. Prácticamente, todo es una copia de todo, o casi todo se parece a algo; irremediablemente. Es difícil inventar, y más aún sin caer en la tentación de innovar sin coger la más mínima idea. Por tanto, lo artificial dominará mientras sigamos necesitándolo. Y el día que no lo necesitemos, no sabremos cómo actuar de forma natural...

lunes, 29 de abril de 2013

SILUETAS DE COLORES

Me parece más que insuficiente el poco agradecimiento que se reconoce a las personas que realmente lo merecen. Superfluo, casi innatural, poco rico en matices, mucho más allá de los límites de lo superficial. Siempre he vivido de trajín en trajín, palabra que me ha venido a la mente casi por instinto; muy escuchada en mi infancia. Y no por eso deja de ser real o poco verdadero. Después, uno se da cuenta de la realidad, y ese es el problema, que siempre nos damos cuenta de las cosas una vez que han pasado. Siluetas de colores se dibujan en las tareas cotidianas que siempre hemos vivido, algunas veces en tercera persona, y otras veces totalmente de frente. No alcanzo a conocer cuántas oportunidades merecemos a lo largo de nuestra vida en todos los aspectos, en cada uno de estos "trajines". Señal de que seguimos soñando. Y entre trajín y chapuza, las siluetas cambian de color y la rugosidad me muestra el siempre deseado gris...

domingo, 28 de abril de 2013

UN CUMPLEAÑOS... DESAPERCIBIDO

Justo como me gustan. No pido otra cosa. Por eso, hoy me mostraré ajeno a las reflexiones y me limitaré a explicar una tarta que hice para el día de mi cumpleaños. Para la base, usé 50 gramos de pasas, 3 huevos, 150 gramos de harina, la misma cantidad de azúcar morena, tres zanahorias ralladas y una cucharada de levadura. Cuando mezclé todo, vi que salía demasiado espeso y agregué, por mi cuenta, un chorreón de leche. No mucha, medio vaso o menos está bien. Aunque ya depende de la espesura. Se pone la mezcla en un molde y al horno, unos 20 minutos a 150 grados más o menos. Yo la dejé 5 minutos más, para que quedara más consistente. Al llevar poca levadura, no sube mucho, no sé si se aprecia en la foto, más o menos un dedo y medio como mucho. Se deja enfriar y se hace la parte superior, mezclando 175 gramos de mantequilla, 175 gramos de crema de queso (queso de ese para untar...) y 200 gramos de azúcar. También una cucharada de azúcar de vainilla. Se echa por encima de la base y al frigorífico, y en unas horas, se desmolda y a mi, me quedó así de bien y además estaba muy buena.  El sirope de chocolate también fue un agregado invitado por mi parte. Me resultó fácil de hacer.

viernes, 26 de abril de 2013

EL ADULTO

El adulto debe tener los conceptos muy claros. Poner las ideas sobre la mesa. Valorar los pros y los contras de todas las decisiones que se valoren. Mostrar el camino correcto. Desechar las confusiones creadas por la ilusión. Dar esperanza cuando sea necesario, y tener los pies sobre la tierra. Enseñar las capacidades de los demás adultos y ocultar sus sentimientos por mucho que le pesen. El adulto debe cuidar de aquellas mentes que no son tan adultas, tolerar los errores y nunca infravalorar los deseos de sus semejantes. Pienso que hay muchas formas de ser adulto. En apariencia, en pensamiento, en creencias, en sabiduría, e incluso en experiencia. Me conformo que ver alguna de estas formas en alguna de las personas que necesitan mostrarse adultos. En cualquier caso, si no existieran los adultos... ¿le haríamos caso a la inmadurez? Ahora bien, ya no sé a qué categoría podría pertenecer...

jueves, 25 de abril de 2013

DE PIEDRA EN PIEDRA

Vidas que no son vidas, confianzas que guardan rencor, odios plagados de sentimientos y palabras que se escapan sin amor. Creo que estamos todos un poco medio locos; no pensamos lo que decimos, ni mucho menos lo valoramos. Es más, diría que ni siquiera sabemos lo que decimos. Cada vez estoy más convencido de que las cabezas no están del todo bien. Espero que todo esto no sea sinónimo de capricho o de obsesión. Porque yo también me estoy volviendo loco y veo una sombra alargada de mentes calenturientas que tienen menos dedos de frente que luces tiene la bicicleta de un gitano. Dicho con todos mis respetos...faltaría más.

miércoles, 24 de abril de 2013

BAJO PRESIÓN

El objetivo. Nos centramos tanto en él, que desatendemos las principales necesidades. Y no me refiero a las de uno mismo, sino a las de los demás. Si tanto necesitamos alcanzar ese objetivo sea como sea, haríamos bien en preocuparnos de otros pequeños objetivos necesarios para llegar a la meta. Es decir, podemos llegar a lo que realmente deseamos si nos preocupamos por preocuparnos de lo que es necesario para demostrar nuestras capacidades. Y en días como hoy, me doy cuenta de que algunos, aún teniendo en cuenta de que aparentemente son bastante despreocupados, y eso no es bueno, se tienen que preocupar de descansar menos de lo normal, acudir a un trabajo, acudir a otro trabajo, volver a dormir poco y volver a trabajar. Cuando es necesario, es necesario. Y la perfección no existe. A veces, me siento un perfecto inútil; otras, un idiota; quizá sea el primero en no querer mejorar; pero si el esfuerzo común no da sus frutos, el individual termina por crear un desánimo que no se puede ni describir. Porque la culpa no es siempre de uno...

martes, 23 de abril de 2013

DESCONOCIDO

Me preocupa mucho el hecho de que exista un odio injustificado hacia lo desconocido. Hemos llegado a un punto en el que es cierto que no sabemos el por qué nos gusta algo o nos ha dejado de gustar. Eso no significa nada. Pero sí el hecho de odiar por odiar. Y aunque no nos lo creamos, nos pasa bastante a menudo. Parece que disfrutamos odiando lo que no nos gusta, es como si sintiéramos un extraño placer al ver que aquello que no nos gusta, sea una cosa, una persona, un evento... termina mal, sufriendo, o pasándolo lo peor posible. Cuando, lo mejor, es dejar las cosas pasar. Aquello que no nos interesa, se supone que no nos molesta. Y nuestra naturaleza hace que, aún así, incordiemos todo aquello que no nos molesta. Aunque únicamente sea por fastidiar.

lunes, 22 de abril de 2013

LA BASE

La mayoría de la gente no tiene la base de absolutamente nada de lo que cree que sabe. Y se supone que en la base radica todo a lo que uno aspira. Ya habrá tiempo de perfeccionar después. Creo ser capaz de reconocer que yo carezco de muchos de estos conocimientos, que no tengo la base suficiente para acaparar todo lo que pretendo, lo que intento, incluso lo que procuro llevar a cabo. Por eso, es fundamental no creerse más listo que nadie, pues todos nos pueden sacar los colores. Sin base no hay futuro, y sin futuro... no hay base. Pues, al fin y al cabo, cada uno aprende lo que le interesa. Y somos tan enterados, que pretendemos saltarnos la base para hacernos expertos en menos tiempo del que realmente se necesita. Pero ya entramos en el eterno debate; no sabemos si es bueno un poco de todo o un mucho de algunas cosas. Depende de para qué. Depende de quien hablemos. 

domingo, 21 de abril de 2013

REALIDAD O SUEÑO

Sensaciones inolvidables. Pálpitos, tics y otras curiosidades. No sé muy bien qué es lo que me pasa, pero algo debe de ser. Tiene que haber una explicación. Hoy, habiendo ya amanecido, pues observaba cierta claridad a través de la ventana, buscaba una posición en la cual poder disimular mi ansiedad. Supongamos que sea ansiedad. Y boca arriba, tengo más. Me falta el aire en un incesante cosquilleo por la traquea que me hace toser para aliviar dicha falta de aire y sentir unos latidos normales del corazón. Sobre el costado derecho me encuentro preso, necesito abrir la boca de una manera más exagerada para coger más aire y la presión del peso del brazo izquierdo me causa una extraña sensación. Sobre el costado izquierdo siento la cercanía del corazón al suelo y la presión aumenta, mis latidos son exagerados y hacen vibrar todo mi cuerpo y, por tanto, si existe alguna pausa, la siento con tanta claridad que la ansiedad crece a niveles insospechados. Suelo optar por ésta mientras no sienta arritmias. En ello andaba, en intentar dormir un poco más, cuando de pronto he sentido tics. Tics tengo a cada momento. Debajo del hombro, cerca del empeine, por la espalda, en un dedo... contracciones musculares que hacen que el músculo en cuestión se contraiga y se relaje. Los de ahora se daban en el centro de mi cuerpo, como al lado del corazón. Y sentía contraerse y relajarse al segundo o a los dos segundos ese músculo... hasta que en una de las contracciones la relajación no ha llegado, y entonces, he sentido una parálisis recorrer todo mi cuerpo, desde el pie derecho hasta el brazo izquierdo sobre el cual apoyaba todo mi cuerpo. Y he querido gritar, y no he podido. Y he querido moverme, y no he podido. No he podido hacer nada. Sólo era dueño de mis pensamientos. Y, a pesar de todo, he mantenido la calma. Porque no es la primera vez que me pasa, que siento que mi alma quiere dejar mi cuerpo. Bueno, es algo exagerado decirlo así, pero pueden ser unas palabras claras para definir lo que me ha pasado. Me ocurrió la primera vez pasados los veinte años, y ahí no fueron cinco segundos, fueron muchos más, al menos así lo sentí. La primera vez me marcó, y lo recuerdo con tanta claridad que me dan escalofríos nada más pensarlo. La segunda vez tendría ya treinta y uno o treinta y dos años, y pasó más inadvertida pues apenas fue nada comparada con la primera. Hoy me he dominado bastante. Me he dicho a mí mismo: "ten calma, relájate..."; entonces he ido recuperando el control y cuando he vuelto a tener mi cuerpo, me he puesto boca arriba. Después, una voz me ha dicho que cerrara la boca, y he pensado que no podía con todas mis fuerzas. ¿Realidad o ficción? No lo sé. Despierto estaba. Tras mi primera visita al psiquiatra, hace unos días, él no saca nada en claro. Yo tampoco. Me deriva al psicólogo, y deja en manos de mi médico de cabecera que me hagan pruebas como, por ejemplo, un holter. ¿Qué más puedo hacer? Creo que estoy "ansioso" uno de cada cinco días, y cuatro de cada cinco noches. Es un porcentaje muy alto... y hay cosas que ya me están afectando seriamente. 

sábado, 20 de abril de 2013

EL DOLOR DE LOS MINUTOS

Contamos los minutos descontando segundos de nuestras vidas. Contamos descansos entre largos turnos de trabajo. Pausas entre actividades, instantes entre momentos vacíos, espacios de tiempo dentro de otros espacios de tiempo. Horas lentas acompañadas de rápidas decisiones. Torres que se elevan al cielo. Colores que nos indican en qué minuto del día nos encontramos con exactitud. Pienso que cada uno de estos minutos muestra un dolor distinto, diferente, que nos guía y al vez nos muestra una verdad que no queremos ver. Los segundos no existen sin los minutos que no duelen cuando mueren a cada vuelta del reloj que oscila con la luz que el cielo dibuja en nuestros corazones.

jueves, 18 de abril de 2013

TREINTA Y OCHO

Y mientras uno cumple años, se da cuenta de que no son los años los que a uno le caen, sino las vergüenzas de quien quiere apropiarse de lo ajeno, del orgullo que no tiene el más mínimo desvanecimiento ante la moral de quien comparte tu misma sangre. Hoy me planteo un debate interno y externo a mi conciencia. Interno, porque es mi deber. Externo porque es como debe ser. Una lágrima enfurecida no hace más que escurrir de forma menos elegante del lugar de donde debe partir. Cae más bajo del mismo suelo. Es denigrante para ella misma. Pierde su esencia, olvida su perfume, no capta los detalles y termina siendo derrotada por el rencor. Misterios llenos de dolor. Incluso se deja entrever la frustración de quien quiere ser y no puede ser. No puede estar. O, simplemente, no puede. Sin más. Todos cometemos el error de descargar nuestras iras en personas que, seguramente, no lo merecen. Puede que esté en los genes del ser humano. Pero, por el mismo motivo, podemos controlar los caracteres más difíciles incluso en los momentos más dificultosos. Hay quien se siente héroe (o heroína) a la fuerza, y se cree que tiene un poder omnipresente que le ha sido concedido por la gracia de Dios. La punta de tu látigo hiere tanto como el mal recuerdo de una palabra pronunciada más alta que otra. Que ya tengo treinta y ocho, y no me refiero a objetos tangibles. Al menos, inténtalo. Porque si siempre se piensa en uno mismo, los demás dejarán de pensar en tí... y seguro que a la larga, nos perjudica a todos. Aunque a algunos más que a otros...

miércoles, 17 de abril de 2013

DE LA MANO

Valga el símil de hoy para explicar que cuando dos personas quieren ir de la mano, sólo de ambas depende el adecuar la velocidad. Si una de ellas sale cinco horas antes en busca de la meta, la otra debe intentar correr más para llegar juntos. O bien, la primera puede frenar. Uno frena, y otro acelera. Y pueden ir juntos todo el tiempo que sea necesario. Lo incomprensible es que la persona retrasada exija además a la adelantada que acelere aún más. Por eso entiendo que la que sale antes cada vez más se dedique a cumplir con su misión, y la persona retrasada, que se solucione sus problemas. Porque cuando llegan a la meta, juntos, de la mano, no se tiene en cuenta que la persona que salió antes lleva 5 horas más de carga, carga con problemas que no le corresponden y además, empuja a la retrasada para, precisamente, eso. Poder ir de la mano.

martes, 16 de abril de 2013

CANSANCIO MENTAL

Reconozco que psíquicamente estoy agotado, y eso nota muchísimo en la concentración que uno debe tener para tantos aspectos. Necesito liberarme de ciertas preocupaciones y creo, tras la reflexión de la pasada noche y la meditación interior de esta mañana, que así lo voy a hacer. Así lo tengo que hacer. Porque sigo teniendo motivación, ganas, ilusión, fuerza... pero el cansando mental también es cansancio, y las fuerzas menguan queramos o no. Así que oídos sordos a palabras sin sentido, y, una vez más, nuevo esfuerzo para emprender y atender aquello que realmente es necesario. Aunque haya cosas muy necesarias, tienen escudos irrompibles. Así que empezaré por lo que depende únicamente de mí. El resto también tendrá que luchar.

lunes, 15 de abril de 2013

CONTAR HASTA TRES

Ahora mismo me encuentro en el abismo de la desesperación. Cuenta hasta tres y piensa por un momento que ninguna persona en el mundo debe ser el centro de atención porque las demás pueden llegar a explotar en cualquier momento. Cuenta de nuevo hasta tres y piensa otra vez en las horas de sueño que se pierden. Y de ocio. Y de vida. Cuenta siempre hasta tres y pregúntale a tu alma, como si ella fuera yo, quien merece estar al borde de un abismo como parece que estamos en muchas ocasiones, en más de las deseadas. Cuenta siempre hasta tres. Y cambia. Que ya sólo veo dos opciones, y una se tiene que hacer realidad. Cambiar o morir. Y yo no soy quien elige.

domingo, 14 de abril de 2013

OCHO HORAS

Después de todo, ocho horas son ocho horas, por mucho que nos empeñemos en creer lo contrario. El tiempo toma otra dimensión cuando cambia la luz, la rutina o la forma de estar. También la forma de ser. Por tanto, el problema no es cuándo se usan las horas; el problema es la falta de previsión del cerebro humano. Y sin darnos cuenta, repartimos las horas según vamos necesitando mientras nos engañamos creyendo que dormimos más o menos, descansamos más o menos o trabajamos más o menos. Así que todavía tengo dudas sobre qué horas son mejores para una determinada tarea u otra. Nunca lloverá a gusto de todos. Y siempre van a venir mal las ocho horas. Y vienen tan mal, que después, independientemente del turno, el descanso viene siempre peor, porque apenas quedan horas para descansar; y porque el cuerpo nunca acaba de acostumbrarse...

viernes, 12 de abril de 2013

ACTO REFLEJO

Hay contraluces que lo dicen todo por sí mismas. Suponiendo que sepan expresarse. A veces me pregunto hasta qué punto tiene sentido ciertas cosas que uno ve, que uno observa, que uno calla y no se atreve a preguntar. O hasta qué punto estamos dispuestos a impedir lo inevitable, aceptando ciertos sacrificios que no sabemos si serán valorados, reconocidos o, sin más, con simpleza agradecidos. Porque creo que no hay nada que hagamos que obligue a alguien a hacer algo. No me vale modificar el amor por la obsesión, el cariño por la necesidad. Que ya he dicho muchas veces, y lo digo una vez más, que casi nadie, por no decir nadie, hace nada gratis. Incluso puede que tenga que incluir, de nada sirve no ser sincero cuando generalmente lo suelo ser. El error no es creer que hacemos las cosas porque debemos, sino pensar que lo que no hacemos es por motivos de prioridad. ¿Y si todo fuera un acto reflejo de nuestra necesidad? Probablemente...

jueves, 11 de abril de 2013

CONTANDO CANCIONES

Y entre canción y canción, un respiro. Porque no hace mucho que uno se dedicaba a escuchar todas y cada una de las canciones que tenía en cada una de las viejas cintas de casette que han pasado ya a mejor vida. Llegaba el uno de enero y, cinta a cinta, escuchaba todas las canciones, por riguroso orden. Al pasar seis meses, la operación se repetía. Y es que todos hemos tenido manías y, por supuesto, tiempo para hacer lo que hemos querido. De eso no me quejo. Si lo llego a saber, hubiera repartido mejor dicho tiempo. El caso es que hubo unos años, en una edad ya inalcanzable por lejana en mi tiempo, de más de media vida con total seguridad, en los que me pasaba tres meses escuchando música a toda prisa y contando las canciones que tenía, porque sabía que el ecuador del año llegaría más pronto que tarde y tendría que volver a empezar. Como todas las cosas que recuerdas con nostalgia, uno nunca sabe cuando empezaron a dejar de suceder. Así es la vida, que sólo nos acordamos del pasado cuando no vemos un buen futuro.

miércoles, 10 de abril de 2013

ME DETESTO

Por estar pensándote más de lo que debiera, aunque menos de lo que quisiera. Pensar en ambos no es pensar cuando estamos juntos, sino a cada momento. Y sufrimos sin estar. Y estamos sin sufrir. Y me odio cuando me odias cuando te detesto por no modificar el ritmo de la vida que nos pide a gritos que la cambiemos... para bien o para mal. Por eso, me detesto. Porque me voy para conseguir algo y te quedas para obtener nada. Y cuando te quedas, por mucho que eleves en alma y cuerpo un amor demostrado y demostrable sé, que al volver, mi misión será únicamente cambiar el peso de mi espalda. Por eso me detesto, porque sé que tú lo sabes pero importa más la rutina que el amor. Porque te creo pero no me convenzo. Por eso me detesto. Porque me odias por el simple hecho de que yo creo en mi, y quizá te odies porque sabes que es cierto. Pero si nadie cree en mi, pierdo toda Esperanza, y entonces la vida siempre será así, por los siglos de los siglos.

Mi detestación, acto de detestar, es directamente proporcional a tu odio. Mientras existan ambos, la felicidad nos parecerá inalcanzable. Parece mentira que hayamos perdido lo que hemos perdido, y sin embargo, no por eso, puedo dejar de admirarte. Por eso, te odias y me detesto. Pero no depende de mí poder cambiarlo...

martes, 9 de abril de 2013

LUCHA DE PODER

El entendimiento forma parte del razonamiento humano. La comprensión de la naturaleza de los seres que habitan la Tierra. Y la habilidad de perdonar la tiene quien previamente ha sabido pedir perdón. Nos movemos por impulsos, vaivenes sin sentido, referencias inadvertidas a un pasado que no nos va a sacar del atolladero. Venganzas por ser distintos de como quieren que seamos. Palabras mudas cargadas de soberbia. Es una lucha de poder. O al menos, es lo que parece. Nada más lejos de la realidad. No gano nada prolongando mis silencios. Es simplemente una forma de esquivar los golpes que pueden provocarme entrar, precisamente, en una lucha de poder. Nadie gana nada. Todos perdemos oportunidades. Y quizá sea precisamente algo que no podemos permitirnos el lujo de perder. Porque la primera gran oportunidad es la vida, y si esa ya la perdemos...

lunes, 8 de abril de 2013

SUSPIROS EN LA LEJANÍA

Y en tu cercanía, aromas de triste pasión. Flores grises que aparcan en doble fila las lágrimas de tu desolación. Princesas escondidas tras el manto de una falsa depresión... y allá, en la lejanía, manos que no se rozan salvo en los suspiros del corazón. Últimamente, regreso demasiado a mis orígenes, cargados de melancolía. Las lágrimas nacen sin pedir permiso; las lágrimas se suicidan por el precipicio de cualquier mejilla. Las lágrimas, son lágrimas, y como tales, muestran la tristeza antes de nacer. No podemos desear lo que es imposible, pero sí podemos mejorar lo que es posible. Y puede ser posible todo lo que te propongas. Porque prefiero escuchar tus suspiros en la lejanía que no escuchar tus susurros en la cercanía. Dos formas distintas de disfrazar mis alientos. Piénsalo bien: hay importancias que destrozan como un ciclón.

domingo, 7 de abril de 2013

NO SIRVO PARA CUIDAR PRINCESAS

Ni existen princesas que sepan darme aquello que necesitan; ya no hablo ni de lo que quiero. Porque necesitan lo mismo que yo, pero no logramos alcanzarlo. Conozco príncipes que están meses sin acariciar a su princesa. Conozco princesas que aprecian a su príncipe sin pedir más de lo que necesitan a cambio. Pensamos que no podemos hacer nada cuando realmente es todo lo contrario: lo podemos hacer todo. Pero tenemos que aprender que hay cosas que tenemos que sacrificar, y todavía no estamos dispuestos a sacrificar nada... o quizá no nos hayamos dado cuenta de lo que tenemos que sacrificar. Que cada uno haga examen de conciencia. Pero cada día que pasa, pienso un poquito más en mi y un poquito menos en los demás, porque veo que no tengo prácticamente nada que perder, y si perdiera algo, seguramente sea aquello que me aporta lo que menos necesito. Es increíble que a estas alturas sigamos así...

viernes, 5 de abril de 2013

AZÚCAR Y PAN

Ah, sí... ya me acuerdo. Pan con azúcar. Sabor a vejez. Pequeños trozos de mi memoria que buscan alguien a quien querer. Habitaciones con vigas de madera con secretos escondidos tras la cal de la pared. Palabras sabias de abuela. Avisos de triunfo contra la vejez. Y entre esas paredes que rodearon mi infancia con miles de estampas de futbolistas tiradas por el suelo, habré comido tantas colmadas cucharadas de azúcar con toneladas de pan, que ya no me puedo acordar. No había mejor manjar que los abuelos nos podían dar. Pan con azúcar... y a disfrutar. A esas tempranas edades comenzaron mis lecciones de humildad. De valorar lo que se tiene y agradecer lo que se da. La ciencia ha cambiado, y también la enfermedad. No debemos perderlo de vista. Pero, de todas formas, te vas a morir igual. Por eso no puedo entender lo que no puedo entender. Pan con azúcar, que si mañana te mueres, no lo vas a probar. Y si tu mano está llena de arrugas, el sabor de la dulzura no se puede mejorar.

jueves, 4 de abril de 2013

EN LAS NUBES

Un lugar en el cual todos estamos a lo largo del día aunque sólo sea unos segundos, unos instantes. Aunque no tengamos tiempo, solemos visitarlo bastante a menudo. Quizá sea el momento de reflexionar menos pero de una forma más profunda. Quien diga que el pasado no influye, se engaña a sí mismo. Quien piense que la nostalgia no existe se equivoca de alma. Tenemos que valorar lo que tenemos y lo que podríamos tener, pero sobre todo tenemos que valorar lo que hemos tenido. Porque no valorarlo sería un desprecio al pasado. Y eso no se puede consentir. Por eso nos podemos permitir estar en las nubes aunque sólo sea un tiempo ínfimo, como el que tarda la aguja del reloj en marcar un simple segundo. Un segundo en las nubes... un segundo de mi pasado.

miércoles, 3 de abril de 2013

POR LA PUERTA VI LLOVER

Por la puerta vi llorar a la lluvia muerta ahogada en su propio llanto al no poder respirar. Por la puerta vi llover lágrimas de impotencia del creador de nuestro ser. Por la puerta vi partir ilusiones esperanzadas marchitas por el agua de la noche color gris. Todo tiene un comienzo y nada tiene un final cuando el comienzo es lo que importa y el final está por llegar. Pero sí, tristemente, sí. Llega. Sin querer. Sin pensar. Y también sin merecer. Y así me quedé. Descansando mi alma... a tus pies. Por la puerta vi llover, y tras la lluvia un año de doce meses y medio para seguir teniendo fe desde la puerta en la cual vi llover...

martes, 2 de abril de 2013

TETAS Y SOPAS

De pequeño solía escuchar que tetas y sopas no cabían en la boca. Yo no me lo creía. Orgullo de niño. Primero, porque yo sólo quería sopas. Segundo, porque la ambición de la infancia no tiene fin. Con el tiempo, entiendes la expresión según conviene. Tetas, por supuesto. Al fin y al cabo, hay un momento en la vida en que parece que es lo único que importa. Cuando hay que elegir, tiendes a escoger lo que crees que es mejor. Hay ciertas expresiones que sólo se entienden cuando se alcanza la madurez. No digo que lo haya hecho ahora, pero sí reflexiono ahora sobre ello. Empecé el día trabajando en sus siete primeras horas, durmiendo las siete siguientes, quitando desplazamientos y tareas rutinarias. Comes, te aseas y dedicas una hora a resolver dudas. ¿Qué te queda? Más trabajo, no lo olvidemos. Eso siempre está ahí. Y, segundo a segundo, detalles e instantes que tienes en la cabeza van pasando de largo por la mente y restando hasta que llega la hora de tachar un viejo día que no va a volver a existir en el calendario. Y pienso que está claro, que tetas y sopas no caben en la boca, por mucho que lo intentemos. Alternar o morir. Y si queda otra opción, no me la digas mientras estás sentado en el sofá. Porque soy incapaz de ordenar a alguien algo tan simple como me enchufe el móvil. Sé lo que tengo que hacer en cada momento porque conozco lo que necesito para poder seguir viendo el sol cada día... bueno, es una forma de hablar. Así que, a veces tetas, a veces sopas... y entre teta y sopa, una bocanada de aire para respirar.

lunes, 1 de abril de 2013

VOLVER A EMPEZAR...

...en algo que no sé si realmente es lo que quiero o simplemente es lo que necesito. Y sin haber aún empezado, ya estoy casi deseando de terminar. Creo que la vida sigue disponiendo oportunidades que pondrán a prueba ciertas capacidades, como la paciencia, la persistencia o la propia necesidad. Quizá sea la última oportunidad para comprobar si esto es lo que quiero o no, si lo necesito o no, o si estoy bien con lo que me ha tocado. Bien no voy a estar; lo sé de antemano. Y conforme el tiempo ha ido pasando, he ido arriesgando más de una forma moderada. Quizá sea la última vez que vuelva. O puede que, simplemente, diluya mis ganas de tomar otros caminos, conformándome con migajas. Pero también puede pasar lo contrario...y puede que mis otros caminos me llamen con más insistencia y termine de cuajar algo de lo que pueda planear en un futuro no muy lejano. El tiempo lo dirá. Lo importante es pensar que todo, absolutamente todo, es temporal. Y el hecho de volver a empezar también lo será... si dura mucho o poco lo dirá el tiempo. Yo espero que dure menos de lo previsto, porque será buena señal. Aunque me conformaré con que dure lo que tiene que durar.