domingo, 24 de junio de 2012

LA CLARIDAD DE MIS CANAS

Quizá sea el aumento del calor. Ante la extrañeza de estos días, siento o intuyo que me va a pasar algo malo. También siento o intuyo que parece que alguien lo busca, y las dudas atraviesan mi corazón como espadas punzantes. Llego a un estado de letargo o agotamiento psíquico en el cual hasta sostener el teléfono se me antoja un gran esfuerzo. La vida sale por la boca y el cansancio pasa sin llamar a la puerta. Todos podemos obrar de forma errónea, aún habiendo buenas intenciones. Aunque eso no justifica nada. Me miro al espejo y me veo "dejado" por la apatía de la soledad, por la carga del peso que la vida reparte entre los mortales. Con barba de una semana, los pelos blancos empiezan la reconquista de los años que han pasado... o de los que tienen que pasar aún. Ninguna de las dos cifras importan demasiado; la primera no se puede cambiar y la segunda no se puede saber. Lo que sí veo es la respuesta imaginaria a algunas preguntas que alguna vez me hice pero  que no me llegué a plantear. 

Vuelvo la mirada.

Y me acuerdo de los que no están, y de los que están lejos, y de los que pudieron estar, y otra vez más, de los que están lejos. Y de los niños. De las edades tempranas. Del silencio soportado. Que prefiero verte y no decirte nada a hablarte y no verte nunca más.Y me sigo acordando de que ya se fue San Juan, de los 101 años de Don Manuel, y de sus nietos cuando lo veían partir mientras el sol estiraba los brazos para dibujar su alargada sombre mientras se alejaba de su hogar.

Otra vez, devuelvo la mirada al espejo, y contemplo el negro de mis ojos. Y veo que ya no tengo ganas de hacer nada más; se me fue la ilusión. No quiero que me agradezcan, ni siquiera quiero que me valoren. Me basta la propia satisfacción de tener la conciencia tranquila; sé que, simplemente, hago lo que debo. Creo en la existencia de otras vidas donde ya habrá tiempo de valorar, de agradecer, y puede que hasta de juzgar...

Y sólo veo oscuridad... ocultando la claridad de mis canas. Seguramente sólo me falta que alguien me ayude a recuperar mi ilusión, pero hasta eso parecerá una difícil tarea.


jueves, 14 de junio de 2012

LA FUERZA DEL CORAZÓN

Cuando, por un lado, me siento ligeramente liberado, por el otro, la presión no me deja respirar. De esta forma, la libertad nunca es completa. Me asusta la fortaleza que puede llegar a tener un corazón, ya que puede ser síntoma de una profunda debilidad. En un mes especialmente difícil, en el cual lo que realmente importa es hacer las cosas, y no fijarse en si están peor o mejor, parece que la intención pasa a un segundo plano. Los descansos son suspiros, y los días ásperos y rugosos de lo largos que se presentan... cuando no puedes descansar, principalmente. Sé que no soy invencible, que el entorno me afecta, y que el entorno lejano me afecta aún más. Por eso sé que terminaré cediendo, hincando la rodilla ante la vida que, poco a poco, continúa haciendo de las suyas. Afortunadamente, no puedo estar en todos lados. Eso sí que acabaría conmigo, por mucho que me esfuerce.  Y ya no sé si es mejor tener un corazón fuerte o un corazón bondadoso. Porque ambas cosas a la vez, se me antojan prácticamente inalcanzables... el tiempo lo dirá.

sábado, 9 de junio de 2012

UN PASO ADELANTE

La vida continúa su ritmo con días de 150 horas, en los que duermes cuando puedes, comes cuando debes y, el resto del tiempo, ves el tiempo pasar con tareas que aún no sabes muy bien por qué motivo las tienes que hacer. Sin embargo, todo tiene un final, esperemos que éste, que debe llegar pronto, sea bueno. En un par de semanas, todo lo que hay a mi alrededor puede cambiar. Hacia qué lado es lo que aún desconozco. Debemos seguir paso a paso, hacia adelante, aprendiendo de lo que dejamos detrás. Pase lo que pase, la vida no se va a detener. Y precisamente de eso es de lo que debemos aprender. La vida no es vida sin la vida de la persona que quieres, y la suerte existe únicamente para quien la encuentra. Y no todo lo que se busca, se puede encontrar. Sé que aunque ahora termine un ciclo, no tardará en empezar otro. El momento no tiene por qué ser ahora. Cuando finalizas algo, comienzas otra misión. Y una vez comenzada es cuando empiezas a dar bandazos debido al desgaste y a la lejanía de la luz que te llevará al final. De momento, esperamos que siga habiendo finales. También seguirán existiendo los principios. Y entre principio y final, paso a paso...

lunes, 4 de junio de 2012

DÍA GRIS

A pesar del sol. Tu mirada me lo cuenta como un susurro al oído. Si yo pudiera hablar, tu mirada callaría, sueños de mar, aire... luna fría. Si yo pudiera callar, me retorcería en los abismos de la  noche, profundidad de mirada y piel lasciva. Tus males son los míos, y mis males ganan... por mayoría. Sin querer entrar en guerra de mente fría. Yo no elegí mi destino... fue él quien se acercó a mi. No puedo escoger mi futuro, sin pensar en el mismo como una amenaza amanecer tras amanecer. Futuro o destino, mundos muy distintos y con diferentes caminos. Y sin embargo, van de la mano. Y si yo pensara, una vez más, en el mal que sufro, apenas podría continuar con mis anhelos. Estamos de acuerdo en que nada de lo sucedido ha podido ser bueno. Estemos de acuerdo en unir nuestras manos y busquemos el camino eterno. Que al final la cuerda se rompe, lleves mucho peso o apenas unos gramos. La cuestión es el tiempo que uno lleva tirando. Y también existe desgaste por simple rozamiento.