miércoles, 9 de mayo de 2012

HASTA SIEMPRE, LUNA

2 años y 15 días ha estado Luna entre nosotros. Tan feliz, tan divertida, tan cariñosa, siempre se hizo querer, aunque daba también bastantes quebraderos de cabeza. Como todos. Anoche, a las 21 horas y 15 minutos, dio su último suspiro. 50 minutos después de haber estado en urgencias con la veterinaria e indicando ésta que la perra, tras su operación de castración el día anterior, estaba bien con la excepción de que tenía baja temperatura y también un poco baja la tensión. La palpó, la examinó por todos sitios, y todo estaba correcto. Incluso insistía en que la operación fue todo un éxito y estaba evolucionando normal. Desde que el lunes por la tarde la operaron y la recogimos a última hora, ya le notábamos algo raro al respirar. A veces se quejaba, a veces se tranquilizaba. Las primeras horas tras la operación respondía a su nombre, se animó a dar unos pasos, hizo pipí... La madrugada del lunes al martes ya estuvo más inquieta. Se quejaba más, se escuchaba respirar cada 10 minutos, no encontraba una postura cómoda... miraba como aturdida, desorientada. Pasó la noche como pudo y por la mañana la llevamos a la clínica. Le dieron la medicación y la vieron y nos dijeron que todo estaba dentro de la normalidad. No habían pasado ni 24 horas y era una cirugía compleja. Por la tarde la dejamos descansar, y sobre las 18 horas vi que jadeaba mucho, esta totalmente flácida, inerte, no respondía a nada. La volví a llevar y en principio, todo seguía siendo normal. Quizá algo deshidratada. Me enviaron a urgencias de todas formas para asegurarnos. Y bueno, allí ya sabéis lo que pasó, según cuento al principio. Me dijeron que le diera calor. Llegué a casa a las 20 horas y 20 minutos y le puse una manta eléctrica a máxima potencia. La flanqueé con dos bolsas de agua calientes. Parecía más tranquila, aunque algo dificultosa al respirar. Algo más espabilada, me miraba y se volvía a dejar caer. 50 minutos sin dejar de mirarla hasta que 3 minutos justo después de que llegara mi mujer, vimos que, de pronto, no respiraba. Mientras subíamos al coche llamábamos a urgencias, pero ya no se pudo hacer nada. 40 minutos dando vueltas buscando la clínica por Granada porque ni siquiera supieron indicarnos donde estaba la clínica. Era tan fácil como decir: " por la carretera tal, la primera rotonda a la izquierda, y la siguiente a la derecha. Esa es la calle del restaurante giratorio. Pues justo enfrente." El único restaurante giratorio de toda Andalucía. A cualquiera de Granada que le preguntes, te lo indica a la primera. Pues tras 4 llamadas desesperantes seguían empeñados en meternos por una rotonda posterior y hacer un "giro a una calle prohibida a la izquierda"... y ni siquiera la calle era prohibida, simplemente no se podía tirar por que había una mediana más grande que un camión. Menos mal que vimos un cartel que indicaba la clínica veterinaria, por que si no, todavía estamos buscando la dirección de prohibido... Luna llegó tiesa, fría, con los ojos abiertos, y sólo se pudo certificar su muerte. Y así es la vida. ¿Negligencia? No lo sabemos, pero al final vamos a hacer la autopsia de la pobre Luna para ver que nos dicen, y a partir de ahí, ya veremos. Esta es la última foto que tengo de ella. Aún está en el disco de la cámara, del 28 de abril de 2012. DEP.

7 comentarios:

  1. ...una enorme pérdida... Era como una sobrinita para mi!! La quería como si fuera mia...incluso me acompañó a correr en varias ocasiones...pobre! Llegaba reventá! Bebia agua y pasaba el resto de la tarde tirada el el suelo durmiendo o simplemente descansando. Y siempre se hacía pipí cuando me veía y yo la acariciaba...de la emoción...q rica!!
    Siempre estarás con nosotros porque nos robaste el corazón

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  2. Negligencia no sé, pero falta de efectividad y profesionalidad, desde luego.Un veterinario en condiciones la coge y la lleva él mismo.Hasta yo sé donde está la clinica de urgencias y llevo mucho tiempo fuera de Granada...Al principio me dió tanta pena que me puse a llorar, sé lo que es querer a un "compañero" y perderlo, después me dió rabia e impotencia, porque seguramente han sido un montón de casualidades inevitables...y yo no descansaría hasta que me diesen todo tipo de explicaciones.No nos la devolverán, pero podemos evitar que más perros sufran la misma suerte.
    Nos quedaremos con su recuerdo, su alegría de vivir,sus lametones de cariño y tanto como nos ha dado sin pedir nada a cambio, solo que le rascasemos la tripita.Siempre será parte de nuestra familia. Si existe un lugar mejor después de la muerte,sería justo que criaturas hermosas de la creación como tú,tuviesen su espacio.TE QUEREMOS PEQUEÑA LUNA!!!

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  3. Lo siento, joer... Es que vaya rabia, encima era muy jovencita. No se que decirte, porque se lo que duelen estas cosas, pero si es negligencia, espero que lo paguen, porque nadie va a devolvértela, pero no volverán a hacerlo.

    Un besazo.

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  4. EStoy con Marga, aunque raya la negligencia.
    Lo siento por vosotros, sé lo que es perder animalitos y se pasa muy mal.

    Un saludo.

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  5. Siento mucho que hayas pasado por esto, puedo comprender tu dolor. Mi perrita con la que llevaba doce años con ella murió también pasándolo mal. Y justo hoy hace dos semanas que enterré a mi otra pequeña porque me la atropellaron.

    Supongo que ahora lo verás todo injusto y es normal. A veces no puedes evitar sentirte cabreado. Pero por lo que puedo ver habéis estado ahí por ella, y eso es algo precioso. Se nota que la queríais mucho y eso es lo importante, estoy segura de que le habéis dado lo mejor y ella también os quería muchísimo a vosotros.

    De verdad que siento mucho lo sucedido y en estos casos, al menos en mi opinión, no se pueden elegir las palabras justas.

    Recuerda siempre cuanto amor y cariño os daba, estoy convencida de que lo haréis.

    Un gran abrazo desde aquí y un último beso para ella.

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  6. Gracias de corazón a todos por vuestros mensajes de ánimo.

    Tan solo la no presencia de Luna le da otro aire a la casa, y eso es algo que no se puede ni describir.

    Un abrazo para todos y el más fuerte, sin menospreciar a los demás, para Anne, que desde aquí también le quiero dar todo mi apoyo.

    Gracias.

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