viernes, 28 de octubre de 2011

PATO MAREADO

Siempre de aquí para allá, de un lado para otro, apenas sin mirar, dejándonos llevar por los sentidos de los demás, buscando las manecillas del reloj, dueñas de nuestras vidas. Como un pato mareado es como me tengo que sentir la mayoría de las veces. Sobre todo cuando llego de trabajar a las 7 y media de la mañana y... no me puedo acostar. Tengo una prueba para un trabajo a las 10... ¿y qué hago? Pues nada, seguir el ritmo de la vida. Intentar estar despierto, pero el cansancio (peor que el sueño) me vence y me dejo caer, sin dormir profundamente descanso ratos de 15 minutos hasta la hora de irme. Finalmente me acuesto a las 12 y cuarto, y me levanto a las 6 de la tarde. Después de todo, aunque parezca demasiado tarde, apenas he dormido 6 horas... ¿Y ahora qué hago?, me vuelvo a preguntar. Si ya mismo me tengo que volver a ir, entre que me doy una ducha y arreglo unas cuantas cosas... total, que así estamos todos. Como patos mareados. Excepto aquellos que se piensan que la vida es tan fácil y previsible como el amanecer diario, que nunca falla, o el anochecer rutinario, que siempre nos lleva un bostezo a la boca y nos marca el ritmo de las semanas con sus finales incluidos. A propópito, feliz fin de semana... sobre todo, si no tenéis que trabajar.

miércoles, 26 de octubre de 2011

LA ESPALDA DE TU RABIA

La furia de tu suelo, la angustia de tu llama, la muerte de tu deseo, la ira de tu coraza. La rabia se mueve en vanos intentos de captar nuestra atención. La rabia nos contiene el aliento del corazón. Intenta darme la espalda, suelo amargo sin ton ni son. Hay dos tipos de personas. Las que emiten rabia sin comprender y las que comprenden la rabia sin desprender el odio. Cuando te miro, estudio escrupulósamente las facciones de tu rostro. Procuro esquivarte cuando hay rencor, para poder ponerme detrás y evaporar la ira, la envidia, el egoísmo, la rabia. Esa rabia prepotente, falsa, cubierta de agua de colores, mojada por la lluvia de los sinsabores del rechazo. Cada vez entiendo más y comprendo menos. Los sentimientos ya no se esconden, muestran su cabeza llenando de ego su cuerpo. Pero de todos tus sentimientos, ay, amiga, tú rabia... me da la espalda. Pero no te preocupes, que ya se la he devuelto, como forma más pacífica de encontrar la paz. A ver quien puede más...

sábado, 22 de octubre de 2011

DESOLACIÓN

Desolación. Esperanza perdida. Llantos de pasión. Herencia engreída. Nubes tras el sol, escamas malheridas, caprichos en flor, alma complacida. La lluvia envuelve los pétalos de la vida, mientras ésta esconde sus colores a la lluvia malnacida. Malcriada. Como en todo cuento de hadas, o tienes todo, o no tienes nada. Con la doble negación, absurda en los sentidos, plena agonía colmada de dolor. Porque no existen mil cielos que me lleven hacia tí, porque no existen mil infiernos que nos queden por vivir, porque no te doy mil besos si sé contar hasta cien mil, porque a veces tus deseos no se parecen a mi. Pero eso ya no importa. No hay estrella que brille sin luz. Me lo dijiste tú. No hay luz que no llegue a las estrellas. Me lo dijeran ellas. Y no hay amor sin comprensión. Me lo dijo el corazón, ese que hoy mismo, se llena de desolación...

miércoles, 19 de octubre de 2011

MÁS

Más es menos. Más es la siempre presente desesperación, menos es la nunca desaparecida paciencia. Cada vez escucho menos música. Cada vez tengo menos tiempo libre. Cada vez, menos concentración. Cada vez hago más cosas que no me gustan. Se me exige más. Se me comprende menos. Me acuesto más tarde, y me levanto más temprano. Duermo menos, y estoy más cansado. Cada vez, veo menos a mis padres. Mis sueños se esfuman, y cualquier problema de niño, se convierte en una ansiedad. Que va a más. Y las ganas de estar, a menos. Pero no puedo tener sueño, ni estar desganado, ni estar cansado. No puedo decir que no a muchas cosas, y tengo que aceptar otras simplemente porque sí. Y para mi, menos no es más; menos es, ni más ni menos, nada. O quizá es que no pueda, sino que no quiera.

martes, 18 de octubre de 2011

A LA SOMBRA DEL GRANADO

Este libro es la crónica de un desgarramiento; el de los musulmanes, que permanecieron en sus tierras tras la culminación de la Reconquista, en el año 1942. Cuando el Reino de Granada capituló en este año ante los Reyes Católicos, se estableció que los ritos, la religión y las costumbres musulmanas serían respetadas, pero no fue así. Cuando el Cardenal Cisneros tomó posesión de la diócesis granadina siete años después, quiso cristanizar a todos los musulmanes, y en 1502 se publica el decreto de conversión.

El libro comienza con la orden del Cardenal Cisneros de quemar todos los libros y manuscritos que contenían las bibliotecas musulmanas, destruyendo con ellos siglos de sabiduría. A través de los ojos de una familia musulmana, nos vamos adentrando en su historia y costumbres. La familia de Umar y Zubayda, junto con sus cuatro hijos, dos varones dos hembras, nos van dando a conocer las costumbres de ellos, tanto culinarias como de higiene, junto al apego que existía en las familias y el respeto ante sus antepasados. Este libro pienso que es una ventana abierta para dar a conocer las barbaridades que se hicieron en esos años en nombre de Dios. Destruyeron y arrasaron pueblos enteros, por no querer convivir con personas que tuviesen ideas diferentes, y no fueron conscientes de todos los años que ellos llevaban aquí y de su cultura, lo cual hizo que el pueblo español retrocediera en el tiempo. El libro es un alegato a la tolerancia cultural y política. Con este propósito, el autor escoge un marco histórico vergonzoso para los vencedores.

La novela es muy buena y la recomiendo a todas las personas que le guste la historia, sobre todo la de Andalucía.

By María.

viernes, 14 de octubre de 2011

LA LLAVE DE SARAH

Excelente libro de la escritora Tatiana de Rosnay en el que se muestra, desde otro punto de vista, la barbarie que supuso el holocausto judío en la Francia de 1942. El libro narra la historia de una periodista americana afincada en París y casada con un francés que tiene que realizar un trabajo sobre la redada del Vel' d'Hiv', un velódromo parisino que ya no existe y en el cual la policía francesa encerró a miles de judíos en julio del año 1942. Algo que, según la autora relata en el libro, enorgullece poco a los franceses, por muy obligados que se sintieran a hacer aquella matanza. Paralelamente, el libro va describiendo cómo Sarah, una niña de 10 años, escapa del velódromo y consigue salvar la vida gracias a una familia de granjeros que vive cerca de París. Esta familia la acoge y la cría, pero Sarah, antes de ser apresada por los gendarmes, esconde a su hermano Michel en un armario secreto de su casa y se guarda la llave para volver más tarde a rescatarlo, pensando que aquella redada no era más que una simple rutina o simulacro, como en otras ocasiones.

La casualidad hace que Julia, la periodista protagonista del libro, tenga que escribir un artículo sobre los acontecimientos del año 42 al cumplirse el sexagésimo aniversario al tiempo que planea una mudanza al barrio donde apresaron a aquellos miles de judíos, justamente a la casa donde vivía Sarah. A partir de ese momento, la obsesión de Julia es encontrar el paradero de Sarah y averiguar todo sobre ella desde el año 1942 a la actualidad. El libro engancha y la historia mantiene cierta tensión en todo momento, con capítulos no muy extensos y concisos, sin adornar demasiado cada una de las escenas. Y ahora, según he estado viendo por la red, parece que ya existe la película... estaremos alerta. Por supuesto, recomiendo el libro.

jueves, 13 de octubre de 2011

INCOMPRENSIÓN

No comprendo a los que se sienten incomprendidos por no ser comprendidos. No entiendo el luto sin apenas color, el grito de tus noches en flor, el lazo de la vida, pavor, silencio de rotundo amor, rotundo silencio de dolor. No es más falso el que más miente, sino el que mejor lo disimula. No comprendo la insensatez de taparse los ojos con una venda transparente. Incomprensión. Vidas sin pasión, ignorancia, desazón, olores sin fragancia, fragancias de verde melón, sabor a menta falsa, caramelo sin corazón. ¿Qué es la vida sin incomprensión? Juro que no lo entiendo, que no puedo entrar en razón, personas ingratas de mente, exentas en preocupación, llenas de eternas proezas disfrazadas de besos... color marrón. Incomprensión. Falta de compasión. Egoísmo de blando cariño, espesura de... incomprensión. Que no. Que no lo comprendo. Que hay quien tiene hijos y no les presta atención, y hay quien tiene cruces clavadas en el corazón.

miércoles, 12 de octubre de 2011

I FEEL LIKE GOING HOME

No hace falta traducción para el tema de hoy. Sólo hay que sabe escuchar, nada más. Y es que pasa el tiempo, y eso se nota, duele y hace que las lágrimas se conviertan en segundos.

martes, 11 de octubre de 2011

LAS TEORÍAS DE UN JEFE

Tengo que reconocer que mi jefe es un tanto excéntrico y maniático, de costumbres fijas y algo chapado a la antigua. Ayer, tras cogerse un rebote de aúpa (y con razón), entró en nuestra sala de trabajo (plagada de ordenadores siempre vigilantes) y nos comentó que nos fuéramos buscando otro trabajillo, porque la situación estaba... bastante jodida. Pero no nos lo dijo por ser yo y mi compañero, que nos pilló en turno de tarde... lo dijo en general, como si hubiera entrado a las 1 de la tarde o a las 3 de la mañana, y hubiera soltado sus pensamientos a los que allí estuvieran en sus respectivos turnos. Explicó la situación como de total desorden. El dinero no vale nada, ni siquiera el valor de oro del país que sustenta dicho dinero, o, en este caso, de los países que usamos la moneda única. El dinero se va a devaluar tanto que llegará un momento, según mi jefe, en que la gente va a apreciar más los objetos que el dinero. Es indiferente que lo tengamos en el banco o debajo de una baldosa, nadie va a querer dinero. Este desorden, nos explicó, sólo se arreglará cuando llegue el caos. Nos hizo un símil muy representativo; imaginemos una habitación con un número indeterminado de estanterías, las cuales tienen cosas y objetos que no corresponden, que deberían estar en otras estanterías. Para ordenar las estanterías y limpiarlas, primero habría que desalojarlas, dejar los objetos en el suelo (el caos) y luego intercambiar dichos objetos colocándolos en las estanterías que deben estar. El problema es que nadie se va a bajar de su "estantería", nadie quiere dejar su puesto, nadie quiere dejar de chupar... y mientras no llegue ese caos, las cosas estarán siempre igual. Sé que mi jefe busca lo mejor para él y para su empresa, para sus empleados, sé que no tiene mal corazón. Y sé que luchará hasta el final mientras pueda, aunque ayer nos confesó que va en picado desde hace unos meses, y que está intentando remontar el vuelo. Y lo que nos dijo, no fue en plan amenaza, sino como consuelo, como una parte más de su vida, como una forma de desahogarse y sincerarse... no sabemos lo que pasará, pero igual hay que hacerle caso en sus consejos, y tendremos que comprar, como él dice, unas macetas para plantar patatas y un saco de velas para que, al menos, podamos comer y tener luz en casa...

lunes, 10 de octubre de 2011

SIN INTERÉS

Y no me refiero a sin ganas, con desmotivación o cierta desidia. Me refiero a hacer las cosas sin segunda intención, sin el interés de conseguir algo a cambio, de mejorar en nuestra forma de ser, de cambiar nuestras perspectivas. Hacer las cosas de verdad, de corazón, con ganas, con empeño de ilusionar a quienes uno quiere en realidad ilusionar. Algo muy difícil de encontrar hoy en día, donde todos pensamos que si alguien hace algo, algo estará buscando. Y tenemos que incluirnos todos. Sin embargo, es peor aquel quien lo hace sin pensarlo a quien realmente lo piensa sin hacerlo. Dejemos que el viento reparta justicia. Dejemos que sea el tiempo quien designe el interés de las personas. Pero siempre lo pensaré, igual que ahora lo muestro. Todos creerán que nos mueve el interés cuando hacemos algo que los demás ven de gran magnitud.

viernes, 7 de octubre de 2011

AL OLOR DE NUESTRO INCIENSO

Una canción... especial. Cuando la soledad aflora y el esfuerzo parece inútil, cuando el mundo parece acabarse y miras a tu alrededor, y te das cuenta de que no es cierto... el mundo empieza cada día que amanece. Aunque no podamos ver el sol. Aunque no sepa para qué luchar tanto... aunque no sepa nada... de nada... siempre existirá el olor del incienso. Yo, al menos, lo recuerdo.

jueves, 6 de octubre de 2011

EXIGENTE

Vivimos en un mundo exigente. Exigimos y se nos exige. Una forma mal disimilada de imponer, por no decir lo mismo. Y esta vida, cansa. Tanto si nos imponen como si nos exigen. La única diferencia es que al imponer, damos menos tiempo; pero el objetivo es el mismo. Estamos ante esas obligaciones que uno mismo termina por asumir como una simple exigencia del guión del día a día. Jamás seremos libres mientras esto exista, mientras no podamos hacer lo que queremos en la hora deseada del día, en un día cualquiera del mes, en un mes cualquiera de alguno de los años que hemos vivido o que nos quedan por vivir. Incluso la rutina es pura exigencia, el repetir a diario las mismas cosas, los mismos actos. Cada siete días vuelve a ser domingo. Y por tanto, por exigencias del guión, tenemos que volver a comportarnos como Dios manda. Otro que nos impone desde que nacemos, si no queremos ir al infierno, lo que tenemos que hacer... lo que pasa es que a mi no me han preguntado a dónde quiero ir. Y cuanto mas exigente es una persona, menos se da cuenta de que te está robando la única libertad que buscamos. Porque existen otras libertades, sí, pero no se suelen disfrutar tanto...

lunes, 3 de octubre de 2011

UN RAYO DE SOL

Esperanza de vida eterna, sonrisa de cruces rotas, labios de tristeza tierna; dulces sueños, mariposas, escondidas en las rosas de las entrañas de mis venas. Suave veneno de espuma, nubes de caramelo, caricias llenas de anhelo que recorren sonidos de cuna, luna de dientes negros, pomelos de ojos oscuros, engaños que son besos, disfraces carentes de orgullo; dolor frágil moribundo, pupilas de piel escarlata, placeres ajenos, inmundos, lenguas de miel y nata, con tu rayo de sol me diste, me mentiste, me delatas... y por eso grito profundo el odio con el que maltratas. Y sin embargo, te merezco, no te creas que no te quiero, te respeto, te entiendo y me estremezco, y sin cielo no tendría el amor de tu secreto. ¿De qué color son tus ojos? Que sin tí, no los puedo ver, envidia de tus sonrojos, caprichos de mi amanecer. El aire es mi vida entera, suspiros de flor hermosa, no te apartes de mi vera... dulce amada mariposa.

sábado, 1 de octubre de 2011

VIENDO LAS TARDES MORIR

Tan cerca, tan lejos de aquí. Tardes vacías que viví en Madrid. Tardes de sábado, lejanas en pasado, presentes en el olvido de la memoria, cercanas al invierno, con más tiempo de luna y menos vista al sol. Y eran los sábados como hoy, parecidos, de similar imaginación, los que me han venido a la memoria de la traición. Que por alguna razón, hoy me recordaron que tenía que dormir con cierta obligación si no quería caer en manos de los sueños de la noche, que no perdona y que sólo terminará con un nuevo amanecer. Tardes de sábado vacías, sin mucho que hacer, pasando el tiempo de la tardía juventud que me llevó a dejarme la sonrisa colgada en las paredes de cualquier habitación. Porque cuando la noche toca la mano del amanecer, todo parece más triste, y a poco que cierres los ojos más tiempo de lo normal, el día dirá adiós y la nostalgia comenzará a llamar a las puertas del corazón. Ya quedaron lejanas aquellas tardes de Madrid, pero no lo suficiente como para no poderlas sentir. Y es que siento que nada de lo que pasa en mi vida queda lo suficientemente lejos... y eso no sé si es bueno o es malo.