domingo, 25 de septiembre de 2011

FE CIEGA

Fe ciega. De pasos rectilíneos y movimientos curvos. De tristes andares, caminos sucios, zapatos tristes y fervientes murmuros. Siempre me sentí acompañado en la tristeza, y nunca en la nobleza. Manos enzarzadas no significan amor, ni manos entrecruzadas la distancia del dolor. Todos los caminos tienen piedras de algodón; en todos los senderos regalas lágrimas de dulce temor. No mires con odio a quien te no te mira con rencor. No prometas con tus labios de farol. No entriztescas la alegría eterna del nuevo sol. No me pidas la mano si existe condición. No derrames tus palabras en las heridas de mi corazón. Fe ciega, sin razón, con oídos sordos vacíos de compasión. Rezar no otorga la fe, y no hacerlo no nos quita la razón, así que no me vendas tu fe... ¡que ya he comprado tu dolor!