viernes, 16 de septiembre de 2011

ARROLLADOR

"Marditoh roedoreh...", con acento andaluz, como diría aquél... Que parece que tenemos que arrollar para no ser arrollados, y es triste no encontrar un término medio. Tanto si eres ruin como si eres una bellísima persona. Ya nos avisaron en Matrix acerca de los hombres con poder... sólo buscan más poder. Y no deja de ser cierto, a pesar de ser peliculero y una máxima muy frecuente en esta vida. Hoy decía el ministro que muchos españoles quisieran pagar el nuevo impuesto ese que se han inventado, y no digo yo que no tenga razón, pero no podemos ser más papistas que el Papa. Así es la política de izquierdas, y la de derechas siempre estará en su contra. Pero a lo que voy; esto no es más que un ejemplo más de que el que más tiene, más quiere, menos valora y, por supuesto, más se ampara en el fruto de su trabajo, o de su forma de vivir. Algo inadmisible, pues ni siquiera sabemos a ciencia cierta cómo se gana la vida ni el vecino de arriba. A pesar de todo, Dios sigue dando de comer a quien no tiene hambre, o boca, o como sea el dicho popular... qué más da, si, al fin y al cabo, a veces somos arrollados y otras nos arrollan. El caso es seguir hacia adelante, así que puede que tampoco sea tan malo que nos empujen...