lunes, 29 de agosto de 2011

YO TAMBIÉN REZO POR LAS NOCHES...

...y no pido por nadie. Sólo por tí. Nada para mi. Que te conceda todo, que te escuche rezar, que se cumplan tus sueños, sin romperte al caminar, que el llanto te supere, que el viento no te pueda tocar, que la lluvia espere, que si el amor no te quiere, quiéreme tú mas, dile que no te espere si te deja escapar, que nadie más te reza con toda la fuerza del mar. Que nadie más te merece. Que yo por las noches también se rezar...

...aunque no lo aparente. Y me acordé que tenía un blog, sueños por realizar, un amor que cumplir, un alma para regalar. Porque ya no sé escribir sin tu brisa de azahar. Mi estantería gris cada vez es... menos gris. Digamos que no estamos en mi mejor momento. Aunque tampoco en el peor. Sólo quiero remedios sin provocar más dolor... quizá sólo quiera dolor sin más gente de por medio. Fuera como fuere, seguiré por aquí, sin prometer cuentos ni libros, sin ironías, sin cosas... un sinfín. Y perdonadme que prohíba, pero no prohíbo por prohibir, sino por otorgar magia a miles de momentos en los que fui feliz.

Tampoco me despido. Ni iré borrando huellas. Ni busco compromiso, ni palabras... ni brillo, ni estrellas. Ni siquiera ser el mejor. Bastante tengo con ser sin intentar parecer. Puedo asomar mi inspiración, cuando me acompañe el corazón, en cualquier rincón que suelo visitar cuando dejo volar mi espíritu en busca de algo que no sé muy bien cuando perdí...

Gracias por vuestras visitas.