domingo, 31 de julio de 2011

LA NOCHE DEL TAMARINDO

Este libro me lo regaló mi hijo mayor en Navidad, y aunque empecé a leerlo lo dejé porque no me gustaba demasiado. Ahora, le he dado otra oportunidad y he cambiado un poco de opinión respecto a él. Conforme te adentras en la historia, la novela te propone temas que suenan un poco a ciencia ficción, pero también pueden ser una realidad. Son temas tan polémicos que mientras los vas leyendo te preguntas qué harías en similares corcunstancias. La novela tiene un transfondo el cual desata un debate ético en tu propio interior, y te transmite la soledad del personaje. ¿Salvarías la vida de tu hijo a costa de la muerte de otro niño? ¿Se utilizan métodos ilegales para comprar más tiempo de vida? ¿Sigue siendo el amor el mejor refugio del ser humano? ¿Por qué los gobiernos del mundo anteponen cuestiones éticas al avance de la ciencia?

Todas estas preguntas obtienen respuesta en este libro. Vinicio Salazar, uno de los hombres más ricos del mundo, comprueba que, con todo su dinero, no puede salvar a su única hija. A partir de ahí comienza una lucha para conseguir la inmortalidad. El libro, aunque engancha un poco, me ha parecido redundante y pretencioso. En algunos momentos la trama te puede hacer pensar y reflexionar un poco... Como novela de ficción está muy bien, ya que abarca temas interesantes, pero la realidad es otra, y también te das cuenta de que el dinero no puede comprar la felicidad. Es un libro para leerlo sin prisas y sin esperar mucho de él...

By María.

2 comentarios:

  1. Joooo María, ¿cuántas horas tiene tu día? Me maravilla lo rápido que lees y lo buena lectora que resultas, ojalá mucha más gente aprendiera de ti, porque leer resulta un viaje fascinante para aquel que se adentra en el poder de la lectura. Leer enriquece el alma y culturiza el espíritu y considero sinceramente que resulta muy fácil y mediante muy pocas palabras diferenciar a un lector asiduo de alguien que no lo es.

    Un beso y feliz semana.

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  2. Querida AKASHA.

    Me alegra mucho que leas mis comentarios.
    Como tu bien dices, soy una lectora empedernida y no puedo pasar un día sin leer aunque sea un poquito.
    Cuando estoy leyendo me siento tan bien, que se me olvida todo lo demás y eso hace que algunos días sean más llevaderos. Las tardes de verano son bastante largas, y como en mi ciudad hace mucho calor no me apetece salir, y por eso tengo tanto tiempo.
    A pesar de todos los libros que me regalan mis hijos, también doy bastantes paseos a la biblioteca y allí escojo libros antiguos, y autores que me apetece mucho leer.

    Todas las semanas me paso por tu saloncito y ya me he puesto al día con el relato.
    Lo haces muy bien. BESOS¡¡

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