martes, 26 de abril de 2011

LA CALLE DUQUESA

La Semana Santa sirve para aprender, entre otras cosas. Podemos reflexionar, estar con los amigos, observar, comprender, buscar motivos, soltar esperanzas. Viene como viene, y se va como se va. Nadie lo puede evitar. El reencuentro es emotivo, con cierta sorpresa, de alegría, o quizá, evitado sin más remedio. Las calles son las mismas situadas de distinta manera. Este año, me aprendí el nombre de una nueva calle. Todos los años, como dije antes, aprendemos algo en estas fechas. Y también nos sirven dichas fechas para no olvidar lo insignificantes que somos, que una simple lluvia puede romper el esfuerzo de mucha gente que trabaja y pelea durante meses y meses. Es difícil de explicar, pero creo que es fácil de entender. Siempre toca un año de este tipo de vez en cuando, así que ya no deberíamos sorprendernos.

No importa en qué calle estemos, qué imagen contemplemos, que aroma podamos sentir... dependen tantos factores que a veces lo mejor de la Semana Santa no sabemos apreciarlo. Miremos siempre el lado bueno. Si no hubiera llovido el jueves, no hubiera podido fotografiar el arco iris. Lluvias hay muchas, arco iris puede que también. Pero que a mi me pille cámara en mano en el atardecer... si no llega a ser Jueves Santo, lo hubiera visto yo, y lo hubiera olvidado en algún rincón de mi alma. Pero lo capté y lo puedo mostrar siempre que quiera. Así es la Semana Santa, como todo en esta vida, llena de sorpresas.

4 comentarios:

  1. Mi querido amigo.

    Paso por aquí para darte un saludo y preguntar cómo van las cosas, que espero estés bien.

    Es extraordinario todo el fervor y pasión que sientes cuando escribes sobre la semana santa. No es que yo le tenga demasiada importancia, pero me resulta asombroso como dedicass en cada palabra o en cada minucioso gesto de cada una de las fotografías que sacas, algo que se que sólo tú has sabido captar en ese momento. Solamente por ello, descubro una belleza que no compartía contigo, pero que tú has sabido enseñarnos y verla reflejada en cada entrada tuya sobre ella.

    Tuviste suerte de contemplar ese arco iris, es sinceramente, precioso, hasta parece decirnos, -Venga, a qué estás esperando; sal, despierta, todo puede brillar de nuevo...

    Gracias por hacerme sentir bien, aunque sea por escasos instantes.

    Mil abrazos, de corazón.

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  2. Estimado Manolo soy Karras el de saborescompartidos. Voy a probar una nueva etapa en solitario. Es que me pide el cuerpo marcha debe ser. Espero que cuando puedas pases a visitarme y disculpamé porque aún estoy reformando el blog que espero llege a ser de tu agrado. Un abrazo. Karras

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  3. Hola Maite.

    Bueno, preguntas cómo estoy... podríamos estar mejor, pero también peor. Se nota que no tengo tiempo para casi nada... a la vista esta´, debía esperar un poco más para re-abrir el blog. Pero bueno, al menos vamos, aunque sea poco a poco.

    Me alegro de que al menos te sientas bien aunque sean unos instantes gracias a mis instantáneas, a mis palabras, a mis sentimientos... ya he conseguido algo. Y entonces me merece la pena.

    También me alegro de saber de ti, y espero de corazón que estés todo lo mejor que pudas y que poco a poco vayas superando tus dificultades.

    Mil besos.

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  4. Hola Karras.

    Encantado de conocerte... con otro nombre, jeje... No te preocupes que seguiré visitando blogs amigos. Sólo hace falta que tenga un poquito de tiempo... bastaría con que me pusieran un buen turno laboral de mañanas o de noches... las tardes es que me matan. Y las únicas noches fueron en Semana Santa... tampoco pude hacer nada.

    Un abrazo y nos seguimos leyendo.

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