domingo, 27 de febrero de 2011

VOLVER A EMPEZAR

Dicen que la vida siempre nos da segundas oportunidades. Hasta terceras y cuartas, me atrevería a decir. Mañana es uno de esos días en los que se te abre una puerta que estuvo bastante tiempo atrancada, que me quedé casi sin fuerzas de lo dura que estaba para intentar abrirla... y resulta que la de al lado bastaba con empujarla con un dedo. Después de todo, pienso que más vale maña que fuerza, y que merece la pena, aunque sea algunas veces, confiar en la suerte, porque el futuro no está escrito y donde menos te lo esperas salta la liebre. Y precisamente por eso, porque no sabemos lo que puede ocurrir, estoy relajado, sabedor de que este camino no lo conozco, pero que tampoco me puede llevar a un callejón sin salida, que sabré volver sobre mis pasos en caso de que fuera necesario y que, si algún día, esta puerta se volviera a cerrar, volveré a luchar para abrir otras que me deparen un camino mejor. No tengo miedo a andar sobre mis pasos y la experiencia empieza a ser un factor importante en mi vida y en todo lo que ella engloba, me guste o no. Así que dejemos de lado al azar, que tampoco es demasiado influyente en las cosas realmente importantes, y veamos la experiencia que nos proporciona la vida pasada. Sería de necios no reconocer que de todo se aprende.

4 comentarios:

  1. Nos hemos empeñado en complicarnos la existencia con cosas vanales sin tener en cuenta lo afortunados que somos tan solo por vivir. Constantemente dejamos a un lado lo que verdaderamente importa: el abrazo de un amigo, la sonrisa y la cara de asombro de un niño, un paseo con tus perritos por el bosque etc etc. Por supuesto que la vida te vuelve a dar oportunidades y no merece la pena detenerse solamente por que hemos tomado alguna vez algún camino equivocado. Hay que vivir con toda la intensidad que seamos capaces y olvidarnos un mañana que aún no ha llegado. Tengo amigos relativamente jóvenes que se están siempre quejando de su situación económica (aunque tienen trabajo) de su situación familiar y hasta de que les empieza a doler aquí o allá. Siempre les digo lo mismo, “son los inconvenientes de estar vivos”
    Un abrazo Manolo

    ResponderEliminar
  2. Y luego en tu entrada anterior me dices que estoy siempre divagando y que te hago pensar... jejejeje.

    Tus constantes reflexiones, tu forma de ver la vida asimismo es algo que me encanta de tu blog y que siempre me hace regresar anhelando más (aparte de tu buen caracter y tu eterna amabilidad). Llego aquí, relajada, con mis inseparables gafas de leer, y me concentro en el abismo de tus pensamientos, que asombrosamente no difieren mucho de los míos, salvo que sin duda tú eres más práctico y yo sigo siendo la eterna soñadora.

    Con respecto a lo que dices... como persona fervorosamente creyente que soy (aunque no sea católica) siempre he creído que cuando Dios nos cierra una puerta enseguida se preocupa de abrirnos una ventana, simplemente es cuestión de mirar en la dirección adecuada y percatarse de las distintas opciones que nos da la vida. Aunque a menudo seamos tan obcecados como para obviar todo lo que hay en derredor, concentrados como estamos en mirar hacia adelante, como los caballos de tiro.

    Sí creo en el azar, auqnue como tú bien dices sea más deseable fiarse de la experiencia adquirida y manejar nosotros mismos nuestro destino, sin resignarse a lo que alguien allá arriba tenga escrito para nosotros.

    ¿He divagado mucho? Nooooooooooo

    La verdad es que me encanta divagar en tu saloncito.

    Besos amigo

    ResponderEliminar
  3. Hola sabores compartidos...

    Me alegra de nuevo verte por aquí. Tienes razón, vivir tiene muchos inconvenientes, y el estar vivo es lo que tiene.

    Personalmente, no es que crea que dejemos a un lado las cosas importantes, simplemente es que hay mucha gente incapaz de saber ver esas cosas importantes. Si no las ven... ¿cómo las van a apreciar? Es eso lo que primero tenemos que entender.

    Hay que vivir el día a día, como dices, pero con un ojo de reojo al mañana, al menos al mañana cercano, porque más vale prevenir...

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Hola Akasha!!

    Divagar y pensar es bueno siempre, querida amiga. Lo que pasa es que no siempre me apetece... hoy ha sido, finalmente, un día de contrastes, de recuerdos, de tristeza y alegría a la vez... pero estoy contento. Esa ventana que comienzas, efectivamente, se abrió; y ahora me queda lo que tenía antes de que se cerrara aquella lejana puerta, lucha y perseverancia, trabajo y constancia.

    Pero bueno, hay que ir poco a poco y con buena letra. Y en eso estamos. Afortunadamente, me sirve bastante esa experiencia que comentaba en el post, y no la debo desaprovechar. Pero confiemos en la suerte igualmente...

    Ya sabes que puedes divagar siempre que quieras por este saloncito, como tú lo llamas.

    Besos!!

    ResponderEliminar