sábado, 5 de febrero de 2011

NO LLORES POR MI

Acaso haya que ser especial para sentir cosas especiales. Acaso haya que sentirse único. A mi se me ponen los pelos de punta, al escuchar esta u otras marchas de esta u otras agrupaciones musicales de mi ciudad. Ignoro si hay que tener una sensibilidad especial, porque ya no es cuestión únicamente de gustos o preferencias. Hablo de vivir y de sentir. Esto es lo que más me ha robado el tiempo, el pasar de los años, el día a día, el crecer y dejar la infancia y la juventud de lado. Bien lo sabe mi madre, que me ha sufrido. Pero mereció la pena. Y los Jueves Santos o Viernes Santos, impone ver una banda de música de más de 100 personas, avanzando lentamente, al ritmo de la música que interpreta, acercándose a dónde uno se encuentra, con las calles llenas y los corazones sitiendo cada una de sus notas. Hubo una época en la que esta música conseguía arrancar las lágrimas de mi alma. Existe una época en la que esas vivencias eran mucho, pero mucho más que una simple procesión o un simple sonido. Épocas que quedarán dentro de mi. No llores por mi, que ya han llorado bastante...




2 comentarios:

  1. Vale, esta vez ha sido la tercera que escucho la música de fondo... és impactante y emotiva, y hasta ahora no me salía decirte nada. Supongo que a veces hay que saber guardar silencio. En mi barrio la Semana Santa también és algo tradicional. Todo el año se puede escuchar como en algunas calles o solares, afinan y ensayan trompetas y clarinetes. Es como una música de fondo en mi barrio.
    Me dejé bastante de esta festividad, la verdad he de admitir, aunque conservo gratos recuerdos en los que salía mi abuela, mi madre, mis primos; todos mirando en silencio como las procesiones se vestían de gala, con paso firme, con el rostro serio, escenificando a la perfección los días santos. Recuerdo ante todo, el respeto que había, no era una seriedad fosca ni hostíl, era un juramento, un desafío. Era realmente hermoso. Y ahora, y a estas horas que son... escucho ese "No llores por mí..." Y qué quieres que te diga, és inevitable llorar.

    Un beso, Manolo.

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  2. Hola...

    Bueno, los que ya me conocen por aquí ya lo saben, que la Semana Santa me gusta, y no es ninguna novedad... Eso no significa que sea tan católico como para ir a misa todos los domingos y todo eso, creo que los que ya me conocen también saben que veo cierta hipodresía en ese mundillo.

    Aún así, reconozco que la Semana Santa debería ser más "seria", menos folklórica, sin bailar tanto a los pasos, las Vírgenes... cada uno, desde su propio recogimiento, debería saber contemplar y respetar el sentido religioso de las procesiones.

    A mi lo que me gusta es el ambiente, el meditar, la música, contemplar las imágenes, el arte... y si puedo ver una procesión donde menos gente hay, pues mejor.

    Besos!!!

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