lunes, 17 de enero de 2011

RENUNCIA

Nos duele mirar atrás y reconocer que éramos mejores en todos los aspectos. Creo que deberíamos saber en qué momento renunciar a determinadas cosas que antes nos hacían felices. Sólo tenemos 20 años una vez en la vida. o 365 veces, tantas como días hasta que cumplimos los 21. Me da igual cómo queramos expresarlo. El caso es que todo pasa, queramos o no. Y darnos cuenta de eso es la principal inteligencia que poseemos como humanos que somos. Nuestra ignorancia sale a la luz cuando intentamos comportarnos como cuando hace 25 años. Y para colmo, somos conscientes de ello. Pero la estupidez no tiene límite, y nos empeñamos sí o sí. Sin embargo, lo grave no está en no admitirlo, si no que además nos encabezonamos en demostrar a los demás algo que ya saben sobradamente que no es así. Que no. Que no se puede. Y punto. No hablo de las renuncias como una forma de rendición, sino como una manera de mostrar un mínimo de inteligencia haciendo ver a los demás que nos queremos como somos. Qué pena, no quererse a sí mismo y aparentar normalidad, cuando no se puede vivir sin la ayuda de los demás... Tan sencillo como abrir una puerta, tan complicado como no poder abrirla... inexplicable.

4 comentarios:

  1. No se exactamente a qué es debido tu texto, pero me recordó a una conversación que tuve con una amiga hace poco.
    Ella dice que todo se ha de vivir en la vida, que las locuras de adolescentes se han de pasar así como las ganas de jugar de la infancia. Cada momento de la vida es una etapa de aprendizaje, el problema viene cuando nos saltamos alguna de ellas, al final la vivimos de una forma u otra.
    Lo que ocurre es que "estar en la edad del pavo" a los 30 es un grave peligro.
    Otras personas se quedan estancadas en un punto y no hay manera de sacarlas de allí.

    Un beso Manolo

    Igual yo me he ido por otros derroteros que no tienen nada que ver con lo que querías explicar, mil perdones si es el caso.

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  2. Hola mi querido Manolo:
    La verdad que yo me he quedado un poco como Anne, sin saber exactamente la dirección o sentido de tus palabras, pero como ya te voy conociendo un poco, se que muchas veces tus reflexiones, son tan sólo eso, divagaciones o pensamientos que recorren tu mente por vivir cierto tipo de situación, o no, tal vez simplemente retomas el rumbo andado, para dar mayor constancia a los pasos precedidos.
    La ignorancia es como la estúpidez, algo que carece de límite, qué le vamos a hacer...
    Por supuesto que ya no somos los de antes, aunque de vez en cuando repitamos algun error, los tropiezos de la juventud, los enmendamos con la sabiduría que nos proporciona las experiencias para el futuro que llega.
    Se que hablas de algo "concreto", pero no obstante, también quisiera añadir que la esencia de lo que fuimos no se pierde así, con facilidad, que fuimos torpes y alocados, quizá en algun momento demasiado ingenuos, pero en el fondo, siempre hay algo que perece, por mucho que pase el tiempo por nosotros.

    En fín...

    Besos rejuvenecidos, desde el presente.

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  3. Hola Anne.

    No le busques los tres pies al gato. Voy más bien por aquellas personas que se quedan estancadas. Es cierto, y soy el primero en defenderlo, que cada uno debe de hacer lo que realmente le dicte su corazón. No existe ahí ni un ápice de querer convencer de lo contrario a nadie. Lo único que quiero dar a entender es que debemos de ser lo suficientemente inteligentes como para frenar a tiempo, como para ser conscientes de que algo que hacíamos antes estaba genial, pero hoy día resulta poco menos que patético.

    Te pongo un ejemplo, aunque tampoco viene al caso, pero para que me entiendas. Un futbolista sabe que a los 35 años debe retirarse. Dos o tres años arriba, dos o tres años abajo... pero no es que lo sepa él sólo, lo sabe todo el mundo. Por supuesto, es su decisión, y nadie está diciendo que deje de jugar, pero difícilmente podrá competir. No estoy hablando de tan altas esferas, pero para que me entiendas... que igual que le pasa a un deportista con su deporte, le puede pasar a cualquiera con sus cosas...

    Bueno, tampoco quiero comeros la cabeza, jeje... Besos!!

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  4. Hola May!! Bueno, rara vez digo algo a lo loco, jejeje... ya me vas conociendo. La esencia de todo el escrito es simplemente darse cuenta de que ya no somos como antes. Simplemente es eso: darse cuenta. A partir de ahí, que cada uno decida hasta qué punto puede humillarse o superarse, pero ya entra en juego el razocinio de cada uno...

    Además, hay algo más que no he comentado antes. Parte de estas personas que no se dan cuenta de algo tan sencillo pretenden convencer a los demás de que no ha cambiado nada... como si fuéramos ciegos o tontos. Tú has definido antes a la perfección que hay cosas que no tienen límite...

    Se agradecen siempre tus besos, ya lo sabes. Más para tí. Saludos!!

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