jueves, 13 de enero de 2011

ENTRE OLIVARES

El invierno se hace largo. Las noches siguen llegando demasiado pronto. Los amaneceres se hacen pesados. La desidia cruza la línea que la separa del aburrimiento. Quisiera estar en mitad del campo, pensando quehaceres, olvidando problemas. Quisiera tener un trabajo en el cual poder sentirme realizado. Simplemente, quisiera tener un trabajo. El futuro es demasiado inseguro. Quisiera salir y sentarme a la sombra de un árbol, sentir la primavera en mi rostro. No tener tantas minucias en la cabeza, que trastornan, que nos arrancan de cuajo los sueños del corazón. Quisiera que no existiera la televisión, que mis horas libres, hoy en día todas, las pudiera emplear en ejercitar mi liberdad. Quisiera tener horas ocupadas. Quisiera tener siempre la inspiración de los grandes poetas, de los grandes escritores. Y escribir sin parar, sin tener que preocuparme de vivir. Quisiera amar sin preocuparme del momento. Procurando chapuzones en la felicidad de la sonrisa amada. Y sacudirme, por fin, el miedo a perder todo. Porque por más que lucho, más sensación de fracasado siente mi pobre alma. Y a cada mes que pasa, más difícil se me hace acariciar los siguientes destinos en forma de días, horas, minutos... Hay días sin fuerza y los días fuertes pasan inadvertidos. Y eso debe de ser malo, como cuando deseo hacer algo en un momento determinado en el cual precisamente el destino me mantiene ocupado. Y al terminar, se me quitan las ganas de todo. Llegó la hora de empezar la guerra, y esta es mi primera batalla. El primer paso, es buscar aliados...

6 comentarios:

  1. Bueno Manolo, yo otra cosita no, pero al menos con mis historias victorianas puedo remontarte a mitad de la campiña, a la Inglaterra perdida en medio de la Naturaleza. Algo es algo jajajjaja

    Y con respecto a lo que dices me has recordado una frase de mi querido Poeta andaluz: "Ser como un pajarillo, sin más afán que vivir y cantar a todas horas sabiendo que Dios les proveerá el alimento." ¡Quién pudiera vivir sin reloj, libre de toda ocupación enojosa que nos impide disfrutar de la vida, del tiempo, de la Naturaleza! Vivimos encerrados entre cuatro paredes, siempre con la pisa en los talones, siempre temerosos de no llegar... sin percibir que la vida es aquello que nos sucede mientras nosotros nos empeñamos (o nos obligan) en hacer otras cosas.

    Me he reído con el asunto de tu claustrofobia, amigo, algún día te hablaré de mis TOC para que puedas reírte tú ;)

    Muchos besos y buen finde

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  2. Mientras quieras seguir luchando hay esperanza, lo malo sería que dieses todo por perdido.
    Cuántos "quisiera"... igual debes cambiar esa palabra por otra, pero por más que busco en el diccionario no la encuentro, debe ser que yo también colecciono "quisiera".

    Preciosa la frase que ha puesto Akasha, cuánta razón hay en ella.

    A mi se me ocurre que por ejemplo te deshagas del desánimo y la apatía, éstos que no entren a formar parte de tus "filas" y no los busques de aliados.
    También en invierno se puede disfrutar de bonitos días en el campo, sólo es cuestión de abrigarse y salir a respirar.

    Un beso

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  3. Hola Akasha!! Igualmente feliz finde. Un finde normal, bien!! Gracias por esas palabras del poeta andaluz, que, perdona mi ignorancia, ahora mismo no caigo quien es...

    ¿Llegará el día en que no tengamos que mirar el reloj para saber qué debemos hacer o pensar? Ese día, seremos libres por fin... mientras tanto, esclavos del tiempo.

    Besos!!

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  4. Hola Anne... parece que coleccionamos lo que no debemos, seguro que hay otras cosas hermosas esperando a ser coleccionadas y no nos damos cuenta.

    Tienes razón en cuanto al invierno, lo que pasa es que no nos acostumbramos a que nos quite tantas horas de luz. Aún así, prefiero las noches de verano, más cortas pero más apacibles.

    Besos y feliz finde!!

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  5. Quisiera que tus letras no destilaran ese aroma agrío y marchito, desperanzado.
    Quisiera que tu boca se llenara de sonrisas, y que jamás se descosieran de tus labios.
    Quisiera que el sol entrara por tu ventana, y abriera tus ojos al mundo, ese mundo que lleva tiempo esperando a que abras por fín tus alas y emprendas el más maravilloso vuelo.
    Quisiera no marcharme sin antes haber gozado de la plenitud de tus letras, que aún siendo amargas, se desprenden de un corazón de emociones inquietas, en el invierno eclipsadas.

    En mí ten presente a tu mayor aliada, cualquier batalla que hayas de emprender, alzaré valiente mi espada, a tu lado.

    Un fuerte abrazo, querido amigo.

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  6. Hola May!! La verdad es que quisiéramos muchas cosas... así que no puedo estar en desacuerdo contigo en todo lo que quisieras, porque yo también lo quisiera.

    Me alegra que quieras ser mi aliada. Lo primero que tienes que hacer es recordarme, de vez en cuando, que tengo unos sueños por cumplir, que no deje de escribir, a ver si voy sacando mi libro, y que me animes a seguir con todo lo que quiero seguir.

    Sólo pido eso, no a tí, sino a todos los que me conocen. Soy persona de necesitar ánimos, estímulos, y todavía hay quien no lo ve.

    Otro abrazo!!

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