viernes, 31 de diciembre de 2010

FELIZ 2011

Ahora que ha pasado, no me imaginaba un 2010 como el que hemos tenido. Creo que ha sido un año especialmente duro en algunos aspectos, e inolvidable en otros asuntos. Y prefiero quedarme con este último concepto, porque las cosas difíciles siguen siendo superables. Tengamos optimismo mientras exista la ilusión y la fuerza. Decís que soy buen escritor cuando utilizo la prosa poética. Pongámonos la ropa de poeta entonces. Camináis sobre mis nubes de porcelana, dejáis semillas de amistad para no olvidar el camino. Encontré un hada digna del más azul de los príncipes. Toqué el agua que la tristeza de las princesas dibujaba sobre lienzos de terciopelo. Vi mariposas pintar círculos en las manos entrelazadas de los enamorados. Me vi reflejado en el espejo de vuestras sonrisas. Me sentí tan halagado que tuve que meterme piedras en los bolsillos para poder volver a pisar el suelo. Sé cómo es el cielo inglés, sé cómo son las palabras de la nostalgia, los silencios del cariño, la música de la ilusión. Mis ojos aprendieron a pintar las palabras con humo de colores. Mostré mi arcoiris en varios idiomas. Sentí tanto con todos vosotros que se me acabaron las palabras de agradecimiento. Me esconderé tras el silencio de las campanadas que, un año más, nos recordarán que el año que entra siempre puede ser mejor que el que dejamos. Gracias a todos por vuestras visitas. Feliz 2011.

Y al 2011 le pido lo mismo que al 2010. Libertad para MAG. Porque si a menudo me acuerdo de ti, en los días especiales, más aún. Sólo quiero eso. Estar en vuestra compañía y libertad para MAG. Feliz noche para todos.
ALTO RANGO DINÁMICO

No, no es que me haya leído otro libro en sólo dos días. Hubiera sido demasiado rápido. Simplemente, suelo llevar más de un libro a la vez, sobre todo si la temática no tiene nada que ver entre ambos libros. Y como la fotografía es algo que me gusta bastante, siempre que puedo, procuro leer sobre ella, aprender y divertirme. Gracias a este libro he aprendido muchísimas cosas sobre la fotografía que desconocía, y sobre todo, he aprendido a sacarle más jugo aún si cabe a mi cámara digital, que resulta que está preparada, como casi todas las cámaras de su gama e incluso de gama algo inferior, para disparar 3 fotos con distintas exposiciones sin que yo tenga que hacer nada especial. Ya se encarga la cámara de bajar y/o subir los valores de exposición necesarios (o velocidad) para captar las instantáneas y poder después obtener una fotografía en HDR, o lo que es lo mismo, usando el Alto Rango Dinámico. Gracias a este libro, muchas de las fotografías que he ido poniendo en el blog han tenido esa visión o aspecto algo distinto al que hubieran tenido si dichas fotografías no hubieran sido tratadas con esta técnica. Espero, con el tiempo, poder seguir leyendo libros de fotografía y aprender lo mucho que me queda por aprender. Porque siempre hay cosas que aprender en todos los campos, y en este, más que en ninguno. Coger la mochila de la cámara, colgársela a la espalda y salir en dirección a ningún lado, simplemente observando detalles a fotografiar es, para mi, todo un lujo. Y si este tipo de libros me aportan ideas, mejor que mejor. Qué ganas tengo que empiecen a ser los días más largos para tener más luz y poder disfrutar más aún del tiempo que la fotografía requiere. En fin, otro libro en mi cuenta particular.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

SER O ESTAR

Realmente, no sabemos si somos justos con nosotros mismos o con el prójimo; puede que no nos interese saberlo, o puede que no nos demos cuenta de las necesidades de aquellos que nos rodean. Entonces dudamos, en primer lugar, de si lo más importante es estar o lo más importante es ser. Podemos ser fieles a nosotros mismos, podemos ser como nos crearon, pero quizá no estemos en los momentos que nos necesiten. Puede ocurrir todo lo contrario; que estemos en todos los sitios que, supuestamente, quieren que estemos, pero que no seamos como realmente nuestro corazón quiere que seamos. Deduzco, por tanto, que es más importante ser que estar. Que debemos luchar por ser como somos sin cambiar y que si nos es factible, que estemos, pero que si no podemos, que no nos lo tomen en cuenta. Es por ello que cuando estoy en sitios falsos, que se sujetan por los átomos que flotan en el aire, que viven de la hipocresía, procuro pasar desapercibido porque en cierto modo me obligan a estar. No pierdo la esencia de ser al estar donde no quiero. Y ahí estoy, reflejado en una bola de dulce Navidad, retratándome a mi mismo. Estoy ahí porque es Navidad, y el árbol está presente. Porque el hecho de que no me guste la Navidad en exceso no significa que no posea un árbol. Si el árbol no estuviera, yo no estaría ahí. Pero seguiría siendo yo. Aún no felicito el año porque en estos dos días me dará tiempo a escribir un poco más. De todas formas, no me gusta felicitar a aquellos que se hacen mayores... bueno, ya sabéis como pienso.

martes, 28 de diciembre de 2010

CIEN AÑOS DE SOLEDAD

Casi cien años es lo que he tardado en leerme el libro. Por muy buen escritor y por muy de Premio Nóbel que sea el libro, a mi me ha parecido bastante aburrido. A mitad del libro ya había perdido la cuenta de las generaciones por las cuales el libro va describiendo de los Buendía. Hay quien califica este tipo de libros de "Narrativa Mágica", o algo parecido, si no recuerdo mal. Reconozco que el libro tiene parrafos que pueden ser considerados como obras maestras, y que el autor tiene una mente privilegiada y una narrativa excepcional. No voy a ser yo quien lo descubra. Reconozco, por ello, que quizá también me ha faltado la concentración o el sosiego de leer el libro con calma. Pero aún así, soy incapaz de escribir ahora mismo un argumento o guión muy resumido del libro. Sólo sé que el libro habla de una familia muy peculiar, los Buendía, que fundan un pueblo llamado Macondo y que empiezan a procrear como conejos, y ya no sé si el libro termina hablando de los nietos, bisnietos o tataranietos de los fundadores de dicho pueblo. Entre tanto, pasan miles de cosas en el mismo a dicha familia, entre ellas no sé cuantas guerras civiles y otras cosas variadas, a cada cual más extravagante. Incluso no sé definir exactamente esta novela en ningún período de tiempo en particular. Al principio te piensas que está en una especie de edad media, pero luego resulta que existen el tren y otros objetos y artilugios no propios de ese tiempo. Quien sabe si en el futuro le pueda dar una segunda oportunidad al libro, pero como no me ha gustado mucho y se me ha hecho bastante largo, lo dudo bastante. Además, los diálogos brillan por su ausencia, y eso hace que el libro aburra algo más de lo normal. Al menos, desde mi punto de vista, como siempre.

lunes, 27 de diciembre de 2010

PAPA NOEL TAMBIÉN LLORA

Esta mañana lo vi llorar. Cargado de sentimientos y emociones, cada despedida desprende una lágrima sincera. Un año pasa demasiado rápido, y el trabajo con él. Pero se sabía. El trabajo duraba un año, y se acaba de cumplir. Y ahora, a buscarse la vida... pero ese es otro tema. Decía que Papa Noel también llora. Porque ha sido un año muy intenso, sufrido, y seguramente poco valorado por algunas personas. Pero ha sido un año increíble, inolvidable. Mi corazón se llena de corazones de otras personas, que ojalá pasen a ser siempre recordadas. Porque eso es algo que no podemos saber hoy en día. El tiempo lo dirá. Y el final llegó con la visita de un Papa Noel especial. Porque de nada sirve un ser inmortal que únicamente se deja ver una vez al año. Prefiero ser mortal y teneros toda la vida. Y ese debe de ser ahora nuestro objetivo.Esta sociedad impone normas. Tan estrictas, que deja algunos sentimientos demasiado vacíos, escasos de calor. El valor humano reside en el tamaño del corazón sensible. Del amor hacia el prójimo. De dar sin esperar nada a cambio. Y este año ha sido un ejemplo de todo ello. Lloré, reí, sufrí, compartí, escuché, consolé, ayudé... para nada fui el mejor. Simplemente fui. A mi manera, de la mejor forma que supe. Tampoco puedo repetir constantemente que es difícil que me cambien. A estas alturas no creo que se consiga mucho. Pero ahora pienso en la soledad de esos seres que un día fueron amados, que supieron aportar lo necesario para formar la mente de todos y cada uno de nosotros. Espero que no sean abandonados a su suerte. Merecen mucho, muchísimo, de esta sociedad, de esta vida, corta y cruel, que para nosotros ha durado un corto, cortísimo año, pero que para ellos, será siempre una eternidad. La misma en la cual nos encontraremos...

Un buen docente no sólo debe saber enseñar; también tiene que tener un gran corazón y una sonrisa siempre en la boca. Así te recordaré, y no como el Papa Noel que un día vi llorar...

sábado, 25 de diciembre de 2010

LA MANO DEL DESTINO

Caminando por las calles de la ciudad, echo la mirada atrás y observo los cambios acaecidos. Las tiendas han cambiado, los rincones del lugar tienen distinto aroma, quizá el mismo color. Tras una Nochebuena normal, ni mejor ni peor que cualquiera, el día siguiente vuelve a recordarnos nuestros momentos. Una Navidad en la cual, a pesar de todo, tampoco cambió en demasía nuestras vidas. Me impactó mucho ver a mi abuelo tumbado, en el suelo, ya muerto, cuando acudí al lugar en donde había fallecido, mas o menos a esta hora hace hoy justo catorce años. Pocas cosas nos pueden sobrecoger hoy en día. No recuerdo la celebración que tuvimos en casa aquella Nochevieja. Cinco días después del entierro de mi abuelo. Lo que sí recuerdo es que estuve triste, pero animado a la vez. Después de las uvas, estuve un rato con el ordenador. Por aquél entonces, estaba estudiando. Pero tenía un encargo pendiente y debía hacer unos diseños. Y me pareció triste acostarme, así que aproveché para trabajar en ello. Hay cosas que no cambian, y el que es como es, seguramente, siempre será así. Al año siguiente, volvieron a llegar estas fechas, y las cosas se mantuvieron igual. Los mismos mantecados, las mismas comidas y bebidas... y una persona menos. Como cada 25 de diciembre, la Navidad se encarga de recordarnos que la gente se muere el día que le da la gana. Es como elegir el momento en el cual decidimos empujar nuestros destinos. Ni siquiera podemos decidir el día más importante de nuestra vida... el último día de nuestra vida. Podría ser hoy...

jueves, 23 de diciembre de 2010

UNA MIRADA ANGELICAL

Malditas fiestas, que nos privan de tiempo y nos otorgan momentos indeseados. El negro se hace color en el blanco de tus ojos. De mirada angelical y tacones punzantes de ira; de zapatos desnudos con la piel del engaño. Quiero vestirme del dulzor de los cisnes, caminar sobre el agua con bastones de hojalata, chapotear en la ilusión de mi sonrisa taciturna. Quiero sentir que sientes mis sentidos; que entiendes mis caprichos; que buscas los momentos que tienden a estar guardados en ese armario que tienes donde se esconden las estrellas. Esas que sólo se ven cuando apagas la luz. Porque nadie es peor que yo, ni yo peor que cualquiera; quisiera guardar tu voz en la belleza de tu acuarela que pinta mi triste flor en un bote color certeza. Y encontrar un lugar donde abrir ese bote con tu voz para no tener que guardarla en mi memoria. Que es limitada. Y que sin ti, no es nada. Recuerdos mermelada. Pegajosos. De triste dulzura y aroma reseco. Como el bote abierto de tu voz, que se escapa por el aire, viaja con el viento y trata de escaparse sin aprovechar el momento invisible que se centra en cruzar tu mirada angelical. Mirada de Navidad. Triste Navidad.

martes, 21 de diciembre de 2010

I THINK I LOVE YOU TOO MUCH

No. No voy a poner un enlace a la canción que tiene como título el mismo que esta entrada. Ya sabéis de quien es. No comprendo el hecho de que tengas que entender la letra de una canción para que sea buena. Nadie tiene la culpa de que existan tantos idiomas. A veces pienso en inglés. Cuando me dicen palabras, frases... mi cerebro inquieto tiene la necesidad de traducir al inglés lo que acaba de escuchar. No he estudiado en ninguna academia de inglés ni tengo ningún tipo de estudio oficial en este idioma. Simplemente se me da bien. El primer año de instituto me costó, pero después vino todo rodado. Hasta el punto de obtener un notable en inglés en COU sin estudiar nada. Desde entonces no he vuelto a estudiar nada de inglés... y ya han pasado 18 años. Lo único que me falta (y es obvio) es tener más vocabulario y un poquito de práctica. La verdad es que me encanta el idioma inglés. El manejo de la informática, todo en inglés en sus comienzos, y mis gustos musicales, han ayudado mucho. Saberse de memoria todas las canciones de Knopfler también ayuda. Existen títulos de canciones que prácticamente te dan frases hechas, y algunas de las letras, igualmente, se me quedan grabadas. "I've seen desperation explode into flames, and i don't want to see it again... down the Telegraph Road". Canciones con títulos como "Love Over Gold", "Down to the Waterline", "Water of Love", "I Think I Love You Too Much", "You and Your Friend"... y muchas de las frases de dichas canciones, geniales, hacen que cada vez me guste más este idioma. Malditas empresas, que piden títulos para todo...

lunes, 20 de diciembre de 2010

UN LARGO CAMINO

En algún momento de nuestras vidas, decidimos emprender un largo camino. Literal o metafórico. Los caminos existen desde que damos nuestros primeros pasos. Y siempre estarán ahí. Mi timidez se expresa con el silencio, que es más fuerte que la osadía de mi valor. Es extraño. Llevo varias semanas examinando este comportamiento. Mi exceso de timidez hace que hable menos de lo habitual. Consideremos habitual lo que puede hablar un hombre o mujer normal dentro de un grupo de amigos. Más adelante, termino por coger confianza. Entonces, mi timidez se transforma en charla. Conversación. Hablo más de lo que jamás hubiera podido pensar que pudiera ser capaz de hablar. Eso es naturalidad. Nada indiscreto, eso sí. Llego a hablar tanto que se me olvida algo fundamental en mi. Escuchar. Porque mi timidez ha reforzado esa cualidad. Escucho con atención todo lo que me dicen. Ofrezco ánimos, apoyos, consejos. Pero con aquellos que pierdo mi timidez, me convierto en algo egocéntrico. Es cierto que todo tiene sus ventajas y desventajas. Lo importante es darse cuenta, y en ello estamos. Soy el primer crítico conmigo mismo. Este es otro camino que me queda por recorrer.

domingo, 19 de diciembre de 2010

FURIA DE LEÓN

Nada muy especial es demasiado importante. Nada importante es tan especial. Cansado de la rutina, hay quien critica por criticar. Simplemente porque las cosas no son como nos gustaría que fueran. Pero eso nos pasa a todos. No podía imaginar que se pudiera ser tan ingénuo. Síntomas de la comodidad. A pesar de las dificultades. La madera puede ser más fuerte que el metal si sabemos cómo utilizarla. El dolor vive en mis bolsillos, el silencio se rompe con el aleteo de tu esencia y el amor se rodea de la hipocresía disfrazada de verdad. Nos pensamos invencibles, que todo lo podemos, que nada nos hace sombra, que los demás están a nuestras órdenes, que son fácilmente manejables. Aún cuando se nos nota en la expresión de nuestras cejas, en la forma de mirar. No hay más ciego que el que no quiere mirar; o el que no se deja ver. Caminos paralelos, pero de distintos sentidos. Caminos envueltos en pasos de plata, zancadas inertes, corazones andantes, almas distantes. Caminos recorridos con pasión itinerante, deslumbrante, llena de ilusión. Férreos. Duros. Furia de león.

sábado, 18 de diciembre de 2010

ESPERANZA

Quizá hubiera podido estar allí. Quizá no. Ahora no quiero pensar si ha sido un no querer o un no poder. No serviría de nada. Como cada 18 de Diciembre, se celebra el día de la Esperanza. Y la mía reside lejos, y no es tan fácil disimular su ausencia. Este año, la portada del boletín de la cofradía muestra una foto realizada por un servidor. Y no sólo la fotografía de portada. El interior está plagado de fotografías que han salido de mi cámara. Incluso hay un texto. Es irónico, cuando menos, que aún no haya visto el boletín físicamente. Únicamente en formato digital.

Y ahora me pregunto si aquellos por los que tanto hacemos saben que en realidad hacemos tantas cosas por ellos. Es posible que no lo sepan; puede que prefieran no saberlo. O puede que lo sepan pero que se hagan los locos. Todavía no entiendo cómo es posible que alguien que nos quiere nos prohiba algo o nos obligue a hacer algo. Bueno, no quiero volcar en estos días mis reflexiones en el blog. Estoy más animado y no quiero encontrar motivos para el desánimo; ni el mío propio ni de quien me lee. Sólo quiero invitar a la reflexión acerca de la definición exacta de lo que es el equilibrio entre dos o más partes. Un equilibrio justo, sostenido por todas las partes por igual, sin buscar excusas y poniendo cada parte de lo mejor que tiene. No hace falta ser como tu vecino. Sólo hay que intentar comprenderlo. En este fundamento es donde mi Esperanza se mantiene intacta...

viernes, 17 de diciembre de 2010

SINFONÍA

Sinfonía de amor con múltiples colores. Tonalidades que abundan, que debemos buscar, en cada rincón, en cada calle, donde puedo ver tu rostro por el cálido color de las nubes derrotadas, vencidas por el viento que las esconde del sol. El universo nos hace diminutos, los insectos nos hacen enormes. Mis sentimientos me hacen débil, variable, cambiante por una simple brisa. La que mis pestañas provocan en el infinito de mi alma. Cuentos que son cuentos, historias por vivir, imágenes por recordar, tonos imposibles de guardar. Que mi memoria tiene mil besos y mis besos, humildes son, de finito sabor, de incalculable valor. Y mi timidez viaja por los abrazos que reparto, y se impregnan de la amistad de quien los recoge. Mi amistad tiene el precio que los demás quieran pagar; no quiero robar la razón de la gente sin compasión. Vive quien quiere y muere quien puede. Si quiero y no puedo, contigo me quedo. Que no. Me resisto. Aunque me duela; que guardé cada beso que me diste en un lienzo de amapola, y la pinté de girasol, para ver el amarillo buscando tu sempiterna viva luz; tu brillo. Tu calor. Tú. Y nadie más que tú. Porque así soy yo... con mi imaginación. Como las fotos llenas de pinceladas de fresa y de cosquillas saladas.

jueves, 16 de diciembre de 2010

EL ESPEJO MÁGICO

El invierno no tardó en llegar. Los árboles se quedaron sin hojas y se acortaron los días. El invierno adoraba aquel lugar donde los niños disfrutaban del frío. Al caer la nieve, la alegría se desató. Los niños buscaron sus patines y trineos. En aquel pueblecito, cuando caía la nieve, se instalaba un espejo gigante, colosal. Una vez construido, se veía nieve por todas partes. Hacia arriba, a lo lejos, al final de las calles… siempre la nieve. Ésta, al reflejarse, producía un efecto increíble, y los niños, disfrutaban con aquella tradición del pueblo; y al llegar la primavera, el espejo conseguía alargar la vida de la nieve. Duraba meses; en los tejados, en los árboles, en las chimeneas… y el paisaje era todo blanco y nevado, con un tremendo frío. Si necesitaban algo más de nieve, abrían unas compuertas del techo y la conseguían del exterior.

Un día, un accidente hizo que el árbol del centro del pueblo se derrumbara. El espejo no aguantó su peso y cayó al suelo. Los vecinos se refugiaron en sus casas y al regresar al exterior vieron las montañas totalmente cubiertas de nieve. Subieron a éstas, que rodeaban el pueblo y se lanzaron, jugaron y disfrutaron de la nieve como nunca. La belleza de la naturaleza no hay que buscarla. Sabe mostrarse por sí misma.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

DESDE EL PRIMER DÍA

Me dueles desde el primer día. Nada es bueno hasta que se demuestra su maldad. Me comparas con la aspereza de tus paredes. Me atraviesas con la mirada de la razón. No todos podemos volar en tus sueños; pero sí que os ahogáis todos en los míos. Quisieras desprender flores de melodías imposibles; de sonidos inimaginables. Pero nadie gana en las batallas perdidas. Aquellos que se creen vencedores, pierden hasta el orgullo. De pequeño, solía escuchar mucho aquella frase que decía que teníamos que tenernos amor propio. Mucho amor propio. Razón no les falta. Aunque yo me pregunto si antes al amor propio debemos respetar el amor a los demás. Una nueva duda que divaga en mi. Ni siquiera sé si ésto último está bien dicho. Desde el primer día me esfuerzo por el amor. Propio o a los demás... que más da. Quizá ni siquiera haya diferencias entre ambos. Quizá sean el mismo. Desde el primer día que intenté comprender esta palabra. Pienso en todos y reflexiono. Es una nueva cara de mostrar egoísmo. Decir que nos quieren cuando sólo se quieren ellos. Original manera de definir el desprecio.

martes, 14 de diciembre de 2010

CON CARA DE TONTO

Así me quedo algunas veces ante las reacciones de nuestros semejantes. Reacciones incomprensibles que no logro entender. No es que esta escultura en la sandía tenga cara de tonto... pero sí que es parecida a la que a mi se queda cuando escucho o veo ciertas cosas. Y uno, por bueno, prefiere dejar las cosas como están en vez de liar un picatoste. Quizá no sea por bueno, sino por tonto. Después se me pasa todo ese rencor que dicen que tengo y soy incapaz de obrar de la misma manera, de actuar de la misma forma con la que actúan conmigo. Me acosté muy cansado y con un dolor constante, aunque aún no muy fuerte, en el costado derecho. A las 5 de la mañana mi cerebro despertó mi cuerpo ipso facto porque era consciente de lo que estaba ocurriendo: me hacía "pipí" en la cama. Me levanté y el dolor seguía en su sitio; cinco minutos después, el dolor era tan fuerte que no sabía si echar a correr, tumbarme o pegarme un tiro. Decido irme a urgencias en cuanto se me calma un poco y me dicen que son síntomas de un cólico nefrítico. De hecho, hay sangre en mi orina... Estupendo. Y ahora es cuando debería decir por qué se me ha quedado cara de tonto. Pero me lo voy a callar. Ya mismo me voy a trabajar y tengo que acudir hoy a mi médico. Ahora tengo que beber agua hasta por la nariz...

domingo, 12 de diciembre de 2010

BUSCANDO EN NUESTRO INTERIOR

La mayor parte del tiempo nos estamos buscando a nosotros mismos. Examinamos nuestro interior. Nuestra paz. Nuestro espíritu. Emitimos juicios de valor acerca de lo que está bien o de lo que está mal. De lo que hacemos bien o de lo que no hacemos tan bien. Quizá es que no queramos hacerlo. Y ni siquiera recibimos las gracias. Con lo cual, llegados a este punto, me entiendo y me comprendo. Algunas cosas hasta me salen demasiado bien. Sorprendente. Otras no me salen. Yo no lo comprendo, aunque todo depende del punto de vista, de la perspectiva. Otros no lo comprenden, da igual la perspectiva. Obstinados hasta la médula. Aún así, es normal sentir lo que siento. Si alguien espera que un árbol de frutos sin cuidarlo y sin regarlo, es que vive en la ignorancia. Cuando menos, no puedo dejar de pensar que es un iluso. Por eso, me miro, me examino, y procuro dar lo mejor de mi. Y cuando algo no me sale, será por algo. Mi conciencia está sana, por lo que dejaré de preocuparme por ella; aunque mi estado de ánimo está sumamente afectado. Es inevitable. Hoy tuve un sueño: soñé que era amado por encima de todas las cosas; éramos iguales, y mutuamente nos entregábamos el uno al otro. Y al despetar, descubrí la verdad verdadera. Que por mucho que me amen, ellos se aman aún más. Así es imposible tener un amor sincero. Ya me lo dijo alguien alguna vez... qué corazón se está perdiendo el mundo.

sábado, 11 de diciembre de 2010

VIRUTAS DE MADERA

Mis minutos son momentos de confusión manchados por tu amor. Mis minutos son como virutas de madera que se esparcen por el aire cuando soplas sobre ellas. El tiempo no existe salvo en el disfrute de tu compañía. Y nunca al revés. Cansado de caminar. Deambulando por el camino de tus inocencia. Ingenuidad o insensatez. De cualquier manera, errando a cada paso otorgado. Virutas de madera sacadas de las astillas que producen las heridas en mi corazón; de los golpes que desprenden bondad, o quizá maldad, o quizá indiferencia. Los golpes, golpes son. Y de una u otra manera, suelen ser dolorosos. Polvo serrín ignorado por el aire en cada ráfaga que dejamos atrás, por las prisas, por las razones, por los sinsabores de tus emociones; que los corazones no van de la mano si el dolor no los une. Empujar constantemente es agotador. Y algún día, por mucho que empuje, no conseguiré avanzar ni el grosor de una viruta. Ese día, no huiré, no correré hacia ninguna dirección, ni me esconderé... simplemente daré media vuelta y comenzaré a dar saltos por los raíles de la vida.

jueves, 9 de diciembre de 2010

DOLOR DE MADRE

El llanto de una madre no tiene explicación. Todo mal que le suceda a un hijo, provocará llanto en una madre. Aunque el verdadero llanto es el que se le tiene que disimular a un hijo para que éste sea feliz.
Inmersa en sus pensamientos, escuchando la lluvia, no se percató de unos pasos que se acercaban a toda prisa hacia donde estaba ella.
- ¡Abuelita, abuelita, ya sé lo que es el llanto! - era su nieto el que gritaba mientras entraba corriendo en la habitación.
- ¿Y quién te lo ha dicho? - le preguntó ella.
- Me lo ha dicho el abuelito. El llanto son las lágrimas cuando lloras... - añadió rápidamente.
- Tienes razón, hijo. Yo es que no me acordaba, que estoy ya muy mayor - le contestó. En aquel momento, su llanto era interno. Tres años sin su hijo eran demadiados para ella y demasiados para él. Giró el rostro hacia su nieto y, mientras una lágrima caía por una de sus mejillas, pudo esbozar una pequeña sonrisa. - Has salido a tu padre - dijo finalmente con un tono alentador.

El niño no entendió aquella frase, pero se acercó a su abuela y se quedó mirándola unos segundos, muy fíjamente a la cara, con las púpilas muy quietas. Seguidamente se subió en sus rodillas y la besó debajo del ojo izquierdo.
- Tenías llanto, abuelita. Pero te lo acabo de quitar. ¿Nos vamos a dar un paseo? A la ventana también se le quitó el llanto.

Porque sentir sin amar no es sentir, es llorar. Es saber disimular el dolor de la tortura de aquella quien procura su propia felicidad. El peor llanto es el del silencio. El silencio... auténtico dolor de madre.

Dedicado a aquellos que sufren el cáncer infantil. Por una infancia digna.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

MUÑECOS INFELICES

A veces me pregunto si somos quienes realmente queremos ser; si vivimos lo que deseamos vivir; si sentimos lo que buscamos sentir o sentimos lo que los demás quieren que sintamos. Creo que el cinismo en el que vivimos da paso a la incongruencia en determinados momentos. Quieren que seamos felices y no se preocupan por ello. Es más, me atrevería a decir que buscan nuestra propia felicidad procurando conseguir la de ellos mismos. Sinceramente, es la forma más patética de ir en sentido contrario. O puede que la ignorancia sea tan grande, de tal magnitud, que ciegue por completo la visión del infeliz. Quiero que seas feliz, pero primero voy a ser feliz yo y si tú no lo eres, te jodes. Parece ser que la mente tan despierta de la gente que actúa de esta manera, tiene grabados estos pensamientos en la frente. Hay situaciones que se me escapan, no todo se puede controlar. Pero lo evidente termina haciendo daño, y si un bote de cristal se nos cae al suelo todos los días, llegará el día en que se termine rompiendo en mil pedazos.

martes, 7 de diciembre de 2010

AÑORANZA DE COLOR ROSA

No sabría definir de forma muy correcta el significado de la palabra añoranza. La añoranza podría ser una hilera de bancos vacíos esperando contar los secretos de la experiencia. Podría ser el deseo de retornar a los años en que nos sentimos jóvenes. Años melancólicos en tonos grisáceos u oscuros en los que no hacía falta recordar. El presente no se alimenta de recuerdos inexistentes. Nos vemos en la obligación de cambiar por nuestros hijos, y por los hijos de nuestros hijos... y así hasta que, un día, vemos el color de la añoranza. Y entendemos a nuestros mayores, que nos contaban sus "batallitas"; en realidad, nos estaban dibujando una añoranza de color rosa. Ni muy triste, para no hundirnos en la miseria, ni muy alegre, para no hacernos perder de vista la cruda realidad. Pero, al menos, con cierto optimismo. Los ciclos se repiten, y volveremos a vivir momentos desagradables por los cuales ya hemos pasado. Y dichos momentos, los vivirán por nosotros; mientras tanto, en cualquier plaza, en cualquier calle, los bancos seguirán vacíos, esperando a ser ocupados por personas que sepan el significado de la palabra añoranza. Difícil de explicar; fácil de entender. No hace falta perder personas queridas, o cosas queridas, para percibir lo que es la añoranza. Es suficiente perder un simple recuerdo. El olvido de la añoranza nos hace llorar en el alma de quien fue niño al menos una vez en la vida. Y algunos aún seguimos siendo niños ingénuos...

lunes, 6 de diciembre de 2010

CRUCE DE MIRADAS

A cada ilusión, un viejo paso por caminar. A cada paso, una pizca de soledad. A cada soledad, una cantidad inmensa de dedicación. A cada dedicación, una mente con alma de devoción. A cada devoción, una vida por delante. Que las vidas por detrás forman parte del olvido, y los olvidos despiertan el rostro de la niñez. Que el amor pasea de las manos, y vuestras manos no entienden de desamor. Que tus ojos no se pueden ver si no se los quieres abrir de par en par. Sin mirar, no se pueden abrir. Sin sentir, no se pueden tocar. Acariciando los susurros que la lengua dibuja sobre la piel. Que la frialdad de ésta confirme vuestro amor, sobre seguro, con paso firme, apartando el otoño dibujado en forma de hojas tristes que se juntan para evitar ver triunfar el invierno de vuestra bondad. No os esperéis toda la vida. Que los lamentos no están hechos para los enamorados, callados, quietos, llenos de intentos por encontrar la felicidad. Que los lamentos no sufren la inmensidad de vuestros corazones. Y vuestros corazones no desean sufrir más, sin enseñar la felicidad que son capaces de demostrar. Porque no me cabe duda... os merecéis felicidad.

Con cariño, para Mayte y Anto.

domingo, 5 de diciembre de 2010

LA PRINCESA PROMETIDA

Seguramente, si la música de esta película no fuera de quien es, jamás la hubiera visto. Debe de existir alguien muy sabio que las cosas hacen que sean como son para que nos demos cuenta de ello. Ahora que estamos en la "Pre-Navidad", abundan películas de este tipo en las distintas cadenas televisivas que llenan la parrilla y nos recuerdan que la Navidad, en la televisión, también es igual año tras año. Esta película marcó toda una época personal. Se convirtió en clásico durante unos años en las fiestas navideñas, y no descarto que este año la vuelvan a poner... lo cierto es que no es una gran película ni tiene una gran historia detrás. Pero esta película dice mucho de mi. De mi forma de ser, de mi forma de pensar. De lo que es el amor o de lo que puede ser. Y sobre todo, de lo que puede ser una gran historia con una pequeña dosis de imaginación. Ni que decir tiene que la he visto infinidad de veces y que la volvería a ver otra infinidad de veces; por supuesto, forma parte de mi pequeña, pequeñísima, filmóteca. Y es que hoy me he levantado nostálgico; pensando en que la Navidad está ahí, a un par de zancadas, y esta película está en el televisor de mis recuerdos, con toda la familia pululando por la casa, mi madre sentada cosiendo, mi padre atareado, mis hermanos acompañando cada momento y mi abuelo... vivo. Porque la importancia de las cosas importantes reside en pequeños detalles.

viernes, 3 de diciembre de 2010

LA IMPORTANCIA DE SER NADIE

Hay quien necesita sentirse importante aún sin ser nadie a tener en cuenta. Son gente que recalcan sus gustos una y otra vez, otorgan méritos a cosas banales y sin importancia por el simple hecho de que les ha ocurrido a ellos y no a los demás. Sobre todo, presumen de regalos que ellos jamás harían, ni siquiera se molestarían en comprar porque lo creen innecesario para la vida. Pero, una vez que se lo regalan, le dan tal importancia al regalo que parece que los demás debemos estar eternamente agradecidos por el simple hecho de poder compartirlos. Esa es la importancia de ser nadie. No querer algo, pero presumir de ello cuando te lo regalan. Hay otras formas de sentirse importante sin ser nadie. Insistir en cosas obvias hasta que te den la razón, imponer un estilo de vida o creerse en posesión de la verdad sobre un estilo de vida o no escuchar consejos aunque éstos sean por el bien de estas personas importantes, de éstos mismos. No importa. De todas formas, no son nadie. Es mejor no ofrecer consejos ni regalar sonrisas a este tipo de personas. Porque pensarán que intentas ser más importantes que ellos. Y el orgullo que desprenden los dejará ciegos e incapacitados, y eso, alguien importante, no puede dejar que ocurra. Dejemos que sigan siendo estátuas sin cabeza...

jueves, 2 de diciembre de 2010

PALABRAS PARA TODO

Una batalla dialéctica la doy por perdida desde el principio. Forma parte de mi propia naturaleza. Pasado un tiempo, se me pueden ocurrir mil argumentos con los que hubiera podido refutar todo aquello que se me echaba en cara. Creo que no merece la pena. Aún así, no niego que la gente pueda tener razón. De hecho, en este caso, tiene bastante de razón. Pero siguen sin ver sus propios defectos. Yo reconozco los míos... y la gente, ¿sabe ver los suyos? Vamos por partes. Primero: no he cambiado. Sigo siendo el mismo. He madurado sin perder pizca alguna de mi ser. Lo segundo: mentiría si dijera que no he modificado ciertas conductas. ¿Quién no lo ha hecho cuando quiere conseguir algo? ¿Interesado? Probablemente... Pero ese interés también lo han tenido otros para conmigo. Con lo cual, quedamos empate. Tercero: el respeto es fundamental; sobre todo a mi forma de ser. Si no estuviera seis horas delante del ordenador navegando, leyendo, escribiendo, retocando fotografías... estaría seis horas con un libro físico, inventando mundos de papel, fotografiando imágenes inverosímiles o creando las reglas de cualquier ficción, paseando, imaginando historias. Cuarto: si quieres un regalo, espera a que te lo den. Si te impacientas, te darán el regalo que no quieres y te lo darán mal. Sabrán dártelo, pero a veces, la impaciencia nos mata. Y quinto, y más importante: Valoremos lo que tenemos. Que no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos. Darle amor a un perro no es tenerlo bien alimentado, aseado, abrigado cuando hace frío y mimado... quizá sólo quiera que le quitemos la correa del cuello.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

UN CORAZÓN DE CERA

Batallas sangrientas llenas de fuego. Dolor lleno de espanto. Así nos podemos mostrar ante el más mínimo miedo. La cera es sensible al calor, como mi corazón lo es al dolor. Pretendo tener la fortaleza de una vela grande, majestuosa, presidiendo cada uno de los actos de su existencia. Consumirse poco a poco, llegar hasta el final, lentamente. Y apagarse. Dejando un fino humo testigo de su ya inexistencia. Pasando a formar parte del pasado. Difuminándose en el aire. Pero no nos dejan. Sabiéndonos frágiles, nos dan calor por todas partes. Ese dolor nos derrumba. Partes de nuestra alma caen como gotas calientes, y se solidifican en el lugar menos adecuado. Nos derrumbamos. Una y otra vez. Formamos una masa deforme sin sentido, sin fuerza, inútil. Nos derraman en cualquier lugar. Sin cuidado. Montañas de cera que antaño fueron corazones valientes y cálidos, y ahora son corazones sin fuerza, debilitados por el egoísmo que campa a sus anchas. Ese egoísmo que destruye la más fuerte de las velas y lo convierte en un montón que ya no servirá para nada. Quizá para recordar la fuerza que un día llegó a tener; pero que el fuego descuidado de las almas impuras terminó por derrumbar.