miércoles, 10 de noviembre de 2010

DON MANUEL

Hacía tiempo que no me llamaban así. Hoy me lo han dicho tantas veces, que hasta me ha hecho gracia. Resulta que me ha llamado por teléfono una señorita muy amable intentándome vender no se qué póliza de seguro de una empresa que yo pensaba que era eléctrica, pero que por lo visto, ofrece muchos más servicios. Yo estaba con el teléfono en una oreja y la música en la otra, mientras leía en la pantalla con cierta concentración sobre el trabajo que estoy realizando. Aparte de que deberían revisar sus ficheros, pues me dijo la dirección postal de hace cinco años, esta plaga (entiendo que tengan que trabajar...) te regala todo, gratis no sé cuánto tiempo, y si no te gusta, lo puedes devolver y no pasa absolutamente nada... creo que ya no me creo estas cosas... el caso es que la señorita estaba ahí todo el rato que si Don Manuel, esto... Don Manuel, lo otro... Don Manuel, sin compromiso..., Don Manuel, Don Manuel...

Y me vino a la memoria un profesor que tuve allá por mis años mozos de instituto, llamado Don Francisco, de mote "El Chulo". No era temido por sus explicaciones, que por cierto, debo añadir que seguramente haya sido el mejor profesor de matemáticas que he tenido, si no por sus temibles actos y comportamientos en dichas clases. El primer día llegaba con su sonado y voluntario gesto de respirar lo más fuerte posible; como si siempre se le estuviera cayendo el moquillo, y él venga moquillo para arriba... seguidamente, movía la lengua por toda la boca haciendo que diera tres o cuatro vueltas por dentro de la misma, sacando brillo a sus dientes. Se quedaba fíjamente mirando la clase; todos acongojados porque no sabíamos cuál iba a ser su siguiente paso, y de pronto... cogía la tiza rápidamente y se ponía a explicar de una manera como diciendo: "voy sobrao...". Después miraba con soberbia y decía el nombre de su víctima para que saliera a la pizarra... si lo hacías mal, lo mejor que te podía pasar era que fueras humillado. "El Chulo" cerraba ventanas con fuerza, se paseaba por el pasillo central del aula y tenía un aire de superioridad enorme. Añadía siempre el Don o la Doña delante de nuestros nombres y te metía un miedo como pocos profesores sabían hacerlo. Cierto día, se me quedó mirando fíjamente la pasta delantera de mi carpeta, y tras unos segundos eternos y una sonrisa pícara, le dijo a toda la clase: "Dair estris, el grupo de Don Manuel..." en alusión a la pegatina que mi carpeta lucía. Y como una bala , recorrió el pasillo central del aula y se puso a explicar quedándose tan ancho. No he conocido a nadie tan chulo como "El Chulo"...

10 comentarios:

  1. Parece que el papel de chulo lo bordaba, en cambio el de profesor, lo dudo, porque con ese ambiente que creaba en la clase... Me da la impresión de que debía tener una vida muy triste.

    Un abrazo

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  2. Ayer no sé cómo lo hice pero escribí un comentario y veo que no apareció.
    Bueno pues a ver si tengo más suerte con este.
    Don Manuel, le voy a reñir un poquito(pero no se me enfade), no sea tan cruel y duro con las señoritas y señoritos que intentan hacer su trabajo, que en ese mundo hay que trabajar para poder comer. A ser un poquito más tolerante.
    Pero bueno que como decía en el comentario de ayer, me gusta tu sinceridad. Que seas natural y que digas lo que piensas, que parece que todo el mundo al final se deja llevar por uno de estos males de la sociedad, llamado hipocresía.

    Yo también he tenido algún que otro profesor como el que tu tuviste, debe ser que estudiaron en el mismo sitio y aprendieron esas pautas de conducta, que bajo mi humilde opinión, en lugar de crear respeto, producía en el mejor de los casos burla. En mi caso, solía acompañar el Don o el Doña del apellido.

    Un beso.

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  3. ¡Lo que me he reído con la entrada de hoy, DON MANUEL!

    Sin duda nos hace gracia cuando nos llaman de una forma tan... ¿distinguida? Imagíname a mí, con mi aspecto de eterna inconformista díscola y radical y me anteponen el DOÑA... delante jajajajajjaja

    De todas formas sí que son algo pesados a veces, sí. Hay una determinada compañia (no digo cual por si hay escuchas o alguno de los lectores pertenece a ella jeje) que se pasa llamándome desde el verano hasta tres y cuatro veces al día. ¡Y eso que ya dejé claro que no me interesaba en absoluto su oferta! Grrrrrr

    Y en cuanto al profesor...¡menudo especimen! Todos tenemos alguna anécdota similar en nuestra memoria (mi calvario personal era un DON RAMÓN, precisamente de matemáticas).
    ¡Y los Dair Estris, madre mía!

    besotes majo

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  4. Zarzal, el caso es que no era mal profesor, explicaba bastante bien y con él me enteraba muy bien de las matemáticas... incluso sus exámenes eran difíciles pero "solucionables", te hacía pensar y creo que era un hombre que sacaba nuestra inteligencia. En 3º de BUP me tocó uno que le decían "el lechuzo", con gran fama de buen profesor, examenes fáciles, gran orador, simpático, afable... y suspendí. El año siguiente, en COU, al chulo le saqué un notable :P El mundo al revés...

    Un abrazo.

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  5. Hola Anne... no entiendo su riña... jejeje, bueno, yo no me enfado, tampoco se me enfade usted. Creo que a mi profesor no le falto al respeto ni me meto con él... quizá he pecado de ingenuidad, sólo me muestro como soy y así he explicado aquellos años nostálgicos, porque en realidad iba más en este camino que en otro... para nada he buscado el reproche ni la descalificación, aunque quizá su propio mote ya lo sea, pero insisto en que yo no le coloqué el mote, seguramente el chulo estuviera ya ahí cuando yo nací... es más, el penúltimo fin de semana que estuve por mi tierra, lo vi pasear por la calle mientras yo iba conduciendo. Y no ha perdido nada de su mirada ni de su porte, ni de su andar... Aunque parezca lo contrario por mi escrito, fue un profesor de esos que te marcan, y te marcan para bien. Soy bastante tolerante, al menos así me considero, y procuro aprender tanto de lo bueno como de lo malo. Y este profesor me enseñó ambas caras de la moneda. Creo que conseguí hacerme respetar por este profesor. Normal, 1º y 2º de BUP y COU fueron muchos años (3) para aprender de él.

    Te agradezdo tus comentarios e igualmente tu sinceridad, igual que yo procuro ser sincero, me gusta que conmigo lo sean.

    Creo que en otros posts ya he mencionado a profesores de lengua y de latín... quizá me falla la memoria.

    Besos y tampoco se enfade usted :-D que yo no me he enfadado, al contrario, tu comentario igualmente me aporta cosas buenas.

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  6. Hola Akasha. Me alegro de que hayas sonreído con el post. No siempre voy a poner cosas tristes. Te advierto que, de todas formas, lo mío no es el humor. Lo que pasa es que estoy aprendiendo a expresarme bien (o eso creo...) y esto ayuda a adornar los relatos, a buscar palabras para todo, etc... y antes de publicar la entrada, al releer, hasta me hizo gracia a mi mismo y pensé que no me había quedado tan mal la entrada, hasta algo cómica... por supuesto, sin maldad y con todos mis respetos a ese gran profesor, como he comentado anteriormente. Personalmente, estoy muy orgulloso de haber estudiado en el instituto que estudié en mis tiempos mozos.

    Espero que no me llame usted Don Manuel, jajaja... La verdad es que no me gusta mucho. Además entre usted y yo, dijimos que ya nos podíamos tutear, ¿no? Ya no la volveré a llamar más de usted...

    Recuerdos a Ron Damón :-D

    Besos.

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  7. La que se ha expresado mal he sido yo. Me refería (la riña) a lo de la chica que te llamó por teléfono. No es que yo trabaje en algo parecido pero sí tengo una amiga que lo hace, y la verdad es que se pasa un mal trago. Ella me cuenta experiencias y cada vez que me llama alguna señorita y empieza a decirme las cosas que le obligan a contar(algunas algo estúpidas) para convencerme de compre algo o contrate algún servicio, le pongo la cara de mi amiga y por eso soy un poco más tolerante. Parece que con las personas que queremos somos más suaves.

    Y yo no me enfado, es más me he sentido identificada con eso del profesor y también he sonreído al recordar viejos tiempos.
    Como tú dices, de todo se aprende.

    Un beso

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  8. Hola Anne... disculpas ante todo. Tienes razón, aunque también lo digo en el post, tienen que trabajar y ganarse la vida como todo el mundo. Yo por eso también las escucho, soy paciente, tolerante y cuando ya han terminado pues le digo que no me interesa y ya está. Nunca le he colgado el teléfono a estas personas que yo entiendo que están trabajando, y tampoco las he contestado mal ni les he dicho que no me llamen mal ni nada eso. Te lo prometo ;-)

    De todas formas, disculpa si en algún momento te he ofendido.

    Besos.

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  9. Manolo... que no me has ofendido. ;)
    No me pidas tantas disculpas, que está muy bien esta entrada.
    Vaya la que nos traemos.
    Ains, si lo llego a saber no digo nada... a veces la boca me pierde.

    Un beso

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  10. Jaja... no te preocupes. Es que prefiero pasarme a quedarme corto. Y eso de que no dices nada... que a mi me gusta que participéis y colaboréis.

    Besos.

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