domingo, 24 de octubre de 2010

VEINTE MINUTOS

Aquél día, Pedro llegó a casa antes de lo previsto. Terminó el turno de policía antes de lo que pensaba. Escuchó ruido en el dormitorio principal. Abrió la puerta y Susana, su mujer, hacía el amor con otro hombre. Susana lo confesó todo. Se había enamorado de aquel hombre, un compañero de la gestoría donde trabajaba, y no lo podía evitar. Pedro contrató un abogado y comenzó los trámites para su separación. El abogado, lo primero que le dijo, es que dejara el domicilio familiar de inmediato. Susana lo acusó de agresivo y bastaba con que ésta se pillara un dedo con una puerta y apareciera como resultado un pequeño moratón para que Pedro pasara una larga temporada en la cárcel. Susana y Pedro se conocieron casi cuando eran niños. Tras doce años de noviazgo, decidieron casarse. Tres años después, tuvieron una hija, Andrea. Andrea tiene actualmente 5 años, y no deja de preguntar dónde está su padre. Susana le miente diciéndole que se ha ido de viaje por motivos laborales. Pedro ha conseguido, con la ayuda económica de sus padres, poder pagar un alquiler mensual, seguir pagando la mitad de la hipoteca del piso donde vive Susana y pasar la manutención que le corresponde a su hija. Y todo porque, un día, Susana se enamora de un extraño y destroza veinte años de la vida de Pedro, y los que queden, en apenas veinte minutos. Y Susana, se atreve a decir que Pedro es agresivo y que por eso lo deja... En este sistema vivimos. Un sistema en el que bastan veinte minutos para arruinar la vida de un hombre, marcar la vida de una niña y "hacer" feliz a una mujer, que se queda con la niña, el amante y la casa. Y aún así, tras un año de todo esto, Pedro agradece que a Susana no se le ha ocurrido denunciar por malos tratos. Seguro que ya estaría en la cárcel.

PD: Los nombres y trabajos de los protagonistas son ficticios, pero la historia es absolutamente real. Otra denuncia falsa más que añadir a la historia de este penoso país en materia de Igualdad.

7 comentarios:

  1. He de decirte, Manolo, que me has procurado un llanto que no he sabido frenar.
    Este tema me llena de impotencia, y me avergüenza como mujer, porque por leyes como ésta dejé hace tiempo de creer en la justicia y en la bondad del ser húmano, pueda parecer drástica o no mi opción.
    Pero no hay cabida jamás en la vida de ninguna persona, el tener que hacer daño a alguien que ha estado a tu lado, que ha vivido momentos importantes en tu vida, y encima sabiendo que de ese amor otro ser húmano salió, ellos, los niños, son los más perjudicados.
    Conozco demasiados casos como éste, y alguno me ha tocado vivirlo desde muy cerca. Vergüenza debían de tener algunas mujeres, y no quiero generalizar, para equivocarse voluntariamente y dejar de golpe, de ser buena esposa, y sobretodo buena madre.
    Agradecerte que me hayas presentado a Anathema, lo he escuchado mientras leía tu entrada y me he quedado hecha polvo, el tema precioso, pero muy duro, como esta triste y real historia.

    Un abrazo.

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  2. Hay personas, que de humano no tienen nada. Destrozarle la vida así a un hombre, y dejar a una niña sin su padre porque de repente se ha enamorado de otro (que vete a saber lo que durará con él), me da asco. Pero así es la vida, hay muchas leyes, pero pocas reglas. Y le puede tocar a cualquiera, de ahí que aparte de no creer en la justicia, con el tiempo esté dejando de creer hasta en el amor, al ver la falsedad de las personas.

    Un abrazo

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  3. Manolo es una pena pero hay muchos casos como estos, también los hay de verdad, mujeres que tienen que vivir con el miedo de encontrarse con su ex en cualquier esquina y que ya han recibido unas cuantas palizas y están amenazadas de muerte que en algún caso se materializa.
    Por ello el abuso de la violencia de género como alegación para conseguir facilmente los objetivos es abominable.
    Muchos besos.

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  4. Bueno, ya sabemos que esta historia no es nueva, que ocurre más de lo que todos desearíamos. No estoy salvando al hombre, pues en muchos otros casos se invierten los papeles y es el hombre el que se busca amante...

    Lo que fastidia es que no importa quien sea el culpable: siempre gana ella.

    Más de una de estas historias me toca de cerca, hasta un gran amigo mío está en la cárcel por culpa de una feminista que se está aprovechando de sus falsas denuncias para sacar beneficio... así que cuando me entero de un nuevo caso, me pongo triste. Pero seguimos sin poder hacer nada...

    Abrazos a todos!!

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  5. Siento enormemente el caso de tu amigo, Manolo, de verdad que lo siento.
    No imaginamos hasta que punto el odio y la codicia vienen unidas de la misma mano, y cuando éstas se enfilan hacia un objetivo, el resultado es atroz.
    Pero, ¿qué podemos hacer?. ¿Ser precavidos, levantar barreras de por medio, desconfiar de nuestras parejas siempre, contratar a alguien que siga los pasos de la persona que amamos?.
    Seguimos una naturaleza que viene innata en cada individuo, por eso nos entregamos tantas veces sin miedo, dando el cién por cién de nosotros, y por la propia naturaleza nuestra, pero esta vez la "cruel" erramos y cometemos tales actos, que arruinan desgraciadamente, tanas vidas humanas.
    Bueno, pensemos al menos que no todos/as somos iguales, y que algún día las cosas cambiarán para mejor, por mi parte, mi grano viene sembrado.

    Recibe un fuerte abrazo, amigo, Y sonríe venga...estoy contigo.

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  6. Lamentablemente es un asunto este con el que nos tropezamos casi a diario y vivamos en la punta del mapa que vivamos.

    ¡Resulta tan fácil hoy día a una mujer destrozar la vida de un hombre! Y que conste que voy contra mi propio sexo con estas palabras, pero es que hay gente mala que abusa de la maldita actualidad de los malos tratos para llevarlo a su terreno y salir airoso. Se ven injusticias por doquier a este respecto, y luego acabará pasnado como en el cuento del pastorcillo y el lobo...

    Critico igualmente la poca constancia de esa mujer a la hora de tirar veinte años por un "calentón" (uys qué mal suena en mi victoriana boquita). Todos hemos tenido fantasías, ilusiones con otras personas, pero hay que pensar friamente en lo que se tiene y no hacer cábalas con lo que se "pudiera" llegar a tener, al menos es lo que creo yo. Una vida placentera a veces es complicada de conseguir, cuando se tiene hay que saber mantenerla y cuidarla.

    Besos Manolo. Y ánimo...

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  7. Agradezco vuestras palabras. Sé que hay muchas mujeres que piensan como vosotras y que están en contra de estos hechos, en realidad, cualquiera con dos dedos de frente, independientemente de su sexo, debería estar en contra de todo esto e intentar poner alguna solución...

    También es cierto que hay hombres que hacen las barbaridades que ya conocemos y que no tienen perdón... quizá paguen justos por pecadores.

    Un abrazo a todos/as.

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