jueves, 30 de septiembre de 2010

DOLOR COMPARTIDO

Una sonrisa no siempre significa alegría. Una lágrima no siempre significa tristeza. Sabemos que hay cosas que carecen de sentido. El dolor compartido se hace más pesado. Siempre habrá alguien que soporte más dolor que los demás, y tratará de seguir adelante como si no hubiera pasado nada. Soy el primero en sobreponerme y, seguramente, el último en llorar. Mi llanto saldrá cuando quiera sustituir al tuyo, cuando termine de soportar las presiones, la tristeza de la desgracia propia, cuando haya soltado el lastre necesario para ser libre. ¡Quiero un llanto libre! Y unas lágrimas con alas, a poder ser, para que no mojen el suelo. Lo que ves como un fracaso tuyo, ni es tuyo, ni es fracaso. Es nuestro destino, que va de la mano. Dime, cariño, si yo te animo a ti... ¿quién me anima a mi? Si tú no luchas... ¿cómo consigo yo luchar? No olvides que lo que tú no puedes ser, ¡yo tampoco lo puedo! Lo que tú no puedes tener, yo tampoco lo puedo... Porque dos son uno, y tenemos el mismo camino. Ven. Vamos yendo a casa. ¿Sabes cuántos años lleva esa guitarra llorando por mi? Creo que 25... qué barbaridad. Y tan sólo 6 llorando junto a ti... Ven. Volvamos a casa. Ya nos conocemos el camino. Ven, y no vuelvas la mirada atrás...

miércoles, 29 de septiembre de 2010

LA HUELGA GENERAL

La belleza hay que buscarla en los lugares más insospechados. Creo que es la primera vez que hago una fotografía con tanto detalle de una zona montañosa. El libro que me he leído (algún día lo comentaremos por aquí...) me ha sido de gran ayuda, como dije, para comprender la iluminación y otras técnicas que no es que estuviera pasando por alto... pero tampoco le estaba sacando el máximo provecho. Si tuviera dinero, montaba mi propia exposición...

En fin. Hoy hablaré de la huelga. Me da pena que estemos en un país de la Edad Media. Creo que poca gente con dos dedos de frente puede estar de acuerdo con la reforma laboral. Yo no sé en qué consiste. Para qué nos vamos a engañar. Por lo que he escuchado, te pueden despedir con mayor facilidad y además con menos indemnización económica. ¿Y qué? A mi me despidieron y no existía la reforma laboral. Si te tienen que despedir, te van a despedir. Y acudí a los sindicatos y no movieron ni un sólo dedo. ¿Para qué se dan ahora golpes en el pecho? Creo que los sindicatos sirven de poco, excepto para enriquecer a los que en ellos se encuentran. Lo que me da pena, como dije antes, es que los piquetes se dediquen a lo que se dedican, y que aquellos que realmente necesitan trabajar para sacar a una familia adelante no puedan ejercer su derecho de libre elección por miedo a que le rompan los cristales del coche o le den un palo por la espalda. Vergonzoso. Las huelgas están para que los que quieren un cambio de Gobierno salgan a la calle, o para los vagos que aprovechan cualquier excusa para no ir a trabajar y escaquearse... seguramente en esto último sean expertos.

martes, 28 de septiembre de 2010

NADIE ES PERFECTO

No hay nada como reconocer nuestros propios errores, y eso, hoy en día, es muy difícil de ver. Y de valorar. Porque decir públicamente que nos hemos equivocado, cuesta. Todos nos equivocamos, y además sabemos cuando lo hacemos. Lo que no hacemos es reconocer esa equivocación. Quizá de manera íntima, quizá a quien no debemos, pero a quien verdaderamente importa, nos cuesta un mundo. Esta es la valentía que le hace falta a este mundo en el cual vivimos para que sea un poquito mejor. Con esto quiero decir que yo, como todo el mundo, me equivoco, y seguramente, más de la cuenta. Como todo el mundo, no suelo estar siempre contento de mis actos y de mis obras. Seguramente tenga más errores que aciertos. Pero probablemente, la mayoría de la gente también los tenga. Es algo con lo que todos tenemos que contar. Si no existiera la tolerancia, nadie se hablaría con nadie, siempre estaríamos reprochando a los demás que todo lo hacen mal y nos creeríamos los más perfectos sobre la faz de la tierra. Cuantas cosas funcionarían mejor si tan sólo la mitad de la gente tuviera un mínimo de nobleza apta para ser simplemente una buena persona, o una mejor persona... Tenemos mucha tolerancia que aprender.

lunes, 27 de septiembre de 2010

INÚTILES APARIENCIAS

Blanco o negro. Que más da. No sabemos cuál es el color de la felicidad si lo sacamos de contexto. Piso o casa. Playa o montaña. Siempre tenemos que elegir y pocas veces solemos acertar. ¿Y si lo que nos gusta no existiera como nos gusta? ¿Y si lo que necesitamos no existiera como nos gusta? ¿Prescindiríamos de ello? De nuevo me tengo que referir a la hipocresía, aquella que es capaz de tornar nuestra completa paz y bienestar por tener que escoger un simple color. ¿Qué buscamos aparentar? ¿Y por qué? No somos lo suficientemente maduros como para comprender que tal insignificancia pueda romper nuestras vidas. ¿Nos van a criticar? ¿Y qué? No puedo tener en una misma habitación la pared blanca, la estantería marrón, la mesa trasparente, el ordenador negro, la impresora gris y las cortinas rojas. De la misma manera, no puedo poner pimentón en un plato inventado de arroz, o de pasta, o de pescado... ¿no puedo? ¿No puede estar un edificio antiguo al lado de uno nuevo? ¿No puede un edificio moderno estar en el campo? Aparentemente, sí. Dejará de funcionar mi impresora por ser gris o rosa. Debe ser como el ordenador. Lo dicen las personas políticamente correctas, modernas, que van a la moda. Y antes de tener algo que "no pega", es mejor discutir, llorar, maltratar, gritar, paralear y no comprender. Quizá en unos años, lo antiguo sea tener dos cosas del mismo color en la misma habitación. ¡Seremos catetos! Voy a ir terminando. No vaya a ser que se me rompa el ordenador... por ser negro. Y ahora diréis que soy un racista. Cada vez odio más a quien sólo quiere aparentar. Dejaremos que se sigan pudriendo por dentro. Yo seguiré innovando. Todo lo demás, será como caminar hacia atrás.

domingo, 26 de septiembre de 2010

EL PRECIO DE LA FE

Se acercó llorando como si hubiera perdido a un hijo. Alzó la voz por debajo del murmullo general y dijo: "Sólo quería pasar con mi vela para acompañar a la Virgen". A veces, somos necios por naturaleza. Obviamos lo que nos da de comer. Esta tarde me di cuenta de otro de los errores que tiene la religión: no creer en la gente. Aquella mujer había comprado su vela con toda la fe del mundo y cuando llegó a la Catedral, no la dejaron pasar. Su religión la había herido. Comentaba a los que quisieron escuchar, en aquella abarrotada plaza, que todos los años tiene la promesa de acompañar a la Virgen en su recorrido. Se lamentaba sobre el poder que ejercen algunos que se creen como Dios (nunca mejor dicho), y que Dios me perdone, por pertenecer a un organismo, cofradía, o como quiera que se llame. "Yo voy de traje, llevo mi medalla y me codeo con los políticos y famosos de la ciudad. Yo me muevo por donde quiero, veo a la Virgen cuando quiero, y decido quien pasa y quien no". Y así nos va. La gente sencilla, la gente llana, es quien mueve todo el poder de la Iglesia, tanto en fervor religioso como en poder económico. Si hay quien está donde está es gracias a esa gente que sólo tiene fe y decide seguir a la Virgen con su vela. Gracias a esas personas, otras se sienten importantes. Pero es lo que tiene la religión. Y la política, y el deporte, y el cine, y la prensa rosa... la ignorancia del pueblo hace ricos a aquellos que quizá no se lo merecen. Y la Virgen no va a ser menos. Ojo, que me gustan las procesiones y soy católico, pero odio el cariz que toman ciertas cosas, que por desgracia, cada vez se repiten más. Es el precio de la fe...

sábado, 25 de septiembre de 2010

RETRATOS DE LA NOCHE

Las nubes se mueven, y los pobres, para hacer buenas fotografías en la noche y de la noche, nos tenemos que conformar con jugar con la velocidad de obturación porque no disponemos de un objetivo que tenga una luminosidad grandiosa para poder experimentar con el diafragma. Una vez el diafragma lo abres a tope, solo nos queda experimentar con el tiempo. Y si tardo 20 segundos en capturar una instantánea, el movimiento de esos 20 segundos es captado por la cámara y, aunque el efecto pueda resultar interesante, seguramente no sea el efecto deseado. Cómo harán los elfos para ver en la oscuridad... Imagino que igual que los gatos. Me gustaría tener un objetivo con vista de elfo.

El caso es que anoche, aprovechando la luna casi llena, y que había algunas nubes, salí para intentar capturar el movimiento de la oscuridad. El resultado me ha gustado, y creo que las fotografías son bonitas. Shhh... no digáis nada, que pueden servir para concursos. La Vega de Granada tiene mucho verde. Los paisajes mineros de mi Linares natal también son bonitos. Y esos 140 kilómetros que me separan de mi actual pueblo a mi Linares, están plagados de paisajes verdes y rocosos.

Porque me basta con salir a la calle para tener una fantástica vista de Sierra Nevada al completo. Por eso hace luego tanto frío en invierno. Casi todas las fotos que hay en el blog de paisajes, son de Granada y de Jaén. Espero que os gusten las fotos de anoche. Esto son 4 ejemplos de las 50 fotografías que más o menos saqué anoche. Me encanta fotografiar en la noche y obviar el flash, que lo único que hace es matar colores o quemar fotografías. Espero que os gusten estas fotografías sin flash, y que perdonéis los inconvenientes del movimiento de las nubes.

viernes, 24 de septiembre de 2010

UNA CARRERA INESPERADA

Es probable que los sueños se puedan conseguir. Si he llegado hasta aquí, ha sido paso a paso, sin alzar la voz, sin decir una palabra más alta que otra. En las sombras, con modestia y humildad. Siempre fui así y por mucho que lo intenten, no voy a cambiar. Creo que es demasiado tarde para eso. Prefiero que los protagonistas sean los demás. Prefiero ser como el ciclista, como el atleta, que el equipo que va tapado, pero que será reconocido por su lucha, por su trabajo, por su entrega para con los demás; finalmente, esos suelen tener su recompensa. Quizá sean menos recordados, pero es probable que más admirados. Cuando me apunté, no tenía mucha fe. Cuando vi mi puntuación, me animé pero no me hice ilusiones. Cuando vi el número de participantes, once concretamente, me dije que podría tener mis opciones. Tras la prueba, cuatro fueron eliminados. Y me coloqué en segundo lugar de los siete restantes. Una carrera que me encontré y que, por circunstancias, por mi valía, por mi modestia, por no creerme mejor que nadie, llego al sprint situado en segunda posición. Y aún queda la recta final. Iré, sin alardes, sin afán de superioridad, sin menospreciar a nadie; entonces, seré yo mismo, natural, sensible, sincero; de todas formas, ganará el mejor. Y contra eso, no se puede luchar...

jueves, 23 de septiembre de 2010

LA MUJER QUE DESCONFIABA DE LOS HOMBRES CASADOS

Me pareció verla a lo lejos. Caminaba de puntillas por la ladera de sus ojos. Negociaba una tregua con el borde las nubes que comenzaban a sobrevolar su cabeza. En el fondo, sigues siendo aquella mujer que no deja abrir el cajón de los recelos hacia los hombres casados. Piensas que la fortuna te dio la espalda, nunca supiste saltar las zancadillas de los charcos de agua disueltos por las ruedas de los coches que pasan a gran velocidad. No conseguiste llegar a un acuerdo, así que empezó a llover. Mientras intentaba fijarme en todos los detalles, ella se detuvo en seco. Giró ligeramente el cuello hacia arriba para comprobar la oscuridad de las nubes. Se atusó el pelo y comenzó a andar aligerando el paso. Comencé a sentir las gotas en mi pelo. También en las mejillas... era extraño; el agua tarda en llegar al rostro cuando llueve a nuestra espalda. Quise gritar. Me escondí. No quería que me viera. Seguía siendo, por su forma de actuar, aquella mujer que desconfiaba de los hombres casados. Tan pronto llegó, sacó la llave del bolso y desapareció por la puerta. Quise disfrutar del momento, de la lluvia mojándome la cara. Por una vez, el agua que llegaba a mis labios no tenía ese ligero sabor a mar... Di media vuelta y me marché. Pensé que debía de transcurrir más tiempo. Tenían que seguir cayendo más lágrimas del cielo para curar mi corazón herido... Y allí me quedé, cobijado en aquél árbol que se fue iluminando mientras el cielo oscurecía...

miércoles, 22 de septiembre de 2010

LA CARRETERA ABANDONADA

Esta tarde me hice una infusión un tanto extraña: cola de caballo con menta. Dicen que tiene la propiedad de adelgazar. Adelgazo y me mantengo en mi mismo peso casi sin darme cuenta. Hubo una época, no hace mucho, que llegué a tenerle miedo a la noche. De día me sentía genial. De noche, taquicardia tras taquicardia, quizá el exceso de trabajo empezaba a pasar factura. Sobre todo cuando me tumbaba en la cama. La noche es negra cuando no existe la luz. El pánico, lo fui perdiendo progresivamente. Influyó mucho que abandonara aquel trabajo agotador. Hoy en día, no sé que pensar. No sé si prefiero las noches de verano o las de invierno. Seguramente, las de invierno se aprovechan más, por la simple razón de que son más largas. Odio caminar por la noche de las carreteras poco pobladas, escasamente iluminadas. Acelero el paso para llegar a cada farola... y debajo de aquella íntima luz, me recreo pensando en cuánto tiempo tardaré en encontrar de nuevo ese calor en un lugar distinto, una nueva farola. Tampoco me gusta mirar los coches que vienen de frente; nunca puedo distinguir al conductor. Y si me saludan, me pueden considerar un maleducado...

martes, 21 de septiembre de 2010

A GOLPE DE RATÓN

El ímpetu nos hace obrar de manera sobreactuada en ciertas ocasiones. Aclaremos conceptos. No es lo mismo mandar que sobornar, no es lo mismo mandar que gobernar. Sin embargo, todos estos términos se parecen más de lo que mucha gente desearía. Aunque a otros, no nos engañemos, les guste la idea. Todo vale en el terreno de quienes llevan galones sobre el pecho. No importa el color si cada uno es capaz de sacar su propio beneficio. Las influencias empiezan a notarse a golpe de ratón. Vivimos en la era en la que la tecnología está por encima de todo, en la que en unos pocos minutos has movido los hilos necesarios para hacer y deshacer a tu antojo, usando como arma la astucia, la pena, la compasión o la falsedad, que suele ser la que realmente termina triunfando. El poder se resume en eso. Porque apenas nos queda capacidad de reacción una vez los hechos han sido consumados. A veces pienso que en este aspecto, hubiera sido mejor quedarse en la edad media. Cuando se movía un hilo por entonces, podías estar semanas tranquilo hasta que el mensajero daba señales de vida... si es que las daba...

lunes, 20 de septiembre de 2010

MOTIVACIÓN

Es lo que me hace falta en este momento. Mis sentimientos se van equilibrando, como la entrada del otoño, que llega lentamente. Cuando el cansancio hace mella, paso el día más ocioso; eso no significa que sea menos aprovechado. He notado una mejora progresiva en mis fotografías. Así que hoy me he presentado a tres concursos. A ver si hay suerte. Afortunadamente, las tecnologías avanzan y las mentes también. El porcentaje de concursos en los que puedes presentar las fotografías mediante correo electrónico ha incrementado de manera notable, lo cual facilita las cosas. El trabajo avanza de manera más lenta, pero sé que es hasta que diga: ¡basta! Y entonces, me pondré a piñón fijo. Las tardes de la vida se tienen que estabilizar; las mías, también. He salido tres días seguidos a fotografiar lo primero que me ha apetecido. Eso me ha gustado. A mi parecer, las fotografías han sido realmente buenas. Flores, paisajes, edificios, naturaleza... También estoy más a gusto con mi entorno. Con mi entorno real y con mi entorno virtual, todo hay que decirlo. Leo más, participo más, hago caso de los consejos. Y todo eso para mi es muy importante. Me falta un puntito más para tener esa fuerza de voluntad inicial. Probablemente algo más de sueño, de descanso o de ocio, de abandonar esa sensación que tengo cuando estoy media hora retocando una fotografía digital (por poner un ejemplo) y al finalizar no sentirme como si hubiera tirado ese tiempo a la basura. Un pequeño empujoncito para ponerme a tono. Sólo me falta eso. Y la vida será más fácil...

domingo, 19 de septiembre de 2010

EL DISCÓBOLO

A la pobre estatua no le queda ya nada por lanzar. No recuerdo si era un discóbolo u otro tipo de atlética estatua. De pequeño, imponía ver dicha estatua cuando íbamos a ver los deportes en el complejo deportivo de la ciudad. Muy cuidada no está la pobre estatua. Y es una pena. El comportamiento cívico de los ciudadanos a veces brilla por su ausencia. Cuando era pequeño, yo sentía tanto respeto que llegaba a convertirse miedo con todo aquel que me sacara tan sólo dos o tres años. Eran otros tiempos, teníamos más educación y los pequeños sabíamos el lugar que nos correspondía. Hoy en día, cualquier crío es irrespetuoso con todo lo que le rodea, y se ríe de tí en menos que canta un gallo. La vergüenza se quedó olvidada en las hojas de los árboles del pasado, en los recuerdos del olvido. Los mayores infundían miedo a los pequeños, y nosotros, los pequeños, sabíamos donde estaba el límite que jamás debíamos transgredir. Por eso, encontrar educación, respeto y vergüenza en jóvenes es, a veces, digno de admiración. La nobleza se está perdiendo y el discóbolo, con el paso del tiempo, no tiene más remedio que observar con indiferencia, con la impotencia de no poder hacer nada, mientras el viento y el agua sigue mojando cada poro de su petrifcada piel y siente cómo se va deshaciendo... El tiempo ni siquiera perdona para él.
QUINCE AÑOS ATRÁS...

...salía, como todos los sábados, seguramente para ver el fútbol y después para irnos de botellón. Hoy sábado salí, pero no a emborracharme como antaño, sino a hacer fotografías de mi ciudad por la noche. Parece que fue ayer cuando, en la Plaza de Colón, borracho perdido sentado en un banco, vomitaba mientras algún que otro amigo se preocupaba de mi. Mientras tanto, otros amigos y compañeros de clase vislumbraban a lo lejos a uno de nuestros profesores, algo regordete, y, a grito pelado chillaban y le decía gordo y botijo. El profesor imagino que los escuchó, porque el lunes, cuando estábamos en el instituto, nos lo cruzamos en el pasillo junto a otros profesores, a los cuales comentó: "mirad, los tres más borrachos de toda la ciudad..." Y mis dos amigos y yo nos quedamos con esa fama, aunque duró poco. Todos sabían que era algo eventual, porque no éramos unos jóvenes inmaduros, ya teníamos más edad de la normal en un instituto de secundaria y el tema fue olvidado. Además, nos llevábamos bien con los profesores. Hoy en día, salgo pero para hacer otras cosas, como fotografías, tomar unas cervezas con la familia, o dar un paseo. O simplemente, con estar en casa descansando es suficiente. No quiero decir que todos los jóvenes de hoy sean unos inmaduros... pero los tiempos han cambiado demasiado. Espero que al menos os guste la foto recién sacada de la cámara. En este sentido, la tecnología también ha avanzado...

viernes, 17 de septiembre de 2010

CRUZANDO EL RIO

Buscando motivos para justificar. Buscando causas para demostrar lo contrario. Me es indiferente. Cruzo tantos ríos como son necesarios para llegar a la ribera de tu fatigoso corazón. No hay río en todas las ciudades, pero sí hay ciudades en todos los ríos. En esta ciudad, el río se secó. Seguramente insatisfecho por las idas y venidas de esta civilización. Hoy no quiero divagar más que los políticos sin ideas. Tengo ganas de descansar. Los regalos fueron de menos a más; es decir, el que más gustó fue el menos caro. Y viceversa, como diría alguno... Después, cada uno tendrá su tiempo correspondiente. La maleta fue como tuvo que ser; única y con todo dentro. Conteniendo simplemente lo que tenía pensado. El viaje, justo y necesario. Azul por instantes, debido a los rayos... o debiera decir blanco, ¿no? Al menos, mi coche quedó muy limpio. También me disfracé de guiri en mi ciudad. Le voy cogiendo el gusto a eso de decir en mi casa: "me voy a hacer fotos". Y sin más, salir por la puerta con la mochila a la espalda. A veces es necesario. La fotografía memorizada se olvida demasiado pronto. Vi el Londres del siglo XIX en el casco antiguo, pasé por la casa de Diego (que gran amigo de la infancia...) y dibujé unas nubes en el salón de mi objetivo. Lo que sigue sin gustarme es que me mire la gente mientras hago fotografías por la calle: "¿a qué le saca fotos ese gilipollas?"; debí buscarme una afición más... ¿íntima? Bueno, que cada uno siga cruzando su río, que el mío no es profundo pero tiene una anchura considerable.

jueves, 16 de septiembre de 2010

REGALOS

Debo confesar que se me da rematadamente mal regalar objetos materiales cuando llega una fecha señalada. Sabiendo que estadísticamente hablando está demostrado que la mayoría de ellos no los quiere quien los recibe, procuro evitar onomásticas y reyes magos en la medida de lo posible, intentando evitar de esta manera el cinismo y la hipocresía de tener que fingir que algo nos gusta porque sí. Simplemente. Si no nos gusta, pues no nos gusta, y si además, no nos hace falta, el objeto en cuestión servirá únicamente para coger polvo. Por eso, cuando busco regalar algo, no encuentro lo que deseo. Y suelo desear algo especial, que la persona no olvide el regalo, algo nostálgico, con valor sentimental, o que pueda adquirir el mismo con el paso de los años. Es una ventaja cuando llevas varios años sin regalar nada a una persona, porque con el paso del tiempo uno va ganando nobleza y puede encontrar algo digno para regalar. A veces, no entiende que un regalo puede ser la simple presencia de estar con quien en ese momento tienes que estar, una llamada telefónica, una demostración de que existimos, de que nos acordamos de ellos, y que un paquete de caramelos o un simple libro, servirá si al cumpleañero le gustan los caramelos o le gusta leer. No regaléis cosas que luego irán a la basura; ni cosas que luego no serán valoradas. He visto gente que regala más de 100 euros en un objeto, con la mayor de las ilusiones, y que jamás han visto su regalo ser usado. Regala comprensión, regala tiempo en vez de quitarlo innecesariamente. Son regalos de corazones nobles.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

EN MEDIO DE LA NADA

Me niego a volver a dar otra definición de lo que es el egoísmo y de cómo se podría evitar. Creo que por mucho que me esfuerce, el que no es capaz de comprender, no es capaz de comprender, y quizá sólo me quede asumirlo. Ni siquiera busco que piensen en mi, ni siquiera eso... y eso es lo que me entristece más. Cedo, hago, acepto, comprendo y evito sacar a flote las cataratas de la pena para que los demás no sientan pena de mi. Aún así, creo que se me nota. Por eso, llega un momento en que uno lo ve todo absurdo, se vuelve insensible, sin querer cortar los hilos que mueven mis pensamientos, mi cuerpo, cual simple marioneta. No me quiero repetir, pero mientras existan las apariencias, mientras que uno tenga que sacrificar su felicidad por el bien de algo, de un concepto, aún un tanto difuso, seguiré teniendo días melancólicos y apagados, y días algo más luminosos, aunque una simple farola no bastará para sacarlos adelante. Quizá sea un tonto al pensar que el amor consiste en comprender y luchar por un conjunto de cualidades que se fusionan en una sóla. Quizá no estoy sabiendo hacerlo bien, o simplemente mi concepto de amor es equivocado; en este caso, ¿qué es el amor? ¿Poseer a alguien como el que posee cualquier objeto material? Uso el objeto cuando quiero, y cuando no quiero, lo dejo en un cajón. En ese caso, el amor me está defraudando...

martes, 14 de septiembre de 2010

LA MALA DE LA PELÍCULA

Llevo unos días inmerso en la tristeza y en la nostalgia. No hago más que pensar en ciertas palabras que cada cierto tiempo, no siempre constante, me repite mi madre. "Las madres de los maridos somos las malas de la película". Mi propia abuela, su madre, ya se lo decía: "un hombre tiene dos madres: la que la pare y con la que se casa". O algo parecido. Lo cierto es que no deja de tener razón. Para su desgracia, yo no tengo hermanas; es decir, mi madre no tiene hijas. La verdad, intento sentir el dolor que ella exterioriza, pero me resulta algo imposible para mi de comprender. Sí entiendo sus razones y motivos, sus iras y frustraciones, incluso sus consejos, por el bien de sus hijos, que yo el primero a veces no puedo seguir, o no quiero por el bien de algo en lo que aún creo. Pienso que ni yo mismo lo sé. Lo que me duele es la poca comprensión que sé que a veces tengo con ella. Es imposible contar el número de formas de sufrimiento que tiene la gente. El mío es distinto al suyo. Y ahora, que se acerca su cumpleaños, quisiera cumplir sus sueños de alguna manera especial. Pero me da la sensación de que esos sueños se pueden tornar en lágrimas, bien de sus hijos, bien de las mujeres de sus hijos. Y a buen entendedor... Lo que sí quiero dejar claro es que en una de las cosas que pensamos igual, tanto mi madre como yo, es que las madres de los hijos son iguales que las madres de las hijas. Y esto seguro que hay otras madres que lo saben bien, aquellas que saben cómo aprovecharse de esta circunstancia... Pero en todas las carreras, existen paredes contra las cuales estrellarse. Al tiempo. Seguiremos meditando, yo el primero; no siempre tiene por qué salir cruz en la moneda...
FOTOVIDEODESIGN

Con tanto ajetreo, he olvidado comentar que el sábado añadí una nueva galería fotográfica a mi página web de fotografías; esta vez, como prometí, son fotografías de la única vez que mi cámara me ha acompañado fuera de España, aunque no la que tengo ahora... La primera parada del crucero la hicimos en Túnez, así que ya están puestas algunas de las fotos en la web. Gracias.

http://www.fotovideodesign.260mb.com/sidiBouSaid.html

lunes, 13 de septiembre de 2010

REGRESO A LA INOCENCIA

Regreso a la Inocencia. Amor. Devoción. Sentimientos. Emoción. No tengas miedo de ser débil. No seas demasiado orgulloso para ser fuerte. Simplemente, mira en tu corazón, amigo. Eso será el regreso a la inocencia. El regreso a la inocencia. Si quieres, entonces comienza a reírte. Si debes, entonces comieza a llorar. Sé tú mismo, no te escondas. Simplemente cree en el destino. Que no te importe lo que diga la gente. Sólo sigue tu camino. No te rindas ni pierdas la oportunidad para regresar a la inocencia. Regreso a la inocencia. Eso no es el comienzo del final, es el regreso a ser tú mismo, el regreso a la inocencia.

Mi osadía se atreve hoy a traducir la letra de una gran canción, de un gran grupo. Magnífico video de uno de mis grupos favoritos (no todo va a ser rock clásico de los ochenta, por algún lado se me tienen que escapar las notas sentimentales...). Enigma. Magnífico video en cámara lenta y hacia atrás en todo momento. Sinceramente, desconocía la letra de esta canción, pero creo que no me ha costado trabajo traducirla porque la belleza de la misma radica en su propia simpleza. Si alguien se atreve a traducirlo de una manera más efectiva, o bien, mostrarme algún error, pues no soy experto en el inglés, se lo agradecería.

Enigma es uno de esos grupos que te da fuerza y a la vez te pone sensible. Y esta tarde quizá tenga ambos sentimientos. El mensaje cala y creo que en algún momento de nuestras vidas deberíamos volver hacia atrás para recuperar lo que todos perdemos tarde o temprano y de una manera involuntaria: la inocencia. Al menos, es mejor que ver tu vida como una película en apenas unos segundos. Después, ni siquiera podremos comentar los mejores momentos. Es lo que tiene el directo.

domingo, 12 de septiembre de 2010

EL HOMBRE DEL MAR

Allá donde la vista nos alcanza, allá donde los brazos se extienden por encima del horizonte, allá donde nos esforzamos por no llegar nunca jamás, únicamente allá, el mar deja de existir. Anoche vi la desesperación en las pupilas de un hombre. Cabizbajo, sentado en un banco cualquiera de una urbe cualquiera. Por su forma de vestir, parecía huido, desorientado, pensando cuál sería su siguiente paso, con una pequeña bolsa de viaje en la mano derecha cruelmente sujeta por temor a perderla. La tristeza bordeaba la copa de su pequeño sombrero. El hombre del banco es el mismo que el hombre del mar. Únicamente, éste tiene un banco infinito en forma de orilla pintada de arena. Desconocemos cuánta gente debe estar al borde del abismo, debatiendo si tirarse para ver de qué forma puede desaparecer. O bien, si debe dar un paso hacia atrás y buscar una nueva arena que le sirva de camino, aún por decidir. El caso es que cada día descubrimos misterios imposibles de resolver, vivimos situaciones patéticas inevitablemente evitables, pero que no por eso dejan de existir. Siempre habrá alguien en un banco meditando cuál será su siguiente paso. A mi me recordó un poco al protagonista de mi futura novela... La frecuencia es algo que no se puede medir.

sábado, 11 de septiembre de 2010

NUNCA

Hoy miento y mañana quiero ser tu amigo. Es preferible no tener recuerdos a tener mala memoria. Nada es como imaginamos, siempre terminamos cayendo en la rutina. Hablando de cuentos... de quien no tenga corazón, jamás me creí alguno de ellos. Nunca. Desechos de la sociedad. Amigos hasta la muerte, el colmo de la desfachatez. Entonces volvemos la vista atrás y nos damos cuenta de que no nos arrepentimos de nuestros actos, siempre fueron limpios y sinceros, puros y verdaderos. Lo que estorba, sea como sea, empleando las peores artes, hay que eliminarlo. Sin ensuciar la conciencia de quien obliga, pero que tiene el mismo miedo que un gladiador antes de salir a la arena. Una vez, confié tanto en la gente que llegué a pensar que podían a ser como yo. A base de confiar, aprendes que nadie confía, nadie cree, que nunca vas a estar bien visto por todos. Es un círculo vicioso, podrido por la mente, escondido en las sombras que producen a la luz de un par de velas. Tú no te fías de él. Él no confía en mi. Y yo desconfío de tí. Señores, que la vida da muchas vueltas. De ahí mi manía a las norias. Y todos los días, se nos presenta alguna oportunidad. Sólo hay que esperar a que salte la liebre...

viernes, 10 de septiembre de 2010

UNA CARTA PARA MÓNICA

A Mónica la conocí en aquellos tiempos en los cuales el chat era diversión y el messenger un completo desconocido. En aquellos tiempos, el precio de internet era el de una llamada local, y existía un programa que en forma de icono se situaba al lado del reloj y te decía los minutos y las pesetas consumidas en dicha llamada. No sólo conocí a Mónica; también a Olga, María, Nerea, Paula, Rocío, Esther, y un largo etcétera en unos tiempos donde los blogs no existían, las webs con fotografías eran todo un lujazo y los buscadores apenas encontraban nada. Mónica, natural de Valdemoro, es la única de todas aquellas que con su perseverancia se ha ganado un rincón en mi corazón, siempre me escribe, es de las pocas personas que me felicitan por mi cumpleaños, y también la Navidad, siempre fue sincera conmigo en sus charlas, ahora en sus cartas, diciéndome en todo momento lo que buscaba, como era, como estaba, sus problemas, sus inquietudes... y yo con ella también. Desde Navidad no le escribo a Mónica, y hoy me propuse que no pasara más tiempo. Quiero estar más comprometido con la gente que lo merece, y Mónica es una de esas personas que en verdad lo merecen. Además, se acerca su cumpleaños. Y que mejor ejemplo, que la foto de la carta que le acabo de escribir. El lunes, destino Madrid... por cierto, que después pagaba religiosamente a mi madre el importe de la conexión. Cien pesetas diarias de media, por aquella época, algo más de una hora. Y ahora nos quejamos cuando se va la conexión. Qué desagradecidos...

jueves, 9 de septiembre de 2010

CON EL PASO DEL TIEMPO

Las sombras se reflejan en cada poro de nuestra piel. Gris. Lleno de dolor. Lleno de rabia. Esperando oportunidades. Desaliento. Miradas de reojo, espiando al vecino de abajo. Pestañas mojadas, desgastadas por la erosión del agua. Perdón; del llanto, agua con sabor a sal. Con el paso del tiempo, ves cómo te sale pelo en la cara; la luz baña medio rostro. Te alejan de tus seres queridos. O se aleja uno mismo. Un pelo blanco, cano, escandaloso. Las arrugas esperan su turno. Es cuando recordamos esos momentos en los que las madres nos dicen que están deseando que crezcamos; en que los abuelos nos reprochan que algún día nos acordaremos de ellos. Con el paso del tiempo, cada vez anhelamos más, al tiempo que cada vez podemos menos. Con el paso del tiempo, envidiamos a nuestros hijos, sobrinos, nietos, valoramos el precio de un juguete... seguramente, ansiamos jugar con él. El verano es más otoño y la primavera no tiene fin; la vida pasa a ser un recuerdo de un invierno eterno, un recuerdo tras otro. La tristeza cambia de abrigo y hace las maletas rumbo a nuestro interior. Con el paso del tiempo, sollozos de niño se convierten en deseos de madre. Apenas podemos disimular. Quien pudiera cumplir nueve años todos los meses de abril y mayo. Parece que el gris le gana la batalla al color, cada punto es una historia, cada gesto, una utopía, cada dolor una cuchilla de seis hojas. Siempre tendré tres años más que tú, o tres años menos que tú. Quizá seis. Quizá me adelantes; buena señal. Peculiar forma de escupir la tristeza. Que más da, cuando ni siquiera una simple fotografía nos respeta con el paso del tiempo...

miércoles, 8 de septiembre de 2010

ALTO RANGO DINÁMICO

Aunque no es una fotografía excesivamente apropiada para aplicar este tipo de técnica, debo reconocer que, cuando menos, me ha sorprendido. Al fin entiendo un poco mejor cómo sobreexponer y subexponer fotografías, el mejor uso de ISOs altas y/o bajas y la forma de medir la luz al tomar una fotografía. Las fotografías de alto rango dinámico son aquellas que tratan de captar la luz que nos rodea de la misma manera que la puede percibir el ojo humano. Y eso se consigue con un post-revelado una vez realizadas las fotos en la cámara. Con un mínimo de tres fotografías, se puede conseguir de una manera bastante eficiente.

Evidentemente, debemos realizar las tres fotografías en la misma posición, por lo que un trípode o apoyo es fundamental, y cada una de las fotografías, tendrá unos valores distintos de exposición, bien modificando la velocidad, el obturador, las sensibilidades ISO... o todo a la vez. En la primera fotografía vemos una foto normal con tonos medios. La foto está bien, aunque la mesa nos queda algo clara por los rayos del sol que recibe a través de la ventana. No se pueden apreciar esos detalles. También hay zonas oscuras, como el estante donde se sitúa el dvd y la pantalla del televisor.

La segunda fotografía está sobreexpuesta, más clara de lo normal para captar las zonas oscuras con mejor detalle, que son las que antes comenté, la zona del dvd, la tele y la vitrina donde se guardan las tazas. Evidentemente, perdemos todo el detalle de la mesa y la foto es, en sí, demasiado clara. Esta tercera fotografía está subexpuesta, más oscura de lo normal. Podemos ver ahora con claridad los rayos que inciden en la mesa, pero el resto de la fotografía está oscura, incluso hay zonas que hemos perdido todo el detalle, las zonas más oscuras de la fotografía, el dvd, la vitrina, el televisor...

Y ahora viene la fotografía de Alto Rango Dinámico, tras un proceso a las tres fotografías anteriores, podemos ver cómo se aprecia con claridad todo detalle de la fotografía. Las zonas oscuras se ven bien, las zonas claras se ven bien y los detalles son asombrosos, sobre todo la madera de los muebles, el reflejo de las cortinas en el cristal de la vitrina, los rayos de sol en la mesa... para ser la primera prueba que hago, me ha gustado el resultado. La madera detrás del dvd ha quedado genial. Ahora tendré que probar en paisajes intentando que el cielo salga azul y los árboles verdes usando esta técnica, sobreexponiendo y subexponiendo para que en varias fotografías, pueda captar todos los detalles que el ojo humano capta a la primera si tener este problema. Una pena que la perra se haya movido un poquito... Como siempre, podéis pulsar en las fotos para ampliarlas y verlas con más detalle.

martes, 7 de septiembre de 2010

MÁS PASOS

Ampliando el tema de ayer, desde el viernes, que grabé video con mi cámara digital, una de las novedades de esta nueva cámara, he estado montando una especie de corto donde no salen actores (porque no tengo voluntarios...) pero que al menos consigo mi objetivo: probar la calidad de imagen de la Nikon D90 y practicar un poco con la edición de video, que desde que dejé de trabajar en la televisión, la tengo algo olvidada. El video ni es una maravilla ni está perfecto técnicamente hablando, pero para haberlo hecho en dos días (entre otras cosas) tampoco me voy a quejar. Espero en un futuro grabar historias, cortos, etc..., que es algo que me gusta más. Es como haber escrito un texto con muchas fotos. Un texto en un video. Y que además, tiene que ver con mi última entrada.

lunes, 6 de septiembre de 2010

PASOS

La curiosidad mató al curioso, porque no todos los gatos padecen este instinto ni todos los animales son capaces de justificarlos. Y no olvidemos que los humanos somos los animales más pseudo-inteligentes que existen. No hay nada que nos excite tanto como el saber dónde termina algo que hemos visto empezar. Como unos simples pasos en la arena, unas huellas en la pintura del mar, unos sentimientos en la orilla de nuestro corazón. Yo te sigo, él me sigue y tú lo sigues a él; sin desfallecer, pensando en llegar al final, pero nunca deseándolo. Sintiendo el agua por entre los dedos mezclados con la arena, con las piedras, con el sonido de las olas. Ahora, que finaliza el verano, llega el momento de valorar los momentos perdidos y los olvidados. Los momentos malos y los menos malos, intentando no olvidar los buenos cada día que pasa. Te recordaré como un verano más. Simplemente.
En el fondo, no somos más que pasos, dirigidos hacia ningún lado en concreto, pero necesarios para que la vida tenga un final. Nadie sabe donde estará su último paso, su última zancada ni el tamaño de ésta. Y mientras caminamos, somos incapaces de observar a nuestro alrededor, se nos escapan los matices de todo aquello que nos rodea, impasible, estático, erosionado por el viento, ignorado por la velocidad a la cual movemos los pies. Dudo que exista algo más exótico que un pie normal y corriente de cualquiera que se atreva a caminar por la ciudad. O por el pueblo. O por el campo. O por la playa. De nuevo, tus pasos, me han llevado hasta aquí, y ahora, tras una pausa, volveré a trazar un nuevo camino, sólo, acompañado... no sé. Depende de a dónde te lleven tus pasos...

domingo, 5 de septiembre de 2010

RUIDO Y TIEMPO

A propósito. Así es cómo hacen las cosas la mayoría de las personas. Creo que lo necesitan para ser felices. Necesitan sentir que el alma les duele a todo el mundo excepto a ellos. Supermanes de la vida. En fin, creo que es un tema que ya he comentado varias veces y que no se hunde, como un corcho en el agua. Siempre sale a flote. Hoy estuve pensando acerca de la cantidad de cosas que se me vienen encima a partir de esta semana, y en cierto modo, quiero tenerlas más o menos controladas. Así que he estado reflexionando y voy a intentar seguir un horario, si no a rajatabla, sí que al menos debo establecer mis prioridades y dejar que éstas sean las que marquen el ritmo de dicho horario. Por supuesto, pueden venir imprevistos; procuraré tenerlos también en mente. Lo que no merece la pena es preocuparse por ciertos problemas que el paso del tiempo irán colocando en el lugar que les corresponde. Creo que con un poco de organización puedo conseguirlo todo. Aunque también necesitaré apoyo, tiempo, comprensión, equilibrio, distracción... quizá pido demasiado. Mucho ruido y... pocas nueces (o tiempo...).

sábado, 4 de septiembre de 2010

LA BELLEZA

Todo aquello que es real, se puede considerar bello. Y todo aquello que es irreal, se puede considerar menos bello, una belleza obligada. No me gusta posar para una fotografía. Si estoy siendo forzado a ser como no soy, las facciones del rostro se muestran pálidas y poco verdaderas. No niego que haya gente que no sirva para posar. Es el trabajo de las modelos y los modelos. Pero aún así, si la fotografía capturada ofrece una pose natural, sin saber que estás siendo fotografiado, el valor de la misma será el doble. Aprecio más aquella belleza que nos dice que la fotografía no estaba preparada para el objetivo de la cámara. Es una belleza interior, íntima, mostrando todo lo mejor que uno mismo para con todo lo que nos rodea, y no para una simple cámara que, al fin y al cabo, lo único que hace es captar la luz y mostrar los colores en un papel o en una pantalla. Hay muchas clases de belleza, pero yo me quedo con la auténtica. La que una vez captada, no se puede repetir.
NUEVAS TÉCNICAS

Intentando mejorar mi técnica en la fotografía, hoy, de nuevo, me fui a realizar más fotografías para seguir con esta práctica que, como todo, llevará su tiempo. Por fin conseguí un buen libro de fotografía, donde enseñan cómo sacar partido a la cámara, al formato en bruto que ésta utiliza para almacenar las fotografías y al posterior pre-proceso de la imagen. No es el típico libro o video que explica lo que es el diafragma, el obturador, la sensibilidad... Buscaba algo así desde hacía un tiempo... La foto adjunta aún no tiene estas nuevas técnicas aplicadas que el libro explica y que trataré de aprender lo más rápidamente posible. Sin embargo, aunque ya he comenzado a leer y lo he ojeado prácticamente entero, sí puedo decir que la foto adjunta está muy mejorada con respecto a la original con apenas cuatro conceptos que he leído de lo poco que he ojeado. El libro promete, y espero leerlo rápido. No he hecho fotos como para poner una nueva galería de Granada en mi página de fotografías, pero sí he aprovechado para grabar videos y procuraré, en breve, experimentar con los mismos y subir alguno a dicha web. Y tras una tarde muy agitada, con calor, desde las 17 horas caminando hasta las 21 y la posterior compra, realización de cena y demás, me han dado las tantas y mis pies piden a gritos llevarme de una vez a la cama para descansar. Que así sea.

jueves, 2 de septiembre de 2010

ARTIFICIOS Y DESPROPÓSITOS

Fin de fiesta. Caminando por las basuras de la tolerancia, esquivando plásticos asesinos, decidí acabar con la situación de una vez por todas. Al final, han sido capaces de pinchar con la punta de un alfiler la pluma que guardo en mi alma, el desazón que atraviesa mis tormentos. Artificios fáciles de crear pero difíciles de creer. Han sacado punta al despropósito de terminar creyendo que no creo en nada. Nada más artificial que un fuego mal creado, que la ilusión quebrantada por los deseos del infeliz. Nadie puede permitirse esos lujos cuando ni siquiera se le tolera, al menos, un simple deseo. Por eso no diré a nadie donde iré, ni por cuanto tiempo me iré. Ni mucho menos, el por qué. ¿Para qué? No se puede intentar evitar lo que es inevitable. El viajero se sintió, por una vez, libre de serlo, de ir al lugar donde se tiran las cerillas inútiles, aquellas que ya han ardido. Pisando el suelo de los caminantes, de los viandantes que desconocen la identidad de todos aquellos con los que se cruzan por la calle. Con dos mochilas a sus espaldas, la de la libertad y la de la felicidad, gastando sus momentos en hacer... nada. O todo. Todo lo que quiso hacer mientras era preso de las zancadas de la gente. De todas las zancadas excepto de las suyas. No olvidemos que la belleza se encuentra en todo aquello que nos gusta, por eso nunca puede ser algo plenamente bello a la vista de todos. Aunque el tema de la belleza lo trataré otro día... quizá mañana, cuando vuelva a ponerme en la mente de mi viajero particular.
FOTOVIDEODESIGN

Nueva actualización de mi web de fotografías. He añadido una galería de las fotos que hice en la recién terminada Feria de San Agustín de Linares. Atracciones y Cabalgata básicamente. Por mi cabeza ronda la idea de hacer un pequeño cortometraje, en cuanto tenga ideas lo subiré y estrenaré la sección de video, mientras tanto en un par de semanillas tendré lista otra galería, esta vez será de algún lugar de fuera de España, que aún no tengo decidido. Gracias por vuestras visitas.

http://fotovideodesign.260mb.com/feriaLinares2010.html?ref=nf

miércoles, 1 de septiembre de 2010

ALFOMBRAS DE ARROGANCIA

No me sorprende tu arrogancia. Burda como la vanidad del camino que caminas, excesiva como la soberbia de tu prepotencia. Se ve en tus ojos la falta de empatía. Pero los narcisitas no se dan cuenta de eso. Mostrando la más dulce de las sonrisas escondes la más patética de las realidades. Sí, esas realidades que no quieres creer. Qué fácil es esconder la cabeza como los avestruces. Seguramente hay personas incapaces de reflexionar sobre sus actos porque se piensan que son todos perfectos. ¿Cómo es posible que la soberbia no tenga fin? Los límites son infinitos y el derecho de seguir fiel a su egocentrismo es tan cierto como que el cielo es azul. Serpiente con lengua venenosa, culebra con piel de inocente, de mirada cautivadora, de expresión tierna y facciones recalcadas en la dulzura de la edad consumida. Qué bien sabes maquillarte, que bien te maquillan los viaductos de la sociedad, que te colocan donde exactamente quieres que te coloquen. Y es que no hace falta decirlo: la que vale, vale; la que no vale, muestra todos sus sucios trucos para hacer creer que es la mejor. Sigue caminando por alfombras rojas, despedezando todo aquello que se te ponga por delante. Mientras vayas en tu alfombra, te crees inmortal. Qué pena que la alfombra por la que caminas esté tan sucio como tu alma... tranquila: procuraré no pisarla, evitaré tu veneno y esquivaré tus garras.