martes, 17 de agosto de 2010

ZANCADAS CORTAS

Cuando dos personas quieren andar a la par, pero están acostumbradas a caminar a ritmos distintos, ambos deben de poner de su parte. El que camina demasiado rápido debe frenar y caminar lo más lento posible. El que camina más lento debe esforzarse para mantener un ritmo más vivo. Porque el que va más rápido no quiere ganar y el que va más lento no quiere perder. Sin embargo, a veces es imposible mantener un ritmo tan lento como la persona lenta pretende. Y cuando no se puede, no se puede.

No sé muy bien a dónde quiero llegar hoy exactamente. Lo único que pretendo decir es que la vida se compone de ritmos. Nos podemos esforzar en tener un ritmo para ir acorde a otras personas, pero esas personas también se tienen que esforzar para seguir nuestro ritmo. Y si no se puede seguir el ritmo, ya sea por ser demasiado rápido o demasiado lento, no pasa absolutamente nada mientras sea respetado. Lo importante es llegar a la meta, y esa es la sensación que me da... que hay gente que no quiere llegar a la meta. Si no fuera así, no existiría el deporte, porque el que sabe que va a perder no competiría, y esto no es así. Como se suele decir, lo importante es participar. El que no quiera participar, que se vaya, los demás tendremos más espacio...

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