martes, 10 de agosto de 2010

TIEMPOS SIN DUEÑO

Todos tenemos el mismo tiempo para hacer las mismas cosas. Otra cosa es que dicho tiempo esté organizado de la misma manera para todos y cada uno de nosotros. Aproximadamente, podemos decir que todos tardamos más o menos lo mismo en comer, en dormir, en trabajar y en las tareas diarias. Estos tiempos son dueños del reloj, son obligaciones y responsabilidades inevitables para la gran mayoría de nosotros. El resto del tiempo es tan valioso como el oro. Deberíamos dedicar algo de tiempo en pensar en qué gastar este tiempo tan preciado y del que todos deberíamos ser los únicos dueños y decidir su uso exclusivo. No es culpa de nadie que cada uno no sepa organizar de manera correcta el tiempo de ocio. La mala organización del tiempo libre de una persona puede implicar el gasto innecesario y egoísta del tiempo de los demás. A eso me refiero cuando hablo de tiempos sin dueño. Minutos exclusivos de cada uno, libres de aprovechar por cada uno y libres de ser por los demás. ¿Se pueden compartir dichos minutos? Evidentemente... pero siguen siendo libres...

3 comentarios:

  1. La cuestión del tiempo es muy relativa, y más para organizarla, puesto que cada uno de nosotros tiene diferentes prioridades para ocupar esos momentos ociosos.

    Por mi parte me encantaría poder disponer de todo el tiempo que quisiera para algo tan básico como dormir. Me haría falta un día entero para ponerme al día (valga la redundancia)

    PD. espero me visite alguna vez en mi rinconcito, caballero, que no se sabe nada de usted. Besos de una damita victoriana

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  2. Gracias por su comentario, estimada dama. Que no escriba comentararios en su riconcito no significa que no lo visite.

    Yo pienso todo lo contrario que usted: ojalá no tuviéramos que dormir, más tiempo para otras cosas... eso no significa que no me guste dormir. Pero únicamente lo estrictamente necesario. Saludos.

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  3. Estoy de acuerdo contigo,Manolo,dormir...lo justo. La vida hay que vivirla a tope, haciendo lo que verdaderamente té guste, siempre que puedas, todo lo demás, es tiempo perdido.

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