sábado, 28 de agosto de 2010

SAN AGUSTÍN

La verdad, para ser sincero, debo reconocer que tanto de pequeño como en mi adolescencia, nunca me gustaron las manzanas bañadas de caramelo de la Feria. Hoy en día reconozco que están buenas, pues me gustan las manzanas y el caramelo. Sí que me gusta y me gustó siempre el algodón. Las fiestas de un pueblo o de una ciudad se resumen en eso: salir y pasear, contemplar el disfrute general de la gente, montándose en los carruseles, comiendo en los bares de la feria, comprando turrones o bebiendo vino en los puestos habilitados para ello. Cuanto más grande es el pueblo, más cantidad para poder elegir, más casetas, más puestos; pero eso no implica mayor calidad ni el hecho de poder hacer mejores cosas. Terminamos haciendo lo mismo en todas las ferias. Es la nostalgia la que hace que sintamos vivir las fiestas de nuestros pueblos de manera distinta a las de otros pueblos que conocemos menos. Hice más de cien fotos del recinto ferial, de atracciones, puestecitos, casetas... ¿para qué? Pues no sé, simplemente por afición, por que es la feria que he vivido de chico, es algo que, de nuevo, nos transporta al pasado, y dentro de cinco años, de diez o de veinte, por algún dvd o cualquier tipo de disco que aún no se ha inventado, me encontraré una carpeta con la fecha de hoy. Y me gustará ver su contenido. Me emocionaré, recordaré momentos mejores, compararé... y quizá use alguna de esas fotos para una nueva entrada del blog, o para un cartel, o para un diseño... Además, sabré que el año 2010 estuve el día de San Agustín en mi pueblo. Lo que no sé es dónde estaré la próxima vez que vea estas fotos...

2 comentarios:

  1. La ultima frase ha sido una buena y certera filosofía. Nunca creas que lo que haces es un sinsentido, porque si lo tiene mínimamente (aunque lo comprendas sólo tú) es ya suficiente.

    Se me hizo la boca agua con esa fotografía (soy una golosa empedernida, la niña que aún queda dentro de mí jeje). Las nubes de azúcar, las garapiñadas, las manzanas que te ponían perdido... lo recuerdo como si fuera hoy mismo. Y que conste que en las fiestas del pueblo soy de las que se calzan las zapatillas y ropa cómoda para patearla toda y subir en las atracciones, aunque claro... a mí nunca me verás en taconcito por muy de postín que sea la ocasión. ;D

    Besos caballero

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  2. Recordar siempre es bonito, aunque se piense que los tiempos pasados fueron mejores. Yo creo, que lo importante es vivir el presente lo mejor posible, y no hacerte mala sangre con los recuerdos.

    Hay que pensar el futuro,y mirar siempre hacia adelante, con esperanza...

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