jueves, 26 de agosto de 2010

A CÁMARA LENTA

O todo lo contrario. La necedad aparece distante y se acerca a la velocidad de la luz. Se me pasan los días como a cámara lenta. Siento cada vez más el vacío en mi interior. Y lo vuelvo a sentir de nuevo. Las lágrimas no quieren salir de su escondite por que se van a sentir tan vacías como el que las hace nacer. La vida se compone de ilusiones. El que tiene más ilusiones, tiene más ganas de vivir; si te quitan ilusiones, te quitan los deseos de continuar adelante. Choco por dentro. Una ilusión choca contra el tiempo, otra contra las imposiciones, otra contra la sinrazón... y si en el choque te estrellas, nunca saldrás a flote. Ahora sí. La melodía de una flauta que interpreta la tristeza hace mella en los latidos del alma. Me asomo a la puerta y apoyo la espalda contra la pared, contra la nada del silencio. mis ojos tiemblan, contemplan la luz de la bombilla y pienso en el viaje de un día aún por determinar. Mis ánimos flaquean, mis fuerzas se reparten entre el querer y el poder, y siento que mi vida tiene cada vez menos sentido. La flauta se apaga y con ella el poder de seguir despierto en cualquier momento que podamos imaginar. Es como si todo fuera a cámara lenta, tan lenta que cualquiera que se esforzara un poco me podría leer hasta la mente. Pero queda poca gente que sepa esforzarse en algo que realmente merezca la pena.

3 comentarios:

  1. ¿También lo has sentido?

    Yo personalmente llevo casi todo el verano viviendo en cámara lenta, como si una mano invisible le hubiera dado al "Pause" en el mando a distancia de mi vida. Siento que me ralentizo, que me falta el ánimo, que los pies apenas se me levantan del suelo y cuando lo hacen es arrastrándose cansinamente. Me siento cansada, como si mi cuerpo fuera demasiado burdo para la densidad del aire, como si respirar fuera un trabajo enojoso y como si al final del camino estuviera la ya abierta fosa hacia donde me barren los días impíos.

    En mi cabeza no resuena la melodía de una flauta, sino de un lejano pianoforte, y a veces ya ni soy capaz de distinguir las bellas tonadas, el ruido de algún molesto claxon o el incesante timbre del móbil han conseguido ocultarla momentáneamente.

    Hay poca gente que sepa, quiera esforzarse, pero alguna queda. Ánimo.

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  2. Te has expresado mejor que yo para expresar lo que siento... y no es que no haga cosas y desaproveche el tiempo, si no todo lo contrario, es como tener la necesidad de derrochar segundos para luego recuperarlos y sentirme activo...

    Aprende a tener el móvil silenciado, para que el resto del silencio se haga aún mayor y el tiempo se detenga de forma exasperada...

    Igualmente, ánimo y gracias, como siempre, por tus palabras. Besos.

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  3. Hay muchas personas que se sienten así, y yo soy una de ellas.Me gustaria saber expresar lo que siento, lo mismo que vosotros dos, pero no sé hacerlo.

    Un saludo muy cariñoso...

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