miércoles, 30 de junio de 2010

EL SEXO DE LAS FLORES

Sabemos que las flores son hermafroditas en su mayoría. Al menos yo me voy a quedar con esa idea. Ni soy un experto en el tema ni me interesa, ni mucho menos voy a estar media hora investigando en la wikipedia informándome del tema. Con un par de minutos ya he leído lo que tenía que leer. Hoy quiero dar mi apoyo a todas aquellas personas que adoran, quieren, aman, desean a personas de su mismo sexo. Además, estamos en fechas indicadas, si no me equivoco. Ojalá no existiera el día del orgullo gay. Sería señal de que hemos superado la intolerancia y el menosprecio. Igual que no existiría el día contra la violencia de género (porque no hubiera malos tratos) o el día mundial del alzheimer o del cáncer (porque no existieran dichas enfermedades, ni ninguna otra, por poner algunos ejemplos...). Sinceramente, la tendencia sexual de mi vecino, conocido, amigo, familiar o quien sea no es de mi incumbencia ni me preocupa en exceso. Lo que no me gusta es que no haya respeto y que exista la intolerancia. El ser humano se destruye a sí mismo cuando no respeta su propia libertad. Mentes cuadriculadas y antiguas que se preocupan más por seguir la flecha de lo que nos imponen que de su propia felicidad. Mi fé es simplemente eso, fé. No confundamos la fé con la religión, en pleno siglo XXI donde la ciencia se encarga día a día de abrir las mentes más abiertas... y desgraciadamente, cerrar aún más las que ya están cerradas. La religión sigue siendo el miedo a lo desconocido. Dos personas se aman. Eso es lo que importa. No importa la edad, las creencias religiosas o políticas, la estatura, el color del pelo... ni el sexo. No importa. Se aman. Igual que las flores, que a pesar de ser todas bellas, permanecen juntas y crecen juntas. Y que más da... si se quieren. Y desde los principios de la humanidad tenemos este problema, el mayor de los problemas, aquél que escribe la historia del mundo... el NO respeto. Y siempre será así.

martes, 29 de junio de 2010

NO ESTAMOS LOCOS...

...que sabemos lo que queremos, como dice la canción. Pocas cosas me irritan tanto como que me den la razón como a los locos. Cuando la autoridad se disfraza de soberbia y te imponen normas absurdas que, sin saber ni cómo ni por qué, no has cumplido. Y sin embargo, sí se sabe el cómo y el por qué de este incumplimiento, debido a que la propia autoridad quiere ejercer tanto control que se olvida de sus propias obligaciones, de que es ella misma quien se otorga ese poder e ignora la verdadera función de los humildes, de los sencillos, de los transparentes. Y lo peor de todo es que luego no eres escuchado, no se aceptan excusas ni explicaciones, y se es tratado como un irresponsable que sólo piensa en eximirse de las tareas cotidianas. Es cuando entonces nos dan la razón como si estuviéramos locos, dando a entender que no hay nada que hablar o que discutir, que aquél o aquella quien nos da la razón está en posesión de la verdad absoluta y el "loco" lo único que tiene que hacer es callar, porque diga lo que diga, no servirá de nada. Será ignorado por encima de todas las cosas. Esa prepotencia me supera.

lunes, 28 de junio de 2010

DESPRECIO A LA VIDA

Quien tiene desprecio a la vida, por pequeño que sea, jamás podrá ver el blanco de las casas, el verde de los árboles, el azul del cielo, el gris de las montañas. Despreciar la vida es como amar la muerte. El oleaje salvaje del hedor de un nuevo amanecer, de una nueva esperanza, nos hace agarrar cualquier posibilidad, albergar cualquier duda, ignorar cualquier peligro. La vida es como es. No lo podemos cambiar. Y como venga, la tenemos que aceptar. La verdad, si me siento triste es porque verdaderamente hay quien no se lo merece, y jamás me sentiré alegre por el rencor hacia el desagradecimiento que demuestran ciertas personas. Esas mismas que dicen no ser rencorosas, y que desean demostrar cuanto antes que lo son actuando con maldad, ignorantes de que aquél en quien vuelcan todo su rencor tiene como única culpa querer ayudar a quien lo necesita y intentar ser mínimamente feliz. Feliz en el termino justo, feliz el tiempo que lo dejan ser feliz. Es una pena... cuántas veces habré pronunciado esta frase, cuántas veces la habré escrito, pero es la realidad. Qué pena. Y a pesar de todo, siguen sin aceptar la realidad. No se dan cuenta de que ellos mismos son los únicos perjudicados. Sé feliz el tiempo que puedas, ya habrá tiempo para llorar...

domingo, 27 de junio de 2010

LA TRAVIATA

Escuchar la Traviata en aquellos veranos era sinónimo de que la noche andaba casi por la mitad de su corto recorrido, de que las calles estaban en silencio, el calor agobiaba y el poco aire que corría ventana tras ventana torturaba nuestra piel. Seguramente había sido un largo y cansado día, quizá con algunas emociones, seguramente con más pena que tristeza, pero intentando disfrutar de lo que tiene el verano. Tras el programa deportivo, tan diferente en verano por la ausencia del fútbol, y el cual nunca llegué a entender el por qué de dicho horario, pues el deporte gusta mucho y casi todos madrugan para tener que ir a trabajar, comenzaba a sonar la Traviata. Y tras la Traviata, voces anónimas, contando verdades, o quizá mentiras, pero historias al fin y al cabo, que es lo que a esas horas la gente quiere escuchar. Y sin saber muy bien cómo, llegaba un momento en que aquellas voces se iban apagando y el sueño terminaba por vencer la batalla. Y aquellas voces seguían sonando de fondo, a veces de lejos, cuando dormía sólo, desde el gran altavoz de la esquina a 1 de volumen; otras más cerca, cuando compartía habitación con alguno de mis hermanos, en un pequeño transistor al lado del suelo o debajo de la almohada. Palabras que terminaban por formar parte de nuestros sueños, haciéndonos reflexionar con el propósito de mejorar al día siguiente, palabras que te podían hacer cambiar el mundo, que enseñaban humildad, enfado, resentimientos, respeto y risas en algunos casos. Palabras que, al amanecer, apenas eran recordadas. Como los carteles abandonados en cualquier solitaria farola. Y volvía a pasar otro caluroso día que finalizaba de nuevo, cuando la Traviata, de Verdi, comenzaba a sonar y el sueño volvía a ganar otra batalla...

sábado, 26 de junio de 2010

EL ÚLTIMO DÍA

El último día de clase era el más esperado. Sobre todo si hablamos del instituto. Porque en el colegio se es más pequeño y se piensa en otras cosas. Pero en la adolescencia, cuando llegaba el último día de clase, sabiendo que ya no quedaban exámenes, independientemente de cómo hubieran salido éstos, ese último día significaba libertad. Significaba mirar atrás y recordar madrugones, noches de estudio, levantarse a las 4 de la mañana, con el calor de las fechas propias, y estudiar. Y yo, que precisamente no se me ha dado bien estudiar (quizá debiera decir memorizar), tenía la mala costumbre de dejarlo todo para última hora, y al final, nunca preparaba bien los exámenes. Y lo dejaba todo en manos del azar. Si preguntaban la parte más comprensible, la más fácil de entender, la que me gustaba, podía tener la suerte de aprobar. Si no, me inventaba lo que me sonaba y a esperar a la suerte. Tengo muchas anécdotas de aquellos años, y hoy me acordé porque anoche, aprovechando que la luna parecía invitar a ser fotografiada, salí a la calle y me acordé de estos tiempos. Y lo seguiré diciendo, cualquier tiempo pasado siempre será mejor...

viernes, 25 de junio de 2010

TIEMPOS REFLEJADOS

El tiempo entraba por mi ventana en forma de rayo de sol. Largas se hacen las tardes, cortas las ausencias, y breves los segundos reflejados en la pared. Mi reloj buscó aquel rayo casi por casualidad, y al sentirse atravesado por aquella calurosa luz, se reflejó en la pared apenas unos instantes. Pero yo lo vi. Y entonces provoqué la presencia de aquella extraña figura. Quizá trabajo demasiado, sin saber muy bien por qué, por cuánto, por cómo... no deseo esta situación, pero ya que me ha llegado, intentaré aprovecharla lo mejor que pueda. Los tiempos se reflejan, las historias también. Este inicio de verano me recuerda a... y aquella tarde calurosa me recuerda a... y en ese momento que no estabas me recuerda a... Pienso en tí. Y me acuerdo de... He intentado contar los días que nuestra memoria puede atrapar, pero es imposible. Cada suspiro evoca nuevos recuerdos, cada aliento nos hace volver la mirada atrás, y comparar veranos, días, cumpleaños, trabajos, partidos de fútbol, situaciones, encuentros y emociones. Y es que el tiempo es como un espejo: si te pones delante y miras, te vas a ver reflejado. Si recuerdas el tiempo, te vas a ver reflejado. El pasado es el espejo de los recuerdos, y no dejamos de escribir nuestro propio pasado...

jueves, 24 de junio de 2010

SÓLO UNA VEZ

Sólo una vez he estado ante el Cristo de la Expiración momentos antes de su salida a las calles de Linares. Sólo una vez, aquél Viernes Santo, aquél Viernes que además, coincidió con mi cumpleaños, estuve tan cerca del Cristo unos minutos antes de las 3 de la tarde, hora establecida para el inicio de la procesión. Me hubiera gustado haber estado otros años, y no ese precisamente, allá por el 2003, justo cuando cumplí los 28 años, pero no se me han vuelto a presentar más oportunidades. 

Nos conformamos con realizar tantas y tantas cosas aunque únicamente sea una sóla vez... que seguramente me faltaría espacio para poder expresarlo en estas breves líneas. Por una sóla vez me gustaría ser comprendido cuando creo que tengo razón, por una sóla vez me gustaría ser un ingénuo cuando no la llevo. Por una sóla vez, me gustaría subirme a un balcón, gritar que no tengo miedo, sentir volar, soñar mis sueños, sudar mi sufrimiento, olvidar mis penas y recordar mis alegrías. Por una sóla vez, me gustaría volver al pasado alegre y renegar del triste, arrepentirme de mis crueldades y tener la voz amiga de la sabiduría y de la experiencia. Y que todos escucharan esa voz, y que se repartiera justicia. Y ya puestos a pedir, por una sóla vez, que España ganara el mundial, que me tocara la lotería... y es que hay y existen tantas y tantas cosas que nos gustaría que pasara una única vez, aunque fuese simplemente para saber qué se siente... sabemos que llegará nuestro momento y nos quedaremos con las ganas. Por eso procuro hacer todo lo que puedo y todo lo que me gusta, y si me gusta y puedo a la vez, pupes mejor. Aunque sea sólamente una única vez...

miércoles, 23 de junio de 2010

99 AÑOS

Quien pudiera vivir 99 años en plenas facultades. Noche de San Juan, y como todos los años, mi abuelo hubiera cumplido uno más de ilusión compartida. Porque antes de morir nos quería regalar el premio de sus números de la lotería primitiva. ¿Qué son 99 años? Nada si seguimos sin darnos cuenta de que la base de la humanidad es el respeto a lo ajeno, que los muros forjados de sólido cariño también pueden caer, en un instante o en una eternidad, que no podemos hacer nada si no queremos. 99 años es muy poco tiempo en la evolución social humana, en la experiencia vivida, en la vida cotidiana, en el estar presente y vivir esos 99 años justamente como hemos querido. A mi abuelo no debía de gustarle la noche, porque eligió la más corta del año para nacer. No debía de gustarle la fe de la Navidad, porque eligió este día para morir. O quizá no le gustaba la nostalgia de las fechas, ni las fiestas paganas... brujería y religión; conceptos que van de la mano. No sufráis. Dicem que no podemos elegir los días en que nacemos ni en que morimos. Dicen que eso no lo sabe nadie. Yo creo lo contrario. Que nacemos el día señalado y que el día que morimos... en cierto modo, lo tenemos elegido. Quizá nunca sepamos la verdad. Cada hoguera de San Juan me recordará el día que naciste... feliz cumpleaños, Don Manuel.

martes, 22 de junio de 2010

SER O NO SER

No siempre necesitamos saber quienes son como quieren ser. Quien oculta su verdadera identidad, quiere transmitir que no es quien parece ser. Quien es como debe ser, tiene problemas para intentar no parecer como es a la vista de quien quiere que se sea de otra forma de ser. Aunque parezca un trabalenguas, no lo es. Sólo quiero intentar decir que hay gente que intenta ser quien en realidad no es, y que se deja guiar únicamente por las aparencias. Creo recordar que no es la primera vez que escribo sobre este tema o tema parecido. Pero no por eso menos cierto es que sigo pensando igual que cuando me expresé por primera vez sobre este tema. Necesitamos sentir para ser, y necesitamos ser de una forma a los ojos de algunos y de otra forma a los ojos de otros. Podemos decir ciertas cosas hirientes, que pueden caer en la ofensa hacia quienes en ese momento no están delante, y después, cuando llega la hora de la verdad, callar como cobardes. Nos quejamos, por tanto, de vicio. Porque quien es feliz siendo quien es, no tiene por qué cambiar absolutamente nada. Y quien no es feliz, trata de cambiar a los demás para lograr su propia felicidad antes de preguntar a su corazón el verdadero motivo por el cual no es feliz.

lunes, 21 de junio de 2010

AQUELLAS TARDES DE VERANO

El verano era mi época favorita. Ahora no tengo ninguna, me conformo con el día a día. Dependiendo de la edad, el verano servía para unas u otras cosas. No he sido niño ni adolescente de ir a la piscina o a la playa. Mis tardes de verano eran creativas. Cuando era más niño, enrramblaba el pasillo de juegos y juguetes, inventaba cómo pasar las tardes con mis hermanos, y terminaba de suciedad hasta las orejas. Cualquier cosa valía con tal de restregarse sin parar por el suelo. Después, con el paso de los años, las tardes se hacen más largas. Aquellas sobremesas con el coche fantástico, el halcón callejero, el trueno azul o cualquier mega-vehículo con poderes eran fantásticas. Cuando ya se iba un poco el calor, el cansancio no hacía mella en la calle y salíamos a correr y a jugar hasta bien entrada la noche con los amigos. Los finales 80 y primeros 90 volvieron a transformar mis veranos. Recuerdo que mi padre llegaba  de trabajar, a veces por la tarde, a veces por la noche, dependiendo del turno, y nosotros esperábamos a que comenzara la retransmisión del Tour, los programas y películas nocturnas... y entre tanto, inventábamos juegos o jugábamos al ya nacido Spectrum. Vino la época de los juegos de rol, de lectura de libros de 200 páginas llenas de reglas para interpretar la realidad lo máximo posible. Y antes de mitad de los 90, el PC, el ordenador tal y como lo conocemos, más lento, más feo, con menos colores y armatostes más grandes, pero PC al fin y al cabo. Después, las inquietudes del diseño, del aprender informática, de innovar, de crear. Con el tiempo transcurrido, el verano se transforma en un mes... y gracias. El único mes, si es que tenemos esa suerte, de vacaciones, un mes, o 20 días, o quizá 14 días... Y justo ahora, tras pensar el verano del año pasado, o del anterior, quien sabe... quizá me doy cuenta de que prefiero el invierno.

domingo, 20 de junio de 2010

EL PODER DIVINO

Hoy estuve meditando acerca de lo que poco que aún llevo leído acerca del nuevo libro que he empezado a leer estos días. En principio, me estoy encontrando con una pequeña crítica a la religión del Cristianismo en particular y a todas las religiones en general. Creer en Dios es una cosa y creer en la religión que supuestamente quiere ese Dios que sigamos, es otra muy distinta. El poder de lo divino se debe extralimitar única y exclusivamente a aquello en lo que creemos, aquello en lo que tenemos fe, aquello a lo que algunos nos empeñamos en agarrarnos, en una manera de un autoengaño camuflado. Desde mi punto de vista, todo lo que sea salirse de este guión entra en el fanatismo, y el fanatismo, sea de lo que sea, religioso, político, social, musical... nunca puede ser bueno. En otras palabras, me parece bien creer en la Virgen del Rocío y en su poder divino, pero  veo una falsedad todo lo que una semana antes de la procesión en la aldea del Rocio se monta. Se especula con la fe de las personas, se vende ilusión, se vende hasta la misma fe... y si esto lo consiente la iglesia, es porque ni ella misma cree en sus posibilidades. Una pena... Y he citado una Hermandad de Gloria como lo podría haber hecho de una Hermandad de Pasión como El Gran Poder o cualquiera otra. Aquel que cree, que realiza su estación de penitencia reflexionando y con fe, es el que tiene verdadera fe. Con la fe de los demás, con todos mis respetos, simplemente, juegan. El problema es que ellos mismos lo consienten...

sábado, 19 de junio de 2010

CARTEL DE FERIA 2010

Hace unos años, cuando trabajaba en la Televisión local, decidí presentarme al concurso que el Ayuntamiento de Linares convoca para seleccionar el cartel de la Feria de San Agustín. Presenté dos carteles que gustaron, pero que he de reconocer que no se salían de lo típico, de lo habitual, de lo monótono. Eran vistosos, y quizá poco más. Quizá, y está mal que yo lo diga, la originalidad no fueron su principal cualidad, pero eran unos carteles, en mi opinión, aceptables. Dos o tres años después hice otro cartel, cambiando totalmente el diseño. No lo pude presentar por falta de tiempo, ganas, dinero y motivación. La verdad es que sale caro presentarse a concursos de diseño y/o fotografía porque el revelado de la foto o cartel, los gastos de envío, el tiempo empleado, etc... en personas ocupadas son factores muy valiosos y que no podemos andar perdiendo así como así. 






Aquel cartel que diseñé hace dos o tres años, este año, por fin, me decidí a presentarlo. Cambiando la fecha, evidentemente, y modificando algún retoque para adaptar el cartel al nuevo recinto ferial, pues había algún componente que recordaba al Paseo de Linarejos y su iluminación. Sé que aún me faltan muchas vueltas de tuerca para seguir perfeccionando, sobre todo, la originalidad y la innovación en mis diseños, pero la gente a la que le he mostrado el cartel que he presentado le ha gustado y bastante. Personalmente, no me gusta demasiado el cartel que en el día de ayer, el jurado del concurso escogió para publicitar la Real Feria y Fiestas de San Agustín 2010. Pero sobre gustos no hay nada escrito y no cabe duda de que lo volveré a intentar. No sé si el año que viene, o el próximo o el próximo... quizá me venga una inspiración dentro de tres días y haga el cartel y lo guarde en mi disco duro y lo presente dentro de cuatro años. No sabemos lo que puede pasar. Lo que sé es que el cartel de este año no ha gustado demasiado en las pocas opiniones que he podido ver en internet. En esta entrada podéis ver cuál era mi propuesta. Creo que tampoco estaba tan mal y que al fin y al cabo, un concurso de este tipo es también cuestión de gustos y de "modas", porque si mi cartel hubiera sido presentado en los años 80, donde buscaban ese tipo de montajes, quien sabe si quizá ya tuviera yo algún que otro cartel de la feria linarense. En fin, sobre gustos... 

viernes, 18 de junio de 2010

TODOS IGUALES

Me levanté sobre las 7:20 horas de la mañana. Encendí el ordenador mientras preparaba la ropa de la ducha y se terminaba de hacer una tila doble. Como casi todas las mañanas. Vi el correo y la evolución de mis tropas (sí, juego a ikariam y me gusta llevar el control) y me duché. Me vestí y me tomé la tila. Desperté a mi mujer y me fui al trabajo. A las 8:00 en punto, como todas las mañanas, hasta las 11:30 horas, liado con excel, facturas, fotocopias... ni estresante ni relajante. Antes de las 12 estoy en casa. Comienza mi "otro trabajo". Preparo cursos por internet y me gano unas "perrillas". Aún no. Primero vamos al banco. Mi mujer tiene que presentar la renta. 15 minutos de coche y media hora esperando en el banco. Casi las 13:00. Aún no. Compra semanal. Al supermercado con la lista y el carrito. La compra, aburrida, eterna, lenta... como casi siempre. Las 13:50. Guardamos las cosas. Ahora sí, me pongo delante del ordenador. La pastilla de la ansiedad. Más tarde de las 14:00 horas y aún no he empezado hoy. 14:30 horas. Una muchacha comercial me ofrece cambiar la linea teléfonica y a otra compañía. Me lo pienso y acepto. Se supone que me ahorro más de 40 euros mensuales. Se marcha a las 15:10 horas. Toca discusión. Empezamos a comer y "reposamos la comida" mientras vemos la tele. Saber y Ganar, el concurso más difícil que existe en cualquier cadena de televisión. Es normal. La suerte influye poco. A las 16:15 horas reanudo las tareas. Apenas llevo media hora "trabajada". Que no se me olvide despertar a mi mujer. La despierto antes de las 17:00 horas. Nueva interrupción. Se marcha y sigo trabajando. Termino de montar la demostración y entro en el juego de baloncesto. Hago la táctica. Sigo trabajando. Las 18:00 horas. Olvidé que tengo que recoger la cocina. Termino de recogerla a las 18:40. Todo limpio, barrido y fregado. Necesito ir al servicio. Las 19:00 horas. Sigo con la tarea. Avanzo bastante dándome mucha prisa. Necesito desconectar. Llamo a mi madre. Las 20:00 horas y tengo que seguir. ¿Qué ceno? Tengo que escribir en el blog. ¿Y hoy que escribo? No estoy muy inspirado... Ya sé. Un día de mi vida. Casi las 21:00 horas. Tengo que montar el temario antes de que sea más tarde. Cuando esté la perra, tendré más interrupciones. Fregar meadas y entretenerla. No lo entiendo. La cena será tarde. Habrá que ver la tele. Es lo que hace la gente "normal". Y mañana no se madruga. Habrá que acostarse tarde. Antes volveré a recoger la cocina. Leeré un poco, si puedo. Sobre las 00:30 horas, con suerte, estaré en la cama. Y a pesar de todo, habrá algún error... mejor dicho, muchos errores. La cocina no estará bien, se me habrá olvidado guardar algo en su sitio o no habré hecho algo porque lo único que hago delante del ordenador es jugar. Si alguien tiene el libro que indica qué cosas van en qué sitios, que me lo regale, porque me lo tengo que estudiar. No he podido afeitarme, ni hacer una tarta para mañana que es el cumpleaños de mi padre, ni tantas otras cosas que me hubiera gustado. Y menos mal que ya terminé los exámenes. ¿Se nota que hoy estoy un poco hasta los h...? Bueno, aún tengo tiempo de hacer cosas. ¿Y qué cosas? Me preguntan algunas veces... si hay algo que no soporto es la ignorancia de las cosas obvias. El día no ha terminado. Aún queda tiempo para que empeore... y así, todos iguales, día tras día, todos iguales. Quizá no en la forma, pero sí en el contexto... todos iguales, o parecidos cuando menos...

jueves, 17 de junio de 2010

MI VIDA SIN MI

Hartos de imaginar la vida sin nosotros, esta vida que nos ha tocado en suerte, me pregunto qué pasará cuando dejemos de existir. Hace un par de noches vi esta película que pusieron en la televisión, y la verdad es que da que pensar. El sacrificio de la víctima, que prefiere no decir a nadie que apenas le quedan dos meses de vida, en los cuales intenta hacer feliz a todos los que le rodean. Demasiado ficticio.

¿Alguien puede acaso imaginar lo que haría si únicamente le quedaran dos meses de vida? Creo que es bastante difícil. Lo cierto es que el tiempo se pasa, y a cada día, menos nos queda para realizar alguno de nuestros sueños. Porque todos tenemos unos sueños más o menos imposibles de cumplir, difíciles de soñar, complicados de vivir. Todo parece volverse en mi contra y, aunque no lo parezca, sigo teniendo miles de dudas, pero ninguno de los senderos que me encuentro por el único camino que estoy siguiendo me atrevo a tomarlo. Bien por cobardía, bien por no querer complicarme la vida a corto plazo, bien por complacer a gente que no se lo merece, o que me gustaría que se lo mereciera, y lucho por ello. Lucho por ser digno de todos, por no defraudar a nadie, por tener contentos a la gente que me importa. Y es que cumplir con todos es imposible, y cumplir con algunos es improbable. A veces ya no sé ni por qué lloro, y menos aún, ni por quien... Es como si estuviera tras uno de esos balcones de extraordinaria belleza exterior, pero que por dentro, apenas deja pasar la luz...

miércoles, 16 de junio de 2010

CASI...

Me he quedado a las puertas de un premio. La verdad es que le voy cogiendo el gustillo a esto de presentarme a concursos y tarde o temprano algún premio puede caer... el problema es que es costoso mantener cierto ritmo y no me es posible participar en todos los concursos que quisiera. Porque haberlos, los hay, y muchos.

Aquí podéis ver la fotografía que ha sido seleccionada para la exposición: http://fundacioncrj.es/index.php/galeria-de-fotos/view/107.html

Seguiremos intentándolo, le voy cogiendo el buen gusto a esto de la fotografía artística, y en función del tiempo disponible y de la calidad de las fotos que vaya realizando, podré presentarme a más concursos. De momento, un buen resultado, una de las dos fotos que presenté estará en una exposición itinerante de la Fundación de la Caja Rural de Jaén.

martes, 15 de junio de 2010

LA BOTELLA DE ACEITE

Dicen que el aceite siempre se queda encima del resto de los líquidos. Y no es que lo digan, es que es verdad. Lo que más recuerdo de pequeño en los "mandaos" de mi madre, son las botellas de aceite. El precio estático que tuvo durante unos años fue el de 220 pesetas. Por debajo de eso, era un aceite barato, y si estaba por encima, casi tenía la "orden" de no comprarlo sin consultarlo previamente. Antes no hacían ese "pseudo-aceite" que ahora venden los grandes supermercados y las grandes superficies, ese que llaman "especial para freir". Puro veneno. Donde se ponga el aceite de oliva, que se quite todo lo demás. Que le vamos a hacer, uno, que defiende lo de su tierra. 

Al ver la botella de aceite en mi cocina me he acordado, una vez más de aquellos años en los que la rutina no importaba porque en realidad gustaba. Aquellos sacrificados años, en los que una simple peseta era importante, recuerdo a mi madre coser y coser sin parar. Y, sinceramente, no entendía muy bien el por qué. Hoy día, te das cuenta que da igual si coses o si haces cualquier otra cosa que te aporta unos pequeños ingresos que ayuden a la economía familiar. Porque hay ciertas cosas que no se hacen por gusto, sino por necesidad. Hay ciertas cosas que no se pueden elegir. Ya vienen impuestas, aunque no se sabe muy bien por quien ni cuando ocurrió. Pero ocurrió. Seguramente estemos equivocados en muchos aspectos, y en otros tendremos que tomar una decisión que nos puede llevar al error o al acierto. Y que no podemos hacer como el aceite, quedar siempre encima, a flote. Pero sí podemos aceptarlo y mirar su color. Color verde. Color Esperanza.

lunes, 14 de junio de 2010

EL CAMINO DE LA VIDA

Quisiera no pensar, quisiera no sentir, quisiera volver a nacer sin tener que morir, quisiera con la mirada poder decir todo aquello que tengo que decir, y poder escoger sin tener que elegir... Hoy toca reflexión con un baño de nostalgia. ¿Es bella esta flor? Seguramente, sí. Y si nos la encontramos solitaria en mitad de un desierto, diríamos que es preciosa. Pero si está en un jardín como el de la Alhambra, podríamos decir que es una flor más... al fin y al cabo, con el tiempo, se marchitará. Y seguramente, no importará donde se encuentre. El único camino que tiene la vida es el que vemos delante. El que dejamos atrás, atrás se quedó. Es inútil lamentarlo, intentar corregirlo, pensar en modificarlo... no sólo es inútil. Es imposible. Esta vida es tan injusta que a quien menos oportunidades merece, más se le conceden. Así que soy de los que piensan que a todos debemos dar, al menos, una segunda oportunidad. Porque nadie es más que nadie y sólo aquellos incapaces de tragarse su orgullo pudieran ser merecedores de algún tipo de castigo. Aún así, ni todo es tan negro como parece ni tan sencillo como quisiéramos. Nadie es inocente al 100%, y yo, al menos, sé ver mi culpa en mi pasado. Me cuesta creer lo que dicen, a pesar de que la mala intención de la gente es tan real como el aire que respiramos. Pero mi ilusión también es real. Si no, no jugaría a la lotería primitiva. Y es que, en el fondo, sigo siendo un ingénuo. Por eso, creo que mi decisión está prácticamente tomada. Pero también está en mi mano enderezar el puente que cruza esta vida desde que nacemos hasta que desaparecemos. Irónicamente, el camino de la vida (Walk of Life) es una alegre canción de mi grupo favorito. O como dice otro grupo de música en otra de sus canciones: "La vida tiene dos sentidos, no intentemos recorrer los dos; es como el agua y un buen vino: separados, mejor". Creo que mi vida ya tiene el camino hecho. Sólo falta recorrerlo lo más lentamente posible.

domingo, 13 de junio de 2010

AL-ANDALUS

Interesante libro este que he estado leyendo este mes, algo más lento de lo normal debido al examen y el trabajo, pero que por fin he terminado. Si no te gusta la narrativa, no te lo aconsejo, a no ser que te guste la historia, como a mi. La verdad es que aunque es un poco lioso tanto nombre árabe y tanta dinastía, en resumen se puede decir que aprendes la historia de los ocho siglos en los cuales los árabes estuvieron en la península ibérica aportando su arte, cultura y sabiduría a un pueblo más bien bárbaro. Este libro pertenece a una serie de tres, que me compré en la última feria del libro, y he dedecir que no es ni muy gordo ni con la letra muy chica, pero como dije antes, al constar únicamente de narrativa, no he ido muy rápido para no saturarme ni aburrirme. Los otros dos libros tratan, el primero, de las batallas en la época de Al-Andalus y, el segundo, de los personajes más importantes de dicha época. Pero los dejaré para más adelante, ahora voy a empezar una novela titulada "El Puzzle de Jesús", que, si bien no he leído precisamente una buena crítica en los foros y blogs que he visto en internet, la verdad es que me pica la curiosidad por conocer el argumento de dicho libro. Y si luego es tan malo como dicen, no tendré reparo en decirlo. Me gustaría leerme unos 12 libros al año, es decir, una media de un libro al mes, así que espero ahora en vacaciones recuperar un poco el tiempo perdido. Además, como la playa me aburre, cuando voy es el lugar donde más leo, porque algo tendré que hacer mientras mi mujer se quema como un boquerón... Y aparte de la esta trilogía, ya tengo preparados Un Mundo sin fin, la segunda parte de los Pilares de la Tierra que me leí allá por el 2008 y 100 Años de Soledad... pero con paciencia, que todo llega.
EN LAS PUERTAS DE LAS PANADERÍAS

Un lugar donde morir de hambre. Donde los gatos remolonean por si "cae" algo para comer. Donde la gente entra y sale sin cesar, buscando esa barra de pan para acompañar a la comida diaria. De pequeño, envidiaba a mi padre por dar las zancadas más largas que las mías. Íbamos a ver a la abuela dos veces por semana. Me cogía de la mano y caminábamos casi media hora hasta que llegábamos a aquella casa antigua, vieja y destartalada, pero que tenía un gran patio para poder jugar. A veces podría ser que estuviera allí algún primo, aunque entre semana no era habitual. Y por el camino, pasábamos alguna que otra panadería, un taller de coches, una tienda de juguetes y peluches y un par de kioskos. Si era verano, podría tener el premio de comerme un frigopie (helado con la figura de la planta del pie) o un frigodedo (un polo como un puño con el dedo apuntando). Siempre fui tímido, muy tímido. Y siempre lo seré. Eso no cambia. Lo que cambia es la forma de expresar la timidez. Fue en estas situaciones, cuando estaba en casa de mi abuela, o cuando tenía que hacer algo que no me atrevía porque me daba corte o vergüenza. Era entonces que tenía que escuchar aquella frase que tanto odiaba y que pronunciaba mi padre. Aquella frase me ha marcado, para bien o para mal, y ha hecho, a lo largo de los años, que yo sea más fuerte, que mi pequeño orgullo saliera a flote, me ha hecho, al menos, ser trabajador, valorar las cosas de la vida y saber luchar por lo que uno quiere. Seguro que mi padre no lo hacía con mala intención, sino por mi bien, y seguramente la jugada le ha salido bien, por todo lo que he comentado antes. Pero hay que tener cuidado con lo que decimos, porque eso forjará la personalidad de los niños, y puede que no siempre salga bien. A día de hoy, a mis 35 años, creo que aún no me voy a "morir en la puerta de una panadería". Aunque todavía no se interpretar muy bien aquella frase... no sé si podría fallecer aún teniendo dinero por no atreverme a entrar a comprar pan, o todo lo contrario, porque no iba a poder entrar por ser demasiado pobre. De todas formas, creo que no se da ninguno de los dos casos.

sábado, 12 de junio de 2010

MADRID

Es la segunda vez, en una semana, que dejo un día "en blanco", es decir, sin escribir en el blog. Y no es que ayer no tuviera tiempo... ayer fue, más bien, por desgana. Necesito relajarme un poco y, tras el examen, lo único que tengo pendiente es el trabajo, y tras un poco de trabajo, estuve divagando en el pasado. Ahora, buscando fotos, aparecieron algunas de Madrid, y de nuevo el pasado se convierte en presente. Recuerdo el año y medio que viví en Madrid como unos meses tristes y felices a la vez. Felices porque trabajaba en lo que me gustaba, lo conseguí con mi esfuerzo. Madrid te da todo, tienes de todo, tanto para lo bueno como para lo malo. Salía de trabajar a las 18:30 horas y en invierno, con la noche en el cielo de Madrid, había días que cogía el metro no para ir a casa, sino a un curso de inglés que la empresa me proporcionó gratis. Me bajaba en el Paseo de la Castellana y caminaba a una calle paralela (hacia el lado contrario como si fueras a la Avenida de Brasil) para entrar en la academia. Sólo 4 alumnos por profesor. A las 9 de la noche, cuando salía, buscaba desesperadamente la boca de metro más cercana para llegar lo antes posible a casa. En Madrid nunca estás sólo, pero sí que te sientes sólo. En Atocha me subía al cercanías y llegaba después de las 10 de la noche al piso que tenía alquilado. Se me iba medio sueldo en ese piso... Bonitos y tristes recuerdos de Madrid. Otro día explicaré por qué también fueron meses tristes...

jueves, 10 de junio de 2010

ANCIENT BATTLES

Buscando hoy un poco de relax, instalé en mi ordenador un emulador de mi viejo Spectrum. Y me puse a buscar el juego que véis en la imagen adjunta. La verdad es que este juego es otra pequeña obra de arte que se hacían, por aquellos maravillosos 80, en ordenadores con 128 kbs de memoria, algo con lo que, hoy en día, tenemos una foto de pésima calidad. Y no sólo por el juego en sí, sino por la base de datos y la información tan detallada que el juego incorpora acerca de casi todos los ejércitos de la antigüedad. La Roma de Julio César, el imperio egipcio de Ptolomeo, los primeros germanos, los galos, los visigodos, el imperio babilonio, los hunos del gran Hanníbal, los persas, el gran ejército de Alejandro Magno, asirios, hititas, los cartagineses, los espartanos, el imperio indio, los seleúcidas... Todos ellos se pueden enfrentar en un gran juego donde cada imperio o ejército cuenta con sus aliados particulares y con una gran cantidad de unidades a elegir. No en vano el juego se llama "Encycopledia of war: Ancient Battles". Desde el siglo XV antes de Cristo hasta el siglo X después de Cristo con la decadencia del Imperio Romano y los Visigodos de la península. Un gran juego del cual intentaré crear, a modo de hobby, una gran base de datos para, principalmente, aprender. Hasta los nombres de los generales más importantes de cada ejército incorpora este juego. Después contrastaré con la Wikipedia.

miércoles, 9 de junio de 2010

EL FINAL DE UN CICLO

Hoy hice mi último examen del Ciclo Formativo de Grado Superior que estoy realizando a distancia de Desarrollo de Aplicaciones Informáticas. Me enteré en octubre de 2007, por casualidad, pues siempre ando buscando maneras de aprender, cursos sobre lo que me gusta y me apasiona, y aunque ya estaba fuera de plazo, me dejaron matricular en aquellas asignaturas que aún no estaban todas las vacantes cubiertas. Dos de ellas eran de estas de pocas horas y comunes y todos los Ciclos Formativos, y la otra era Base de Datos. La experiencia resultó genial y al año siguiente, en junio de 2008, y ya con preferencia, me matriculé por fin en tres asignaturas importantes. Programación, Análisis de Sistemas y Sistemas Operativos y Redes. Fue un año duro y en Junio de 2009 aprobé todo con buena nota. Me quedó una única asignatura para este curso 2009/2010, la de Programación en Entornos gráficos y Web, y la verdad, es que para una única asignatura, se me ha hecho pesado, porque no he podido terminar del todo este año. Pero sí es cierto que se acabaron los exámenes y estudiar. Para el curso 2010/2011 tengo que hacer las prácticas en empresa y el proyecto integrado. Ya estoy maquinando qué programa hacer, que me sirva para aprender y entretenerme y a la vez que sirva a la comunidad. Tengo varias ideas en la cabeza y a ver si me aclaro un poquito, tengo que pensarlo. Pero ahora me vendrán bien unos días de descanso, mientras espero a que salga la nota del examen. Y es que por fin me he quitado un gran peso de encima, pero tengo tantos otros, que en unos días seguro que no echaré de menos este ciclo recién terminado. Y es que tengo muchos ciclos empezados...

martes, 8 de junio de 2010

ANTE LA MIRADA DE LA LUNA

Para hacer una buena foto sólo son necesarios dos requisitos: una buena cámara y un buen momento. ¿Para qué quiero una buena cámara si no está la luna, y viceversa? Hoy la luna es invisible. Invisible es todo aquello que no se ve, y las nubes me impiden ver la luna. La luna está presente siempre que no queremos, y su ausencia es justamente lo que echamos de menos. A veces pasa que no sabemos apreciar su belleza, ni siquiera la consideramos importante como para prestarle atención. Echamos la mirada atrás y recordamos momentos en los que la luna fue, si acaso, algo importante para el desarrollo de los acontecimientos. Ay, luna, bella luna, piel de cisne, de dulce pluma, de extraña esencia, de triste altura, que nadie te alcanza ni te piden la suerte ni la mala fortuna, ni la muerte, ni la cuna... Tu belleza impresiona por muchos años que pasen, que los años no perdonan, que no pasan en balde, testigo de luz, sombra, besos y manos tocando tu cintura. Bella luna, que rozas mis labios con tu inocente blancura, así serás por siempre, querida, mi amor, mi pasión... mi luna.

lunes, 7 de junio de 2010

UN MAL TRAGO

No entiendo la obstinación en querer creer lo que no es, en querer entender lo que nos da la puñetera gana. Y todo es motivo de la poca comunicación. Casi siempre pasa lo mismo, se entiende una cosa porque se sigue sin comprender el verdadero transfondo de las causas imposibles. Nos empeñamos en dejar pasar el tiempo, a ver si suenala flauta por casualidad, y por el simple hecho de que éste transcurre inexorablemente, las cosas se puedan arreglar por sí solas. Nos fijamos en lo superficial y somos incapaces de comprender el verdadero motivo de nuestros errores. Sucede que no es que no quiera hacer algo, simplemente no quiero tener que lamentar las consecuencias que ese algo puede acarrear, sobre todo cuando hay en el subsuelo un mutismo que no llego a comprender. Tiene que salir todo a flote, o de lo contrario me pondré siempre en lo peor y lo lógico es intentar defenderme. No quiero que pase nada malo, ni a mi ni a los míos. 

Aunque sea de los que piensa que no hay que pensar, y valga la redundancia, demasiado en el futuro, porque cualquier día nos da un yuyu y nos vamos para el otro barrio (no somos nadie, como decía un amigo mío...), también soy de los que, al menos, intenta ver las cosas importantes más allá del horizonte, porque todo nos puede pillar desprevenidos y el remedio será peor que la enfermedad. Y ya sé que la foto no tiene nada que ver... pero me anima. Y el mal trago se hace más llevadero. Algo es algo.

domingo, 6 de junio de 2010

PROMESAS INVENTADAS

Me estoy acostumbrando a no prometer nada. Porque si prometes y no cumples, eres un mentiroso. Procuro cumplir siempre mis promesas, y creo que casi siempre lo suelo hacer, aunque esto debieran opinarlo los demás. Lo que me duele es que quieran obligarte a prometer algo. Como dije antes, ya no caigo en ese error. Procuro susurrar un pequeño "no lo sé" para luego no pillarme los dedos, y es que es la realidad. No sé si podré cumplir algo que aún quedan días, meses o incluso años por pasar. Lo que tengo claro es que todo llega, por lo tanto, es inútil tratar de evadir la responsabilidad. Últimamente todo lo que digo, me lo transforman en promesa. Da igual lo que diga, que se tornará en mi contra. Y tendré que hacer lo que esas personas quieren que haga. Es frustrante que nos pidan algo y que, dentro de nuestras posibilidades, intentemos cumplir y cumplamos con algunas cosas, pero que lo que no podemos cumplir sea porque no me da la gana... según la persona a la que no le has cumplido la promesa. Frustrante. Pero si eso es frustrante, resulta decepcionante que si no cumples algo que "supuestamente" has prometido (al menos tú has dicho que sí a oídos de esa persona) te tachan de mentiroso y te quedas con una sensación de vacía tan grande, con una impotencia tan enorme, que se necesita una fortaleza mental impresionante para no coger depresión tras depresión. Porque cuando imcumples una "promesa inventada" no importa si en el pasado cumplistes cientos de promesas e hiciste feliz a alguien. Serás un miserable. Y por si fuera poco, yo no veo promesas, sólo veo caprichos...
LA ALHAMBRA

No, no es que haya abandonado el blog. Es que ayer estuvimos en la Alhambra hasta bien entrada la tarde y luego surgieron otras cosas. Habrá determinados días al año en que no pueda escribir, aunque intento que sean los mínimos posibles. A veces lo puedo preveer e intento aunque sea dejar una foto y algunas palabras, pero no siempre me será posible. Hace ya unos años, visité la Alhambra. Concretamente, en 2005, en la época de transición, de salto cualitativo, entre una cámara digital más o menos básica, y una cámara digital reflex semiprofesional. Vamos, que se me rompió la cámara y tardé unos meses en comprarme la nueva. Pues en ese espacio de tiempo, visité la Alhambra por primera vez. Y quedé bastante impresionado, como ayer. Aunque ayer fui más a mi ritmo, esta vez sí, con cámara y bien preparado, y disfruté igual que en la primera visita aunque desde otra perspectiva. Recomiendo que visitéis la Alhambra. La realidad es que me da igual que sea considerada maravilla del mundo o no. Aquella campaña fue puro marketing y se trataba de eso, de los caprichos de un millonario. No he estado en ninguna de las consideradas maravillas del mundo moderno, y no se si estaré. Pero la Alhambra seguramente no desmerecerá a ninguna de ellas. Merece la pena.

viernes, 4 de junio de 2010

PUEBLOS Y FIESTAS

El día de ayer fue un tanto extraño. Festivo en media provincia, incluida la capital, parecía como si existiera un día entre el sábado y el domingo, a caballo entre el descanso total o el trabajo a medio gas. Hice la compra en un sitio poco habitual por lo anteriormente expuesto, y es que entramos en época en que los pueblos empiezan a celebrar sus fiestas patronales, y cuando no es uno, es otro. En Granada, al haber tantos pueblos y barrios tanto en la capital como a 10 kilómetros a la redonda, raro es el día en que, llegado el calor, no te puedas ir a una feria, una caseta o ver un concierto o verbena. No se si esto es bueno o es malo, depende de la perspectiva con que lo veamos. Lo realmente cierto es que llevo unos días algo extraño, quizá por la tensión del examen que tengo la semana que viene, quizá por futuros acontecimientos, parece que cuando quiero ser yo escribiendo, como dice la gente que se hacerlo, no me salen las palabras. Será que el calor ha llegado de golpe, que estoy distraído con otras cosas o que no es época para escribir. Porque lo que es seguro que no he perdido ni un ápice de mi nostalgia, de mi melancolía, de mi ser. Eso se lleva dentro. Y sin estar demasiado orgulloso de mis últimas entradas en el blog, pues de vez en cuando, es lo que toca. No debemos negar que, de todas formas, somos presos del presente, y ahora mismo la vida está como está.

jueves, 3 de junio de 2010

IGLESIAS EN GRANADA

Pocas ciudades habrá en España que tengan, como Granada, tanta riqueza monumental, principalmente en lo que se refiere a las iglesias. Cuenta esta ciudad numerosos templos y a cada cual más bonito, tanto exteriormente como interiormente. La foto corresponde a la cúpula del Convento del Santo Ángel Custodio, situado en la esquina de la Calle San Antón con la calle Recogidas, en pleno centro neurálgico de la ciudad. Para más INRI, este convento, que hace las veces de iglesia, es el único de Granada donde recibe culto San Judas, patrón de las causas perdidas o las causas imposibles, según se quiera ver. Esto significa que por sus puertas, que abren por la mañana y no cierran hasta las 8 de la tarde/noche todos los días de manera ininterrumpida, no deja de entrar y salir gente, fieles al Santo, que durante unos minutos le piden por aquello que ya tienen por imposible, pero que no dejan de tener esa fe o esperanza de que algún día, San Judas les haga ese pequeño favor. Es una iglesia grande y, algo curioso, no es sede canónica de ninguna de las cofradías de la Semana Santa de Granada. Personalmente, la primera vez que la vi, pensé en lo bonito que sería ver una imagen salir de tal iglesia.

miércoles, 2 de junio de 2010

LA TARASCA

La Tarasca es como popularmente se conoce al pasacalles que anuncia la feria granadina. Creo que es la primera vez que la veo así de cerca, como pasacalles, y sinceramente, el pasacalles que anuncia la Feria de Linares está bastante mejor y para mi gusto, se celebra en el día apropiado y a la hora apropiada. En Granada, lo hacen de otra forma. Para empezar, el desfile en sí es algo pobre. Comienza con una minúscula banda de estas de pachangueo con apenas 20 miembros. Sólo te das cuenta de que llevan trompetas y saxofones cuando los tienes delante. Siguen dos zancudos y un monstruo muy feo con una careta de goma tipo alien más grande que una sombrilla de playa. Después vienen 2 muchachos jugando con espadas y dos muchachas también tipo medieval bailando. Seguidamente vienen los 4 gigantes. Si en Linares tenemos a los reyes de la baraja española, aquí son los Reyes Católicos (Isabel y Fernando) y los Reyes Moros (Boabdil y la reina que no se quien es). Después otra banda como la primera, los típicos cabezudos (que esto sí debe ser común a todos los pueblos y ciudades de España) y ya por fin la figura principal del desfile, que podemos ver en la foto, y que va en una especie de trono de semana santa de los años 20. La figura de mujer tiene hasta vestidor, y va subida en un dragón. Y todos los granadinos la esperan para ver como va vestida y opinar, que en verdad es el morbo de ver el desfile. La visten de sevillana (como este año) o de cualquier otra cosa y la comparan a como iba en años anteriores. Todos los años estrena vestido, eso sí. Después de esto, se acabó el desfile. Un desfile para mi gusto algo pobre, el día equivocado (la feria ya lleva 3 días...), a la hora equivocada (a la 1 de la tarde le dará una insolación a más de uno...) y en el lugar equivocado (el recinto ferial está como a una hora y media andando...). Pero las tradiciones son las tradiciones, y yo no voy a ser el que las cambie. Y esto es solo una opinión, que nadie se me enfade, solo digo que una ciudad como Granada podía organizar algo mejor.

martes, 1 de junio de 2010

DE FERIA

Siempre me ha gustado la feria, aunque he de reconocer que como mero espectador del espectáculo, y valga la redundancia, que una feria más o menos importante, supone. De niño, nunca entendía nada de la feria. Simplemente sabía que llegaba, aproximadamente, cada año, y que formaba parte de las vacaciones escolares de verano. Hablo de mi feria. De la de Linares. En esa época, todo llama la atención, algunas cosas te dan miedo, otras respeto, algunas te gustan más y otras menos, y dependes de lo bien que te portes y de la economía de los padres para conseguir tus propósitos. Odias las casetas (porque no entiendes que sea divertido estar sentado en un sitio comiendo y hablando) y solo quieres helados, algodones, juguetes y montarte en los carruseles. De adolescente, la feria es una excusa para salir sin que sea sábado por la noche. El botellón de sábado se convierte en botellón de feria, los cubalibres, alcohol a raudales, los pubs son las casetas (con la misma música cutre y demás) con la diferencia de que, al ser feria, hay más gente, las tías están más salidas (perdón por el uso de estos términos... ¿machistas?... despectivos en todo caso, pero simplemente es una forma de hablar...), los tíos están más salíos (para que nos vamos a engañar...) y todo el mundo bebe más, se emborracha más y se acuesta más tarde. Los carruseles dejan de llamar la atención a no ser que te montes en uno donde te juegas la vida. Y a estas alturas, la feria sirve para ir a verla, tomarte algo tranquilo, sin música alta, ver a la gente participar en las tómbolas, montarse en las atracciones, comprarte algún turrón o chuchería de feria y poco más. Y como eso se puede hacer en un día, el resto de días de la feria, sobra. De todas formas, la feria de Granada no es mi feria, y por muy grande que sea, por mucha gente que haya, por muchas luces que tenga... pues que queréis que diga; no la siento igual que la de Linares. Feliz feria del Corpus a todos los granadinos y visitantes. A mi feria aún le quedan más de dos meses y medio.