domingo, 16 de mayo de 2010

ADRENALINA

Me ha gustado la experiencia de hoy. Sinceramente, creo que compensa. Al principio no te sientes muy bien, dudas de tus actos, pero luego, tras pasarlo un poco mal, algo que no se puede evitar, los ánimos van subiendo y al final se ve todo en positivo. Necesitaba escuchar al grupo que todos llevamos dentro, pausado, con un volumen alto, saboreando cada canción, cada nota. Fue un viaje hacia Linares relámpago. Y al pasar por San Francisco, sonaba en mi coche, con las ventanillas abiertas, Money for Nothing, la parte de la subida, la versión del concierto homenaje a Nelson Mandela. No fue la única vez que se me pusieron los vellos de punta durante el viaje. En la puerta de la Iglesia, la gente, que aún no era mucha, pero que empezaba a acudir, imagino que por las comuniones, me miraba al pasar, mientras yo desaparecía por una calle tras la rotonda que hay en la Plaza de San Francisco. Después me acordé de que en esa Iglesia, está mi Virgen de la Esperanza... por un momento, conseguí olvidar los problemas.

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