martes, 26 de enero de 2010

EL "PILOLO"


No sé si se recuerdan ciertas palabras con cariño o con rencor. Un compañero de clase era apodado como Matute (de Marcelino) y a Pilolo, por aquellos tiempos en los que el profesor de quinto de EGB, Don Santiago, se había comprado un SEAT Panda de color blanco, se le ocurrió la genial idea de rebautizar al compañero como Matutano (de Matute). En ese momento, él le dijo: “pues tú eres Pilolo”… y con Pilolo se quedó desde los 11 hasta los 16 años aproximadamente, época en la Pilolo se hizo fan aférrimo de Dire Straits. Al entrar en BUP, el apodo se fue perdiendo progresivamente… Pilolo era un chico extremadamente tímido y sensible, y aquel mote hizo que ciertos compañeros le perdieran el respeto. Asociaron Pilolo a algo así como “pequeño mariquita”… y aunque en el aula no lo consideraban como tal, los gestos hacia él por parte este grupo de compañeros eran algo desagradables. Pilolo lo llevaba bien. En primer lugar, por su forma de ser, no le daba verdadera importancia a aquellos gestos y/o palabras (sacar la lengua de forma obscena o decir que corría como las gacelas femeninas… por poner dos ejemplos). En segundo lugar, porque era solo un grupo de 3 o 4 compañeros y no precisamente de los más aplicados en clase.


Del resto, tenía el respeto ganado, incluso de los que eran mayores que él (por ser repetidores). Es más, Matute no usaba el mote como insulto, como hacían estos 3 o 4 energúmenos. Solamente si Pilolo se metía con él, lo podía usar con tono despectivo. Fuera como fuere, todos terminaron usando Pilolo, es decir, le terminaron conociendo como Pilolo. Las chicas de la clase también. Y aunque no era de los que jugaba a los típicos juegos de dar un beso a aquella que le gustaba y demás… tenía el respeto de ellas. Y eso no todos lo consiguieron.

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